La verborrea tuitera de Lena Dunham es incontenible

Lena Dunham

En el pasado, la impulsividad de Lena Dunham a la hora de darle al botón de publicar en sus redes sociales, sin pensarse dos veces el contenido del mensaje que estaba a punto de compartir con millones de personas, le ha metido en más de un problema. Sin ir más lejos, durante la campaña electoral estadounidense, no dudó en afirmar que se mudaría a Canadá si Donald Trump, el actual presidente, ganaba, lo que la colocó en una posición muy incómoda cuando el empresario desembarcó en la Casa Blanca y ella optó por no hacer las maletas y permanecer en su querida Nueva York.

En consecuencia, a la creadora de 'Girls' le ha tocado justificarse y entonar el mea culpa públicamente en más de una ocasión, algo que no le molesta en absoluto al considerarlo una oportunidad para seguir mejorando y aprendiendo.

"Es cierto que hay un montón de artículos con titulares del tipo: 'Lena Dunham se disculpa, por octogésima séptima vez'. Pero así es como me criaron. Intentamos hacerlo lo mejor posible, y fallamos, y volvemos a intentarlo: la clave es abordar el problema desde otro ángulo y crecer como persona", explicó la cineasta en su intervención en el panel Autenticidad y Medios, en el marco de la la conferencia SXSW celebrada en Austin.

"Tengo como diecinueve personas listas para frenarme los pies e impedirme tuitear, y a muchos de ellos hasta les pago", bromeó acerca de su imperiosa necesidad de expresarse al teclado.

Aunque a Lena no le importa haberse ganado unos cuantos 'haters' por su sinceridad arrolladora, sí reconoce que su objetivo de cara a la próxima década es aprender a morderse la lengua con más frecuencia.

"No me metí en esto para ser una especie de ejemplo de lo que una celebridad debería ser. No sé cómo serlo. Ese no es precisamente mi punto fuerte y creo que gran parte de mis 30 se centrarán en librarme de esa sensación de que debo tener una opinión sobre absolutamente cualquier tema y empezar a reflexionar antes de hablar", apuntó.