Maud Angelica, la hija de Marta Luisa de Noruega, relata el infierno que ha sufrido tras la muerte de su padre

Maud Angelica, la hija mayor de la princesa Marta Luisa de Noruega y Ari Behn, ha vuelto a hablar sobre el dolor que sintió tras la trágica muerte de su padre, que se quitó la vida en el día de Navidad de 2019, y su compromiso con la salud mental. A sus 19 años muestra un gran aplomo y ha conseguido varios reconocimientos por el discurso que dio en el funeral del exmarido de su madre que fue un aliento de esperanza para aquellos que no encuentran una salida a sus problemas, a pesar del infierno que ha vivido.

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maud-getty
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Sobre sus planes inmediatos, Maud, o Maudern como la llaman sus amigos,  ha contado en el medio D2 que se va a tomar un año sabático que va a dedicar a sí misma y a pintar, una de las pasiones que la unían a su padre que, además de escritor, era un reconocido artista noruego. Las circunstancias de la vida la han llevado a conocer muy de cerca el infierno que viven las personas con depresión y por eso en 2021 publicó un libro ilustrado para que los niños puedan gestionar de manera correcta el duelo. 

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Asegura que la salud mental siempre le ha interesado, pero que desde el funeral de su padre “se volvió mucho más personal. Fue entonces cuando me di cuenta que esto era algo que realmente me apasionaba”, cuenta. A pesar del dolor, sacó fuerzas de flaqueza no solo para recordar a su querido progenitor, sino para poner el foco en las personas que estaban en la misma situación. “Nunca antes había hablado delante de tanta gente y estaba muy nerviosa, pero también estaba decidida porque era importante para mí hacerlo”. A pesar de todo, vio que dentro de tanta tristeza podría servir para aportar su granito de arena.

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Con solo 16 años Maud atravesó por una de las peores experiencias de su vida tras la forma en que desapareció su padre. “Durante esos días estuve en estado de shock. Estaba tan mal mentalmente que el hecho de lograr hablar en público y atreverme a hacerlo creo que fue algo bueno que hice por mí misma”. Además se siente muy reconfortada cada vez que alguien le dice que sus palabras les ayudaron.

En su particular cruzada por el bienestar emocional asegura que se debería enseñar a los jóvenes formas saludables de gestionar sus emociones. “Tienen que saber que hay ayuda disponible y que las cosas pueden mejorar, eso también fue algo que quise destacar en mi discurso. Hay tantos jóvenes que se suicidan…”, ha lamentado.

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Ella misma ha reconocido que ha acudido al psicólogo, aunque fueron las personas que la rodeaban las que la realmente la ayudaron a superar el trance de la muerte de su padre. También la reconfortó la escritura. Ahora manifiesta que aprecia las cosas de una manera diferente a como lo hacía antes y vivir algo tan traumático puede hacer que "te destruya o que veas algo de valor en ello".

Aunque no sabe qué hará tras su año sabático le encantaría en un futuro tener una floristería y tiene claro que le gustaría ser abuela porque “me encanta tejer y bordar, escucho jazz, también quiero empezar a hacer más pasteles y jerseys de ganchillo para todos, abrazar y ser amable”.

Sobre su posición dentro de la monarquía noruega, ocupa el quinto lugar en la línea de sucesión al trono, ha dicho que su niñez en ocasiones fue rara por haber nacido en la Familia Real y haber estado en el foco, pero ha logrado vivir una vida bastante normal.