La razón por la que Karl Lagerfeld ocultaba su origen

El diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, falleció en París hace pocos meses, sin embargo poco habló de su origen alemán y es que la ocupación nazi siempre fue un tema incómodo para él. Ahora una nueva biografía habla sobre esta faceta de su vida.

People arrive at the Grand Palais, decorated with photographs picturing late German fashion designer Karl Lagerfeld, at the start of the "Karl For Ever" event to honour him in Paris, on June 20, 2019. - The late designer for the French label Chanel, Karl Lagerfeld, died at the age of 85, on February 19, 2019, in Paris. (Photo by CHRISTOPHE ARCHAMBAULT / AFP) (Photo credit should read CHRISTOPHE ARCHAMBAULT/AFP/Getty Images)


La biografía en francés ‘Kaiser Karl’ de la autora Raphaëlle Bacqué a partir de entrevistas con el consagrado modisto, hace un repaso por su manera de ver el mundo, su ascenso en la sociedad y la moda francesa pero también su esquivo carácter y su cambiante ocultación de su vida, especialmente su niñez.

Karl Lagerfeld era alemán, nació en el año 1933 y, justo por aquel entonces, Adolf Hitler llegó al poder en la que sería la Alemania nazi, tristemente recordada por el Holocausto que llevaron a cabo y que desencadenó la Segunda Guerra Mundial.

Karl nada tuvo que ver con la guerra, no le tocó alistarse en el ejército ni tampoco tenía un pasado oculto de simpatía por los nazis, pero hizo parte de una generación marcada por la guerra, junto a un sentimiento de culpa y vergüenza.

Según Bacqué, “Durante los primeros años que estuvo en París, borró radicalmente su origen alemán.” Para poder entender esta decisión de Karl hay que situarse en el París de 1950, con el fin de la guerra muy reciente y el horror Nazi todavía sangrante.

Los franceses tenían muy a flor de piel la pesadilla de la ocupación y, por miedo a ser juzgado o rechazado socialmente, Lagerfeld prefirió mantener en silencio que era alemán. Su padre, Otto Lagerfeld, vivía en Hamburgo y de allí provenía, sin embargo su hijo, lo negaría en repetidas ocasiones por el mismo motivo.

La autora recoge que “Karl hablaba un francés impecable y atenuaba su acento pero es que, además, mentía sobre la nacionalidad de su padre. Decía que era sueco, danés u holandés según la ocasión.”

La realidad es que, sin favorecer a los nazis, su padre sí se benefició del régimen de Hitler dado que pactó con los nazis para poder mantener la dirección de su empresa de leche, Glücksklee, en Alemania. Además, según recoge Bacqué “Fue proveedor de la Wehrmacht -el ejército de los alemanes- hasta 1945”. Su padre hizo como muchos otros alemanes que sin militar en el partido nazi se beneficiaron del régimen.

Los años fueron pasando y Karl cambió de parecer cuando conoció, ya en los años 70 a Jacques de Bascher. Él era un hombre enamorado de Alemania y eso hizo que el modisto volviera a poder hablar con acento alemán y contara con cierto orgullo que provenía de Alemania aunque, eso sí, jamás hacía alusión a la guerra.

Cuando Karl se sentaba con Bacqué en las entrevistas, le contaba todo tipo de cosas familiares, en las propias palabras de la escritora: “Me contaba anécdota tras anécdota de su infancia junto a su padre y su madre, el estilo de vida rural que llevaba pero evitaba muy cuidadosa y meticulosamente contarme nada sobre la guerra.”

Y prosigue: “Era muy huidizo y como dominaba el francés, podía escapar de preguntas incómodas sobre la guerra con total elegancia. Primero me dijo que él no vio nada de la guerra, después conseguí que me dijera que vio el cielo rojo y los aviones bombardeando.”

Karl Lagerfeld no debe ser el único alemán que sintió vergüenza por lo ocurrido durante la ocupación nazi. Pero no sería justo juzgarle por no querer hablar sobre ello y ocultarlo en su nueva vida en Francia donde, gracias a su esmero y talento, consiguió un nombre imborrable en la industria de la moda.

¿Qué opinas tú al respecto? ¿Puedes entender que el diseñador no quisiera contar que nació en Alemania? O, si no simpatizó con los nazis, ¿no tenía nada que esconder?