Así explica un político ambiental el cambio climático y sus terribles consecuencias

Estos cinco factores estarían alterando el clima y provocando un cataclismo medioambiental según el director de la Agencia Europea de Medioambiente. La parte buena es que al saberlo estamos a tiempo de cambiarlo

La acumulación de basura (envases de plástico, enseres y muebles) acumulándose en las aguas de nuestro ríos (este es el Guadarrama) puede originar consecuencias para personas y animales. (Foto: Ecologistas en Acción)

A estas alturas de la película ya nos hemos dado cuenta de que prácticamente todo lo que hacemos o dejamos de hacer está relacionado con la salud del planeta, de que la temperatura media de la superficie terrestre está aumentando a una velocidad cada vez mayor y los responsables de ello somos los seres humanos.

Pero es ahora cuando estamos descubriendo que “lo que es nocivo para el medioambiente, también lo es para las personas. Porque las personas también formamos parte del medioambiente”. Así lo explica Hans Bruyninckx, director de la Agencia Europea de Medio Ambiente, quien de la mano de la periodista científica Ilja Van Braeckel ha recopilado ‘123 curiosidades sobre el clima que deberías conocer’ (Planeta libros), una publicación de carácter divulgativo con la que ambos pretenden explicar la importancia del cambio climático y de que cada uno se haga responsable de reducir al máximo huella.

Debemos aprender a gestionar bien los recursos que nos brinda la naturaleza. (Foto: Getty)

Estas son algunas de las ideas que han plasmado y con las que pretenden hacernos reflexionar:

1.- Gastamos demasiada agua. Los humedales y las marismas tienen un papel fundamental en el ciclo del agua. Son zonas con abundante agua dulce situadas a menudo cerca del mar. donde viven varias especies de animales y crecen multitud de plantas. Por esta razón, son superimportantes para la biodiversidad. Cuando llueve mucho, los humedales absorben el exceso de agua convirtiéndose en un tanque de agua dulce. Por desgracia, no manejamos con cuidado nuestras existencias de agua. A menudo gastamos demasiada agua de los humedales, lo cual es problemático. En España, por ejemplo, han desaparecido muchos humedales debido al cultivo de naranjas, mandarinas, almendras y uva.

2.- El plástico nos domina. En 1997 el capitán Charles Moore quedó asombrado al descubrir una masa gigantesca de plástico en pleno océano Pacífico; la llamó ‘sopa de plástico’. En la actualidad sabemos que en los mares hay cinco enormes desagües o giros. Estos gigantescos remolinos, causados por las corrientes, atraen toda la basura. En ellos se acumula mucho más plástico que en otros lugares del mar.

También existen los llamados ‘puntos calientes’ de los residuos plásticos, unos lugares en el mar donde se acumula una cantidad desorbitada de residuos plásticos. Uno de ellos es el mar Mediterráneo. Los ríos que desembocan en él arrastran plástico, que es retenido por el estrecho de Gibraltar, en forma de cuello de botella. Otros lugares que atraen el plástico se encuentran en bahías con grandes ciudades costeras y mucha industria en los alrededores o las desembocaduras de los ríos en el mar.

Compostaje doméstico, el primer paso para reducir al máximo los residuos. (Foto: Getty)

3.- Desperdiciamos mucha comida. Casi un tercio de la comida que producimos a nivel mundial termina en el cubo de la basura. En los países en vías de desarrollo, sobre todo, se sufren grandes pérdidas de cosechas o se pierde comida cuando se procesa. Se necesita un montón de energía para producir toda la comida y bebida que producimos. Luego hay que envasarla y transportarla. Casi un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero se deben a la producción de alimentos. Así que deja de tirar la comida y conviértete en un ‘reaprovechador’.

4.- No respetamos el equilibrio. Mucha gente tiene pánico a los insectos. Pero lo que no saben es que son imprescindibles para la vida. Los necesitamos para que polinicen las flores y los cultivos. A su vez son el alimento de pájaros, ranas, sapos, salamandras, lagartijas y un montón de animales. Además, evitan que haya plagas en los cultivos, reciclan la comida y el estiércol y mantienen saludable la tierra. En algunos lugares hay hasta un 75 por ciento menos de insectos que antes. Hoy, aplicamos tantas sustancias tóxicas o pesticidas a las plantas y las cosechas que acaban matando a todos los insectos y, con ello, ecosistemas enteros. Por otro lado, los insectos apenas tienen sitio porque hay construcciones por todas partes. En las calles y en las plazas hay muy pocos rincones donde puedan hacer sus nidos. Y como no hay suficientes flores, no encuentran comida.

5.- Y dependemos de los tiburones. Algunos tiburones son verdaderos depredadores y están en la cima de la cadena alimentaria marina. Eso significa que devoran a muchos animales, por lo que apenas tienen enemigos naturales. Cuando los tiburones desaparecen en alguna región, el entorno natural se ve afectado muy rápidamente. Empieza a predominar una variedad de peces y la supervivencia de los demás se ve amenazada. Las otras variedades de peces pueden ser importantes para el arrecife de coral; si desaparecen, el coral enferma y muere. Un verdadero desastre para el mar y las personas.

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