La campaña extrema de Lady Gaga al Oscar se volvió en su contra

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Por Alberto Cano.- Lady Gaga sonaba como una de las favoritas al Óscar gracias a su trabajo en La casa Gucci de Ridley Scott. Tras conseguir su primera estatuilla dorada gracias a la canción Shallow de Ha nacido una estrella, la cantante iba ahora a por todas de cara a conseguir el galardón en la categoría de Mejor Actriz, donde también fue nominada en 2019 por su actuación en la cinta de Bradley Cooper. Aunque decir que iba a por todas es quedarse corto, porque Gaga ha llevado su campaña al Óscar tan al extremo que ha alcanzado un surrealismo pocas veces visto en una carrera de premios. Sin embargo, de poco ha servido, porque tras conocer las nominaciones hemos visto que la cantante se ha quedado fuera de las cinco candidatas al premio.

Lady Gaga en la premiere de La casa Gucci en Los Ángeles (Foto: Amy Sussman/Getty Images)
Lady Gaga en la premiere de La casa Gucci en Los Ángeles (Foto: Amy Sussman/Getty Images)

La explicación más obvia se encontraría en que La casa Gucci fue una película que no entusiasmo. La cinta, basada en el asesinato de Mauricio Gucci por orden de Patrizia Reggiani en 1995, recibió una reacción muy tibia por parte de la crítica en su estreno, siendo calificada con una media de 59/100 en webs como Metacritic o con un porcentaje no muy alto del 63% de reseñas positivas en Rotten Tomatoes.

No obstante, de todos los dramas adultos estrenados en 2021 fue de los pocos que atrajeron espectadores a las salas de cine, recaudando unos estimables 151,7 millones de dólares. Y sumado al renombre de Ridley Scott y a su gran plantel de estrellas formado por Lady Gaga, Adam Driver, Al Pacino, Jeremy Irons, Jared Leto o Salma Hayek, era esperable que los académicos pusieran el ojo en ella, sobre todo en una actuación como la de Gaga que ha contado con tanta promoción detrás. Pero no ha sido el caso.

Y siendo sinceros, la interpretación de la cantante tampoco era para tirar cohetes. Aunque ella diera todo en pantalla y fuera, en mi opinión, la única que consiguió dar con el tono y estilo que requería una película como La casa Gucci -considero que el resto de actores estaban en registros muy distintos y no sabían a qué atenerse-, a ratos se veía sobreactuada y lucía más como una caricatura de Patrizia Reggiani que como una interpretación verídica de su persona. Pero más allá de que la película y su actuación estuvieran o no a la altura, creo que lo que más factura le ha pasado a Gaga es realizar una campaña al Óscar tan intensa y extrema.

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Por recordar, nada más empezar la promoción de La Casa Gucci sus descripciones de los métodos que usó para preparar el papel fueron, sin lugar a dudas, llamativas. Según contó, estuvo hasta tres años preparándose para ser Patrizia Reggiani, habló con acento italiano durante nueve meses e incluso se mantuvo usándolo fuera de cámara durante las grabaciones. “Estaba en mi habitación de hotel, viviendo y hablando como Reggiani, o estaba en el set, viviendo y hablando como ella”, dijo Gaga en una entrevista con Vogue en 2021.

En dicha intervención incluso se atrevió a afirmar que convertirse en la viuda negra de Italia le generó “dificultades psicológicas” tras terminar las grabaciones. “Recuerdo que un día salí a Italia con un sombrero para dar un paseo. No había dado un paseo en unos dos meses y entré en pánico. Pensé que estaba en el set de una película", continuaba. Y este discurso lo ha repetido una y otra vez en cada uno de los reportajes o declaraciones que ha ofrecido durante toda su campaña al Óscar, pero cada vez llevándolo mucho más allá.

Por ejemplo, en enero afirmó que estaba tan metida en el papel que hasta temía que la propia Patrizia Reggiani se presentara ante ella para hacerla la vida imposible. "Yo estaba en el balcón de mi apartamento de Roma, con la canción Mambo Italiano de Dean Martin a todo volumen y fumando un cigarrillo. Estaba interpretando a Patrizia y de alguna manera sabía que me tenía que despedir de ella. De repente, un enjambre de moscas me empezó a seguir a todos lados, y de verdad que empecé a creer que las había enviado ella. En ese momento sí que estaba preparada para decirle adiós", declaró para W Magazine.

Ya de por sí, el destacar haber pasado tanto tiempo preparando un papel suena poco creíble, sobre todo valorando que durante los tres pasados años Gaga lanzó su sexto álbum Chromatica, ha participado en eventos musicales, ha trabajado con diversas marcas y en ninguna de estas labores, que han estado al alcance del ojo público, se la ha visto mostrar ni el acento italiano ni cualquier otro tic interpretativo referente al personaje de Patrizia Reggiani. Y cuando sus afirmaciones empezaron a sobrepasar límites surrealistas, como bien es el caso de lo ocurrido con las moscas, ya era prácticamente imposible creerse sus relatos.

De esta forma, su campaña al Óscar empezó a verse artificial, poco creíble y pesada, y cuando los académicos de Hollywood deben elegir candidatos para una categoría de Mejor Actriz donde prima la veracidad y naturalidad de una interpretación, esto supone muchos puntos en contra. Además, hablamos de un año con candidaturas tan potentes como la de Penélope Cruz en Madres Paralelas, Jessica Chastain en Los ojos de Tammy Faye, Olivia Colman en La hija oscura, Nicole Kidman en Ser los Ricardo o Kristen Stewart en Spencer. Y en la suma, Gaga ha salido perdiendo y se ha quedado sin su tan ansiada nominación al Óscar.

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