Juegos del cerebro: la prueba piloto en las aulas mendocinas que apuesta por una “adultez feliz”

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Los Juegos del cerebro fueron desarrollados en la Universidad de Harvard
Los Juegos del cerebro fueron desarrollados en la Universidad de Harvard - Créditos: @Gentileza

MENDOZA.- La provincia suma una nueva herramienta educativa internacional, con impacto a futuro, sobre todo para los chicos más vulnerables. Por eso, ya se puso en marcha para bajar a las aulas de los más pequeños los Juegos del cerebro, una serie de experiencias lúdicas, con base en la neurociencia, que hace foco en tres habilidades claves: la memoria, la concentración y el autocontrol.

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Se trata de una prueba piloto única en la Argentina, de la mano del especialista y profesor asistente de la Escuela de Educación de la Universidad de Nueva York, Alejandro Ganimian, que busca fortalecer el desarrollo de los niños, pensando a largo plazo, sobre todo en una “adultez feliz”.

De esta manera, la Dirección General de Escuelas (DGE) incorpora herramientas a los docentes de la provincia para potenciar a los chicos que más lo necesitan. En este caso, se seleccionaron aleatoriamente 200 escuelas de nivel inicial de contextos socioeconómicos vulnerables, de las que100 fueron sorteadas para poner en marcha los juegos en clases.

Alejandro Ganimian, profesor asistente de la Escuela de Educación de la Universidad de Nueva York, fue quien se encargó de capacitar a los docentes
Alejandro Ganimian, profesor asistente de la Escuela de Educación de la Universidad de Nueva York, fue quien se encargó de capacitar a los docentes - Créditos: @Gentileza

El experto argentino, profesor asistente de Psicología y Economía Aplicada, que vive desde hace cinco años en Estados Unidos, dictó las capacitaciones a los maestros. Por eso, desde el lunes, los docentes arrancarán con los ejercicios, que duran de 5 a 10 minutos, y se realizarán tres veces por semana durante 18 semanas, por lo que los niños tendrán 54 oportunidades para entretenerse y aprender.

“El programa consta de una serie de tres juegos para trabajar funciones ejecutivas, que son tres habilidades muy concretas: la memoria, la concentración y el autocontrol. La ciencia nos dice que cuando los niños desarrollan este tipo de habilidades muy tempranamente pueden desempeñarse mejor en la escuela, en la vida, y de hecho les va mejor en la adultez”, expresó Ganimian a LA NACION.

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Instrucciones

En uno de los juegos, los chicos avanzan y retroceden, de acuerdo con la orden que da la maestra, y así se va complejizando en los movimientos, con saltos o aplausos. Siguen cada una de las instrucciones para determinar si tienen flexibilización para ir de una instrucción a otra y asocian palabras con movimientos. También, hay otras actividades que se centran en la memoria, muy similares a los reconocidos juegos que buena parte de la población ha practicado en su infancia. Uno de ellos es “Juguemos al restaurante”, en el que un grupo hace de “mozos” y otro, de “clientes”. Los comensales van pidiendo lo que desean, y los camareros tienen que ir repitiendo la comanda, al tiempo que se van agregando solicitudes. Primero la bebida y se va repitiendo. Luego, se suman las ensaladas, el plato principal, y los postres.

“No son juegos nuevos, lo importante es que la docente les cuenta la intencionalidad. Una vez que juegan, les pregunta cómo te acordás de tal cosa, las estrategias que usaron; cómo memorizar situaciones. De una forma es insertarlo dentro de un objetivo claro. En esto hay algo clave para que funcione: la charla posterior, en la que se busca intercambiar estrategias y habilidades. Es importante la regularidad y la consistencia. Por eso, el docente tiene que trabajar bien el propósito y la conversación final”, explicó Ganimian.

Por su parte, la directora de Planificación de la Calidad Educativa, Silvina Del Pópolo, junto con la directora de Educación Inicial, Adriana Rubio, destacaron la iniciativa. “Este espacio de formación docente se encuentra enmarcado en la investigación de funciones ejecutivas para la sala de 5. Es uno de los tres proyectos con los que estamos trabajando en el nivel inicial entendiendo que el desarrollo cognitivo es un soporte muy fuerte y muy importante en la alfabetización en edades tempranas”, indicó Del Pópolo.

Juegos del cerebro nació en la Universidad de Harvard, de la mano de la reconocida profesora Stephanie Jones y fue llevado a distintos colegios de los Estados Unidos y Brasil. Mendoza se convertirá en la primera jurisdicción del país que evaluará este proyecto. De acuerdo con los últimos estudios realizados por el programa en 2017 se observó que cuando los chicos, a tan corta edad educativa, realizan este tipo de juegos logran mayor habilidad para controlar sus comportamientos e impulsos y son más prosociales, además de desempeñarse mejor académicamente.

Por eso, a fin de año se realizará la recolección de los datos que deje la instrumentación del programa hasta noviembre, que serán cargados en el sistema digitalizado GEM (Gestión Educativa Mendoza), para luego sacar conclusiones del impacto. El año próximo se conocerán en detalle los resultados y cómo seguirá la evaluación. “Elegimos Mendoza también porque tiene la información de los alumnos nominalizada y digitalizada en el GEM, lo que permite rastrear a los chicos y enfocarnos en los que más lo necesitan”, acotó Ganimian. “Se evaluará el impacto a corto plazo, para luego seguirlos hacia adelante, con estudios longitudinales. Es muy importante todo el trabajo, porque son estudios sumamente escasos en países de ingresos medios y bajos como la Argentina”, sumó.

Según indicaron desde la DGE, esta iniciativa viene a complementar los actuales proyectos locales “PINI” (Piloto Integral de Nivel Inicial) y “100 Salas”, que tienen un objetivo similar, también con la meta de monitorear las trayectorias de alfabetización desde la sala de cinco en ampliación y seguimiento hacia el nivel primario.

“Mendoza viene trabajando muy bien. Con Juegos del cerebro damos más estructura a lo que se viene haciendo. Son actividades cortas, fáciles de integrar, que apuntan a promover el desarrollo de los chicos. La neurociencia nos dice que mientras antes, mejor. Y en esto se produce el efecto cascada en las habilidades académicas y de vida. Te va mejor en la primaria, en la secundaria, en la universidad, en el trabajo”, completó el especialista.