Marruecos se ocupa de sus emigrantes tras excluir los puertos españoles

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Rabat, 15 jun (EFE).- El Gobierno marroquí está reorganizando en los últimos días la recepción y el tránsito de sus emigrantes en Europa, en la llamada Operación Marhaba (bienvenida) que se repite cada verano y de la que este año han sido excluidos todos los puertos españoles.

La última noticia, anunciada en la noche del lunes, es la posible apertura de una línea marítima (ahora en estudio) entre Portimao, en el Algarve portugués, y Tanger Med, que se sumaría a las ya aprobadas entre los puertos de Marsella (Francia) y Génova (Italia) con el mismo Tanger Med y la que transitará entre Sète (Francia) y Nador, en el noreste de Marruecos.

Así pues, Marruecos ha preferido optar por los puertos más cercanos a las fronteras con España, como es el caso de Portimao y Sète, pero sin incluir los puertos españoles, que son los que cada verano atraen la mayor parte del tráfico humano y rodado entre Europa y Marruecos (3,24 millones de pasajeros en 2019, último año antes de la pandemia).

Si las razones fueran estrictamente sanitarias --evitar el "embudo" de viajeros en Algeciras--, es sorprendente que en el listado de líneas autorizadas no se incluya una entre Barcelona y Tanger Med, que cuenta con precedentes en el pasado; Barcelona es además el puerto más conveniente para la gran comunidad marroquí de Cataluña (223.000 residentes).

Fuentes del sector naviero explicaron a Efe que la elección de Portimao, apuntada anoche por la Marina Mercante marroquí pero aún no confirmada, no será fácil, pues el puerto carece del calado suficiente para poder atracar los grandes transbordadores que cada año protagonizan la Operación Marhaba.

Ha sido el mismo rey Mohamed VI el que ha dado órdenes de maximizar la capacidad de transporte marítimo con tres directivas: "aumentar la oferta de las navieras (máximo número de rotaciones posibles), diversificar los puertos de embarque y aplicar precios razonables para los viajeros".

Pero los expertos en cuestiones turísticas y logísticas apuntan que todos esos objetivos son poco realistas si persiste la exclusión de los puertos españoles, los únicos a una distancia razonable de la costa marroquí, pues Portimao está a unas ocho horas de Tanger Med, mientras que los puertos franceses e italianos están a más de cuarenta horas.

LAS PROTESTAS DE LA COMUNIDAD MARROQUÍ EN EUROPA

Aparentemente, el Rey está reaccionando a las protestas de la numerosa comunidad marroquí en Europa (más de cuatro millones de personas, principalmente en Francia, España e Italia), que se quejan de que la cancelación de líneas entre España y Marruecos les va a resultar muy costosa.

Por esa razón, el Gobierno ha fijado los siguientes "precios de referencia" para los barcos: 995 euros para una familia de cuatro miembros en ida y vuelta desde un puerto de larga distancia (Marsella, Sète y Ginebra) y 450 para los de media distancia (eventualmente Portimao).

La misma lógica es la que ha seguido el Ejecutivo, por instrucciones del Rey, para imponer "precios asequibles" en los billetes de avión que la aerolínea nacional RAM pondrá en marcha de manera extraordinaria, con 315 vuelos semanales entre Marruecos y los países donde hay mayor presencia de la comunidad marroquí: Francia, Italia, España, Bélgica y Reino Unido.

La RAM asegura que ha puesto a disposición del público 2,5 millones de plazas entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, con la explotación de 75 líneas internacionales.

La disponibilidad de plazas aéreas no resuelve un problema principal: los emigrantes tienen por costumbre "bajar" a Marruecos con su propio vehículo (760.215 coches transitaron por España en 2019), en primer lugar para transportar en ellos los numerosos regalos con los que obsequian a sus familiares, pero también para disponer de un transporte propio que no les obligue a endeudarse durante sus vacaciones con fórmulas de alquiler.

Así pues, la oferta aérea nunca podrá igualar a la "atractividad" de los ferris que surcan el Estrecho, y los barcos que llegan desde Francia e Italia obligan a viajes larguísimos y caros; en cuanto a Portimao, por el momento es solo una posibilidad en estudio.

La llegada de la diáspora marroquí, que es un momento cultural y emocional muy importante en el país, está este año envuelta en todo tipo de preguntas. Una respuesta está clara: serán los emigrantes de España los más perjudicados por este particular verano.

Javier Otazu

(c) Agencia EFE

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