María reina de Escocia, la película que pasó 10 años esperando su momento, llega con un duelo interpretativo de lujo

Development hell es un término muy conocido en el mundo del cine, que se podría traducir como “el infierno de las producciones en desarrollo”. Se utiliza para referirse a películas que pasan años, y a veces décadas, en producción pero sufriendo abandonos o cambios que retrasan continuamente su rodaje. incluso algunas, jamás salen de ese infierno y terminan en la cancelación definitiva. Allí estuvo el estreno más destacado de la semana, María reina de Escocia.

(©Universal Pictures)

Originalmente, este proyecto sobre la rivalidad y hermandad de las reinas Isabel I de Inglaterra y María I de Escocia iba a rodarse en 2007 con Scarlett Johansson como protagonista. Pero al no encontrar su camino, la actriz optó por otra figura de la historia británica como María Bolena, hermana de Ana Bolena y tía de la futura reina Isabel, en Las hermanas Bolena (2008). La película se quedó en el limbo durante varios años hasta que, por fin, volvió a ser desempolvado con el fichaje de Saoirse Ronan. Era el año 2012 y la joven actriz apenas tenía 18 años pero ya contaba con una filmografía destacada de varios papeles protagonistas.

Pasarían otros cinco años -que Saoirse dedicó a profundizar en María Estuardo, leer sobre ella, estudiarla, viajar a Escocia y prepararse al máximo- hasta que encontraron directora en la figura de Josie Rourke y a la actriz que daría vida a Isabel I, Margot Robbie. Diez años después de su primer intento, tenía luz verde.

(©Universal Pictures)

Además de mostrarnos un lado más humano de ambas, así como la manipulación de los hombres de su entorno y la ambición por el poder, la cinta relata el encuentro ficticio entre Isabel I de Inglaterra y María I de Escocia. Decimos ficticio porque históricamente no existe ninguna prueba de que jamás haya ocurrido, a pesar de compartir correspondencia. Pero el cine ha romantizado con la posibilidad en varias ocasiones. Ya lo vimos en la película del mismo título de 1971, con Vanessa Redgrave y Glenda Jackson, donde aparecen dos encuentros entre ambas; mientras que el autor Friedrich Schiller hizo su versión en la obra de 1800, Mary Stuart, así como Gaetano Donizetti en su ópera de 1835, Maria Stuarda.

El filme, basado en la biografía de Maria Estuardo escrita por el historiador John Guy, cambia la imagen de víctima y enemiga que la historia tendría de María -según él, por la difamación de sus enemigos- para recrear una perspectiva más humana, generosa y dispuesta a conseguir la paz; que se vio obligada a jugar sus cartas por culpa de las traiciones continuas. Mientras vemos una versión más vulnerable de Isabel, que se veía reflejada en su rival y prima como la única mujer que jamás la podría haber comprendido.


María reina de Escocia aporta una perspectiva diferente a una historia que el cine ya quiso contarnos en varias ocasiones a través de biografías de ambas o individuales, dando más humanidad a dos reinas aparentemente inalcanzables. El resultado es una propuesta para los amantes del cine épico; aunque no tanto para los historiadores más puristas. La película recibió muchas críticas por recrear un encuentro que jamás existió -pero sí se cree que estuvo a punto de suceder. Pero dicha escena no pretende convencernos de lo contrario, sino que sirve como representación de la relación que pudo existir entre ambas a través de cartas, además de reflejar en imágenes cómo podría haber sido esa reunión tan idealizada.

La película no es una lección de historia per se, sino una representación de la rivalidad entre dos mujeres vista desde una perspectiva femenina, humana y sensible. Su error es intentar ser thriller político, romance épico y biografía al mismo tiempo; cuando probablemente habría funcionado mejor manteniéndose fiel a una sola visión. Lo mejor, sin dudas, es la demostración de talento nato que desprenden sus protagonistas. Margot Robbie sentenciando que es una estrella en potencia, y Saoirse Ronan coronándose como la actriz más importante de su generación capaz de traspasar la emoción más intensa con cada una de sus interpretaciones.

Puntuación: 7/10

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