En tiempos de tablets y teléfonos inteligentes, un aditamento ayuda a los niños a sujetar el lápiz

¿Cuánto tiempo pasa tu hijo utilizando su tablet? ¿Hace cuánto que, fuera de la escuela y las tareas, no toma un lápiz y escribe en una hoja?

¿Tus hijos sujetan el lápiz correctamente? Foto: junce / iStock

En un mundo de smartphones, apps y videojuegos, algunos niños están teniendo dificultades para algo que fue básico en las generaciones anteriores: sujetar un lápiz. Y aunque no lo creas, esto puede complicar el desarrollo de los músculos de sus dedos y de su motricidad.

¿Qué es la ‘motricidad fina’ y por qué es tan importante?

Consiste en una serie de habilidades y movimientos que se logran usando pequeños músculos de las manos, las muñecas y los dedos. Al doblar la ropa, utilizar las tijeras o abotonar una camisa, estás haciendo uso de tu motricidad fina.

Haz este ejercicio

Desata las agujetas de tus zapatos y ahora vuelve a anudarlas. Sencillo, ¿no? Ahora vuelve a hacerlo, pero mucho más despacio y poniendo atención al mayor nivel de detalles, desde que tus dedos toman las agujetas hasta que hacen los giros necesarios para quedar sujetadas.

Como pudiste darte cuenta, lograrlo fue el resultado de un complejo proceso cognitivo, en el que tus dedos, tu cerebro, tus músculos, tus nervios y tus ojos trabajaron coordinadamente. ¿Ahora ves lo importante que es la motricidad fina? La usamos todo el tiempo y toda la vida.

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Justo por eso, estimular la motricidad fina a temprana edad ayudaría a optimizar el desarrollo de un niño. Y cuanto antes, mejor. Sin embargo, la tecnología ha estado jugando en contra para un ejemplo básico de motricidad fina: sujetar un lápiz.

Sostener y escribir con un lápiz implica el movimiento planificado de la mano, los dedos, la presión sobre el instrumento, los músculos e incluso la fuerza, así como el sentido de las proporciones para escribir letras de un tamaño similar.

El problema… y una posible solución

El gran problema al que se enfrentan los profesores y pediatras de hoy en día es que a los niños les resulta cada vez más difícil sostener un lápiz, debido al uso excesivo de la tecnología.

Es más fácil darle un iPad a un niño que animarlo a jugar con sus músculos, como al construir bloques, cortar y pegar, o jalar juguetes y cuerdas. Debido a esto, no están desarrollando las habilidades básicas que necesitan para agarrar y sostener un lápiz”, dijo a The Guardian, Sally Payne, terapeuta ocupacional pediátrica de la fundación Heart of England NHS Trust.

Para combatir esta situación, crearon los llamados sujetadores de silicona. Se trata de dispositivos de corrección que van sujetados al lápiz y tienen compartimentos para colocar los dedos. También son útiles para personas adultas, con artritis, temblores de manos y otros problemas de salud.

También llamados adaptadores ergonómicos para escritura, las presentaciones varían según el tamaño de los dedos, el problema a corregir y el grosor del lápiz o pluma.

Pero lo cierto es que un sencillo dispositivo como éste puede hacer la diferencia. Son económicos, fáciles de usar e incluso, pueden comprarse en línea (Amazon, no te mueras nunca).

 

Otros ejercicios para la motricidad fina

Aprender algo tan vital como la motricidad fina no tiene por qué ser un martirio para tus niños. Aquí dos ejemplos que pueden ser muy divertidos:

– Hacer una maqueta: Es una herramienta didáctica muy útil. Con material que tienes en casa, tu hijo y tú pueden hacer un divertido proyecto, como una estación espacial, una casa de muñecas o una enorme ciudad. Consigue cartón, papel, pinzas, pintura, colores y limpiapipas y diviértanse en grande. Al mismo tiempo, desarrollará su imaginación.

– Armar un collage: Con tu hijo, tomen viejas revistas y armen un collage. Según estudios, el solo hecho de buscar imágenes, recortar hojas, utilizar pegamento y colocarlas en un cartón estimulará mucho la motricidad fina. Si aceptas la sugerencia, un buen tema para armar un collage pueden ser los sueños. Pregúntale a tu hijo qué le gustaría vivir, a dónde desearía viajar y qué le gustaría ser de grande. Te sorprenderá todo lo que puedes aprender de él.

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Sí, sujetar un lápiz puede ser un problema de la vida moderna. Pero, por suerte, tiene solución. Y, lo más importante de todo: recuerda que tu hijo merece tu tiempo y tu atención. Apaguen la tablet por un rato y pónganse a jugar. Tu niño lo recordará (y agradecerá) toda la vida.

@braham_MV