Las terapias de conversión sexual en EEUU, expuestas gracias al cine

Identidad Robada se estrenó en España el pasado viernes tras haber pasado por otro países, incluyendo Brasil, México y Colombia hace unas semanas. Dirigida por Joel Edgerton, el filme adapta las memorias de un superviviente de la terapia de conversión sexual que todavía sigue practicándose en EEUU a pesar del rechazo de las asociaciones psiquiátricas nacionales e internacionales. Incluso varios países y tan solo una decena de estados en Norteamérica la han ilegalizado, y hasta la Organización Mundial de la Salud advierte que pone en peligro el bienestar de los pacientes y que puede llevar al suicidio. Aunque fue recién en 1992 que la OMS eliminó a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.

The miseducation of Cameron Post (Crédito: Beachside Films) / Identidad Borrada (Autor: Kyle Kaplan; © 2018 UNERASED FILM, INC.)

Lo que llama la atención tras ver Identidad Borrada, es lo poco que se ha hablado en cine de esta técnica que esconde uno de los rincones más oscuros de EEUU, en donde la religión y la fe encuentran consuelo en su rechazo a la homosexualidad a través de la creencia en esta terapia. La noción de que la homosexualidad es una “anomalía” psiquiátrica como creían los colegas de Freud -menos él- o que es una consecuencia de “la crianza y no de la naturaleza” (como creen algunas organizaciones dedicadas a esta terapia, según un reportaje de la CBS), ha llevado a que se practiquen tratamientos brutales a los supuestos “enfermos” que, a mediados del siglo XX, incluían la vasectomía, ablación de clítoris, histerectomía, tratamientos hormonales, choques eléctricos y hasta lobotomía.

Si has visto la película (que es una de las diez más vistas en su primer fin de semana en la taquilla española) o la tienes en tu radar cinéfilo, quizás también te preguntes por qué no hemos oído más sobre este tema a través del cine y el mundo de las series. ¿Por tratarse de un tema tabú? ¿Por la presión religiosa?

The miseducation of Cameron Post (Crédito: Beachside Films)

En plena era de peticiones de representación equitativa en Hollywood, cada vez son más las películas y series que conforman el denominado nuevo género del cine LGBT. Moonlight, Con amor, Simón; Call me by your name; Una mujer fantástica; Pose o Transparent son algunos de los ejemplos más recientes con personajes de la misma comunidad en papeles protagonistas. Algo que hace varias décadas no existía, o estaba simplemente reducido a un cine independiente de poco recorrido. Lo cierto es que las exigencias de igualdad y oportunidades a actores homosexuales y transgénero han tomado tal relevancia que Scarlett Johansson tuvo que renunciar a un papel como personaje transgénero ante la presión del público.

¿Pero dónde más podemos encontrar historias relacionadas a la conversión sexual en el cine?

Imagen de Identidad Robada (© 2018 UNERASED FILM, INC.;L Focus Features)

IDENTIDAD BORRADA
Basada en las memorias de Garrard Conley, el hijo de un pastor bautista que tras confesar a sus padres su inclinación sexual, fue internado en un centro de conversión sexual en donde le enseñan a caminar “como hombre”, a rechazar su condición como un pecado provocando el rechazo familiar y el odio interno a ellos mismos.

La película está protagonizada por Lucas Hedges, Nicole Kidman y Russell Crowe, y se centra en la relación y drama familiar, el rechazo personal y la redención paternal; más que en provocar con furia el odio y rechazo contra esta práctica.


THE MISEDUCATION OF CAMERON POST
Protagonizada por Chloë Grace Moretz, esta película también de 2018 ha tenido menos recorrido que la protagonizada por Nicole Kidman y Russell Crowe. Y es bien distinta.

Actualmente puede verse en algunos países a través de Netflix o iTunes, mientras que en España está pendiente de estreno a través de la distribuidora La Aventura Audiovisual. En esta ocasión, cuenta la historia de una adolescente enviada a un campamento de reorientación sexual cuando su tía (sus padres fallecieron cuando era niña) descubre que mantiene una relación con otra chica. A diferencia de Identidad Robada, la cinta ahonda en el drama personal y la confusión de la protagonistas y sus compañeros ante la identidad interna y la que exigen o enseñan en el centro.

Se trata de la adaptación de una novela homónima publicada en 2012 que estuvo inspirada en el escándalo de Zach Stark, el joven de 16 años que en 2005 publicó su experiencia en Love in Action en MySpace (uno de los programas de conversión, y el mismo que aparece en Identidad Robada) dándose a conocer su realidad al mundo, que concluyó en una investigación contra el centro. Sobre este caso existe un documental titulado This is what love in action looks like (2012).

Ambas funcionan de manera diferente, aunque lamentablemente no existen más películas dramáticas que hablen sobre esta terrible realidad. Si te interesa, VICE cuenta con un reportaje de media hora en Youtube que resume las actividades de este tipo de terapia, pacientes, supervivientes y activistas a través de testimonios.

La buena noticia es que, gracias al estreno de ambas películas en EEUU el año pasado, han crecido los números de campañas pidiendo la prohibición de estas terapias. Según un reportaje de CBS Sunday Morning de 2018, se estima que unos 700.000 adultos en EEUU recibieron este tipo de terapia. De todos sus estados, solo una cuarta parte de EEUU ha ilegalizado esta práctica.


Para seguir leyendo:
Crítica: Identidad borrada, la película sobre terapias de conversión sexual que llega al alma
Terapia para dejar de ser gay: la desgarradora historia real detrás de Identidad borrada