La nueva modalidad de yoga para combatir el estrés se llama Nidra y puedes practicarla en casa

Laura Alesanco
·2  min de lectura

Combatir el estrés es una preocupación más generalizada de lo que puedas pensar. Nuestro estilo de vida, el ritmo frenético que seguimos día tras día y la complicada situación que nos está tocando vivir, influyen diréctamente en los niveles de tensión, pudiendo llegar a derivar en problemas de ansiedad. Para evitarlo, existen diferentes rutinas y prácticas que puedes llevar a cabo, como tratar de reducir las horas de exposición a los aparatos electrónicos, y más concretamente las redes sociales, llevar una alimentación sana y equilibrada y apuntarte a prácticas tales como el yoga o la meditación. Y, si no tienes claro por cuál decidirte, una buena alternativa es decantarte por el Yoga Nidra, una modalidad que combina ambas disciplinas.

Coco Constans con conjunto negro
Coco Constans con conjunto negro

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¿Qué es el Yoga Nidra?

Pero, antes que nada, es importante que sepas de qué estamos hablando. El Yoga Nidra es una modalidad más cercana a la meditación, en la que se trata de aprender a mantener la mente en un estado intermedio entre la vigilia y la consciencia, llegando a rozar el sueño pero sin llegar a dormirse. De esta forma, el cuerpo alcanza los mismos niveles de relajación que cuando estás dormida, consiguiendo así activar determinadas zonas del cerebro que equilibran los niveles de cortisol, reducen el estrés y aumentan tu sensación de bienestar.

Jelena Marija tumbada en la cama
Jelena Marija tumbada en la cama

Cómo practicarlo en casa

Una de las grandes ventajas de esta modalidad es lo fácil que resulta practicarla. Y es que, tan solo necesitas 15 minutos y dos almohadas. Así, tumbada boca arriba con un cojín bajo el cuello y otro debajo de las rodillas, solo tendrás que cerrar los ojos y focalizar tu mente en un objetivo que desees conseguir, al mismo tiempo que realizas 10 respiraciones profundas. En el proceso, ve desplazando tu atención por las diferentes zonas de tu cuerpo, de un lado a otro y de extremidad en extremidad, desconectando y relajando tu mente pero sin perder la consciencia. Cuando termines, permite a tu mente despertar y regresar al ahora, mientras mueves los dedos de las manos y los pies y abres los ojos poco a poco.