La policía 'confisca' las pertenencias de los sintecho del castillo de Windsor antes de la boda real

¿Qué va a pasar con los sintecho que habitualmente duermen en las inmediaciones del castillo de Windsor? ¿Les van a borrar de las calles? ¿Se los van a llevar a otro lado para que no aparezcan en las fotos entre el público agitando banderitas al paso de la pareja real? Según informan en The Times, la policía está confiscando las pertenencias de quienes viven en las calles cercanas al lugar donde se celebrará este sábado la boda entre el Príncipe Harry y Meghan Markle. La versión oficial es que es por seguridad y que es una entrega voluntaria, no obligatoria.

La policía está confiscando las pertenencias de los sintecho en las cercanías del Castillo de Windsor de cara a la boda real de este sábado. (Foto: REUTERS/Henry Nicholls)

Ya está todo listo en el castillo de Windsor y en sus inmediaciones, donde la decoración con motivo del enlace real de este sábado abunda. Banderas, platos, tazas, llaveros, pañuelos y cualquier tipo de artículo de merchandising que se pueda imaginar. Sin embargo, hay un punto que, a falta de unas horas, aún no se ha solucionado del todo. Y este no es otro que qué hacer con los vagabundos que habitualmente frecuentan y habitan en la zona.

A comienzos de año, Simon Dudley, el líder del consejo, encendió la mecha de la polémica pidiendo que se aprovechase la boda real para limpiar las calles de personas sin hogar ni trabajo. Lo hizo en unos términos que le sirvieron la reprobación hasta de la propia Primera Ministra, Theresa May, que se mostró disconforme con sus afirmaciones. Aseguraba Dudley, como recuerdan en The Guardian, que daba una mala imagen de la ciudad.

Han pasado cuatro meses y sin una política oficial confirmada por parte de los cargos del municipio, según informa el citado diario británico, lo cierto es que en las calles, los señalados parece estar resignados a que algo se hará para sacarles de la foto. En un principio, las polémicas declaraciones de Dudley sirvieron para que se tomaran medidas, no solo de cara a la galería real, sino para mejorar verdaderamente la situación de las personas sin hogar.

Keith Whitfield, de 45 años y habitual de una de las esquinas frente al castillo, ha explicado a The Guardian que la situación “mejoró momentáneamente mientras los medios estuvieron aquí, pero todo fue espectáculo”.

Lo que sí está sucediendo, según ha confirmado Time, es una de las medidas que ya se avanzó que podrían tomarse de cara al evento de mañana. Esta no es otra que la retirada de las pertenencias de quienes viven al raso. Según fuentes policiales de Thames Valley, no para obligarles a moverse -asegura que esta entrega temporal de sus objetos personales es voluntaria- sino para evitar que le sean retiradas por las fuerzas del orden que lleguen de refuerzo y que, por motivos de seguridad, pondrán especial atención a los bultos grandes y sospechosos.

Mientras las postura oficial sigue sin confirmarse, en las calles, según los testimonios de los sintecho citados por varios medios británicos, es que los vagabundos y sus pertenencias desaparecerán, al menos durante ese día, de las paradas de autobús, portales, esquinas o cualquier otro rincón que habitualmente les sirva de ‘campamento’. En el refugio más cercano a Windsor han reconocido esperar un aumento de la afluencia para este fin de semana.

Pero todo este tema también ha tenido su lado positivo y solidario. Según Lynne Jones, líder de la oposición, el tema de las personas sin hogar no era una prioridad hasta que Dudley lanzó su petición a la policía de que limpiase las calles. La indignación que sus declaraciones despertó hizo que se sentasen a elaborar una estrategia para solucionar el problema a largo plazo y darles alternativas viables a estas personas, aunque las medidas aún no han llegado. “Mucha gente en la comunidad local se indignó y exigió acción para ayudar a las personas sin hogar, y el consejo lo ha reconocido”, segura Jones.

Desde las asociaciones y organizaciones que vigilan por el bienestar de esta parte de la población desfavorecida, como el Windsor Homeless Project, se muestran confiados en que habrá alojamiento temporal para los sintecho, pero les preocupa qué vendrá después.

Lo que sí ha pasado ya es que la indignación se ha transformado en solidaridad e iniciativas que se han puesto en marcha para intentar paliar en cierta manera la situación de estas personas. Así, por ejemplo, se ha lanzando una tirada de postales conmemorativas de la boda real para que las vendan personas sin hogar quedándose los beneficios. También se han sacado líneas especiales de mechandising cuya recaudación irá para ellos y hay una propuesta de ‘lista de bodas’ alternativa que recoge regalos útiles para los sintecho y los refugios que les dan cobertura.