Judy Garland: intentos de suicidio, drogas y trastornos mentales

Bien sabemos que en el Hollywood dorado no era oro todo lo que relucía. Judy Garland, icono gay por excelencia y rostro mundialmente reconocido del celuloide clásico, escondía tras esa sonrisa aniñada un auténtico tormento.


GRAND RAPIDS, MN - APRIL 19: Judy Garland memorabilia at the Judy Garland Museum in Grand Rapids, MN on April 19, 2019. A pair of Garland's ruby slippers were stolen from the museum in 2005, and recovered in 2018. (Photo by Caroline Yang for The Washington Post via Getty Images Magazine)


Recientemente te conté algunos secretos ocultos sobre Marilyn Monroe y también repasamos juntos el acoso, las drogas y los enormes peligros del rodaje del mítico film ‘El Mago de Oz donde Judy Garland interpretó a la protagonista, la cándida Dorothy.

Pero, lejos de esas mejillas sonrojadas y ese carácter soñador más allá del arcoiris, Judy fue una infeliz que murió sola en un lavabo ahora hace 50 años. Su adicción a las drogas, sus más de 20 intentos de suicidio y su trastorno alimenticio pudieron con ella.



Una sobredosis de medicamentos accidental terminó con su vida que, realmente, había sido un tormento, tenía solo 47 años. Su última actuación con la consagrada canción ‘Over The Rainbow’ que aparecía en ‘El Mago de Oz’ fue dos meses antes, en Copenhague.

Su cuerpo fue hallado en su piso de Chelsea, Londres, un hogar alquilado que compartía con su quinto marido, recién estrenado matrimonio que solo duró 3 meses dado que se vio truncado por el trágico fallecimiento de la artista.



Judy, que en más de una ocasión se manifestó en favor del colectivo LGBT ya en su época, vivió una infancia marcada por la supuesta bisexualidad escondida de su padre. De hecho, según recoge la BBC, a los 4 años se tuvo que mudar a California con su familia debido a que los rumores sobre Frank y sus relaciones sexuales con hombres se habían extendido y tuvieron que huir de ellas.

En California, Ethel, madre de Judy, quiso que sus tres hijas triunfaran y las unió en un trío llamado ‘The Gumm Sisters’. Fue la propia madre, con sed de fama, quien daba drogas a sus hijas por la mañana y por la noche.

Tal como recoge Gerald Clarke en su libro ‘Get Happy’, Ethel se lamentaba diciendo que tenía que sacar a sus hijas adelante sí o sí a toda costa y eso la llevaba a dar anfetaminas y somníferos a las pequeñas desde los 10 años en adelante.



El trío no tuvo éxito y sus hermanas crecieron, se casaron e hicieron su vida mientras que Judy Garland, al regazo de su controladora y despiadada madre, firmó un contrato de 7 años con la MGM y fue cuando protagonizó ‘El Mago de Oz’.

Además de las drogas que tomaba durante el rodaje, los apretados corsés para disimular su pecho y que pareciera una niña joven, el bofetón del director y el acoso sufrido, Judy consiguió su ascenso a la fama… que fue su descenso a los infiernos.



Otra de las obsesiones inculcadas por su madre era el ser extremadamente delgada. Desde que interpretó a Dorothy los productores de cine la criticaban por gorda, jorobada y otros adjetivos horribles que la llevaron a ser “la cerda con coletas”, cosa que le arruinó la vida y la autestima.

Es entonces cuando su madre y los ejecutivos de la productora empezaron a darle drogas para adelgazar y mantener ese peso. El problema era que, cuando Judy se sentía deprimida -casi siempre- o no le daban trabajo, su peso aumentaba como un cohete y eso la llevó a varios intentos de suicidio.

Sin Luft, su tercer marido explicó en la biografía ‘Judy and I: My Life With Judy Garland’ que: ”La mayor parte de su vida adolescente y adulta, había estado con Benzedrine o con una dieta o ambas. A diferencia de otras actrices, no pudo camuflar con éxito el peso extra, especialmente porque bailaba y cantaba con disfraces reveladores. Con solo un metro y medio de altura, podía tener bajo peso y aún así parecer desproporcionada en la pantalla”.

Luft también afirma que Judy intentó suicidarse, como poco, en 20 ocasiones distintas a lo largo de sus 13 años de convivencia matrimonial.



Su inestabilidad emocional y mental la llevó a fracasar estrepitosamente en las relaciones amorosas y por eso se casó cinco veces. A los 19 años se escapó a Las Vegas y se casó con David Rose, cantante que la dejó embarazada.

Según el citado medio, su madre le comió la cabeza de tal manera que acabó practicando un aborto ilegal en vez de convertirse en madre. Esta decisión marcaría aún más sus problemas emocionales que se trasladaron también a los set de rodaje donde aparecía drogada o, sencillamente, ni aparecía.



A sus 30 y pocos años y con varios divorcios ya a cuestas, las productoras de cine le dieron la espalda y su carrera acabó de hundirse en la miseria a pesar de ser ya, un icono del cine. Muestra de ello es que hoy prevalece su imagen ingenua y casi impoluta en el ideario de todos aquellos que crecimos o vivimos la historia de Dorothy camino a ver al mago.

Con las puertas del cine prácticamente cerradas, Judy no abandonó y se transformó en cantante aprovechando su maravillosa voz en directo que a tantos ha cautivado a lo largo de su historia. Sin ir más lejos fue la primera mujer en ganar un Grammy (y no uno, ¡sino 4!) gracias a su talento vocal.



Judy fue una superviviente del despiadado Hollywood y también de su propia madre. Su vida de luces y sombras es apasionante y sobrecogedora a la vez. Descubrir la realidad tras el icono no siempre es agradable. ¿Conocías la trágica vida de Judy Garland? ¿Fue una marioneta en manos de los poderosos? ¿Qué te ha parecido su historia?