Actriz implicada en fraude universitario había dicho que no quería avergonzar a sus hijas

Lori junto a Olivia Jade y Bella. People

Es difícil creer que el destape del escándalo del fraude de admisiones universitarias data de sólo 10 días. En este tiempo hemos podido ver cómo expresiones pasadas han resurgido para arrojar aún más luz sobre las personas involucradas en el fraude.

Lori Loughlin y su hija Olivia Jade están al centro de este chisme con consecuencias de crímenes al nivel federal y posible cárcel. La joven influencer dejó bien claro que no le gustaba estudiar en su larga huella digital en YouTube e Instagram. Ahora se están desenterrando entrevistas de la actriz antes favorecida por el canal semi cristiano Hallmark. (Mucha programación contiene un mensaje moral, pero no está identificado tal cual como cristiano).

En una charla con Christian Broadcasting Network ella habló de cómo sus hijas han influenciado sus decisiones profesionales en “una industria que cruza la línea moral y éticamente en tantas maneras”.

Mossimo Giannulli es el creador de su marca homónima. Ellos están casados desde 1997. People

La mujer que se describe como católica y que es mayormente conocida como ‘Tía Becky’ de “Full House” dijo que sólo aceptaba roles que su papá pudiera ver. “Y cuando tuve mis hijas, siempre pensé, no quiero hacer nada que un día pueda resurgir y mis hijas tengan que pagar el precio por eso”, expresó.

Uf, qué pena ajena. Seguramente sus hijas estarían menos avergonzadas si su mamá, una actriz con más de tres décadas de experiencias, haya hecho un desnudo aquí y allá que haberse involucrado en soborno, fraude y mentiras en nombre de ellas. Además de dejar claro al mundo que no confiaba en la habilidad de sus niñas de entrar a una universidad de prestigio.

La familia no se ha dejado ver desde que se hicieron públicos los cargos. Evening Standard

Aunque ella menciona a su padre como una gran influencia, no parece que siguió su ejemplo. “Mi papá me dijo dos cosas: mantén tus calificaciones en la escuela y, si veo un cambio en tu actitud, te saco de la actuación. Y le doy las gracias por eso”.

Poco se sabe de Bella, la hija mayor junto a Mossimo Giannulli quien también entró a la universidad como recluta atlética. Pero Olivia Jade es una niña mimada a la que no parece que le hayan dicho mucho que no. Hasta una excompañera dijo que ella casi no atendía la escuela secundaria.

El matrimonio recibió cargos en la investigación de fraude en admisiones universitarias que ha implicado a otros 33 padres pudientes, incluyendo a la actriz Felicity Hoffman. Los Giannulli pagaron $500,000 para que sus dos hijas fueran aceptadas en la Universidad del Sur de California como reclutas del equipo de remo, aunque nunca habían practicado el deporte.

Puedes ver la entrevista aquí.

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