Las mejores bebidas de la vida se sirven heladas

Rebekah Peppler
·5  min de lectura
Los granizados de vermut dulce pueden ir bañados con el licor favorito de quien lo bebe. (David Malosh/The New York Times)
Los granizados de vermut dulce pueden ir bañados con el licor favorito de quien lo bebe. (David Malosh/The New York Times)
Estos Tom Collins helados nos recuerdan a los raspados de limón. (David Malosh/The New York Times)
Estos Tom Collins helados nos recuerdan a los raspados de limón. (David Malosh/The New York Times)

Aunque pensar en el sol, la arena y un vino rosado no hace daño (oye, ponte cubrebocas allá afuera), no todas las bebidas heladas necesitan que haya oleadas de calor o vino rosado. Toma bebidas heladas buenas solo porque sí y, ¿por qué no?, bébelas descalzo sobre el césped veraniego, pero también calzando unas botas en invierno, o en cualquier otro momento en el que beberías un martini helado o una margarita batida.

Para poder darte el gusto de una bebida alcohólica granizada para adultos, no tienes que sacar la licuadora necesariamente (aunque también podrías hacerlo). Entra de lleno a las bebidas heladas sin utilizar electrodomésticos adicionales combinando un vermut dulce, jugo de naranja recién exprimido, licor de naranja y almíbar, y congela la mezcla hasta lograr una consistencia similar a la granita que tiene una graduación de alcohol baja. Si la quieres suave, déjala así, o añade unos 30 mililitros de tu licor favorito (brandy, burbon, tequila o tu preferida) para que tu bebida adopte un tono fiestero. (El granizado preparado también aguanta cubierto en tu congelador unos cuantos días, en caso de que tu reunión se limite a un invitado a causa del distanciamiento social).

No obstante, siempre que te apetezcan bebidas heladas, deberás atender algunos consejos fáciles para que queden deliciosas.

Primero, mientras más frío esté todo al inicio, mejor. Tiffanie Barriere, barman y profesora que vive en Atlanta y es conocida como la “instructora en bebidas”, recomienda enfriar las botellas o las mezclas base durante unas horas en el refrigerador antes de licuar.

“Así, todos los ingredientes están a la misma temperatura y la mezcla final de la bebida no se diluirá demasiado”, comentó.

Después de todo, el hielo es agua congelada, así que, a mayor cantidad, más diluida estará tu bebida. Comenzar con las botellas y las mezclas frías es fundamental para mantener todo helado durante más tiempo, ya sea que mezcles con hielo o viertas un licor sobre un granizado preparado, al estilo de un raspado.

A propósito del hielo, usa el tamaño adecuado. Es mejor utilizar cubos de tamaño mediano a pequeño o hielo triturado. Siempre que puede, Barriere compra el hielo en bolsa que venden en las tiendas.

“Ese hielo es de agua filtrada y es fácil de triturar”, señaló. “No conviene usar esos hielos grandes porque estarías desperdiciando un cubo bonito”.

Si no tienes hielo triturado o cubos pequeños puedes hacer los tuyos. Barriere envuelve cubos de hielo de tamaño estándar en un mantel limpio o una toalla para secar trastes y usa un objeto pesado (un sartén y una mano firme funcionan perfecto) para triturarlos sobre una superficie firme. Recuerda que el hielo absorbe sabores y aromas del resto de los alimentos en tu congelador, así que mantén separados los filetes de pescado congelado y los hielos para bebidas.

Por último, mientras más fría esté la bebida, tus papilas gustativas percibirán menos los sabores dulces. Para contrarrestar este efecto, escarcha tus copas o vasos con un poco de jugo de cítricos y azúcar, añade un poco más de almíbar mientras mezclas o decora tu coctel con cerezas dulces en almíbar (siempre que te sea posible, elige las que son color rojo intenso y sin tallo).

Sin importar el mes o el lugar, las bebidas congeladas pueden terminar siendo un revoltijo superdulce o un maravilloso coctel equilibrado. ¡Tú decides!

No obstante, Barriere hace una declaración innegable: “Es un recuerdo de la infancia. Era emocionante que te dieran paletas y helados como postre cuando eras niño. De adulto puedes revivir esa misma emoción por lo frío… en un coctel”

Receta: Granizado de vermut dulce

Rinde: 6 porciones

Tiempo total de preparación: 5 minutos, más 8 horas de refrigeración por lo menos.

295 mililitros de jugo de naranja recién exprimido

236 mililitros de vermut dulce

118 mililitros de almíbar sencillo (1 de agua por 1 de azúcar)

59 mililitros de licor de naranja

59 mililitros de agua filtrada

De 133 a 177 mililitros de una bebida destilada como tequila, ginebra, mezcal o burbon

1. En un molde para hornear poco profundo de 22 por 22 centímetros, vierte el jugo de naranja, el vermut, el almíbar, el licor de naranja y el agua filtrada. Mezcla para incorporar y mete al congelador, descubierto, durante tres horas.

2. Al cabo de tres horas, usa un tenedor para raspar los bordes congelados de la mezcla hacia el centro, luego sigue congelando hasta que la mezcla esté casi lista, al menos cinco horas o durante toda la noche.

3. Con la mezcla ya congelada, usa un tenedor para raspar y lograr una textura fina tipo granita. Si no vas a servir de inmediato, transfiere el granizado de vermut a un contenedor con tapa y congela hasta que esté listo para usarse.

4. Para servir, añade 3/4 de taza, o 177 mililitros, del granizado a un vaso para whisky y vierte de 3/4 de taza a 30 mililitros de tu licor favorito; sirve de inmediato.

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Receta: Tom Collins Helado

Rinde: de 6 a 8 porciones

Tiempo total de preparación: 10 minutos, más 4 horas de refrigeración por lo menos

236 mililitros de ginebra

177 mililitros de jugo de limón recién exprimido (de 3 a 4 limones grandes)

118 mililitros de almíbar sencillo (1 de agua por 1 de azúcar)

De 5 a 6 tazas de cubos de hielo triturados

Cerezas en almíbar y licor de cereza para servir, de preferencia Luxardo

1. En un contenedor hermético, vierte la ginebra, el jugo de limón y el almíbar sencillo. Sella y refrigera hasta que se enfríe por completo, al menos durante cuatro horas o durante toda la noche.

2. Transfiere la mezcla fría a la licuadora, añade el hielo y licúa hasta que la mezcla tenga una textura suave y granizada.

3. Divide la mezcla en seis vasos para whisky; decora cada vaso con unas cerezas y vierte un poco de licor de cereza encima. Sirve de inmediato y guarda el resto en el congelador en un recipiente cubierto hasta que estés listo para disfrutarlo.

© 2020 The New York Times Company