La historia del engaño amoroso que acorraló a un deportista entre el ridículo y el precipicio profesional

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Lo de conocer a tu pareja a través de las redes hace tiempo que dejó de ser un tabú. Incluso apostaría que probablemente ya sea la manera más habitual de encontrar el amor. Por eso, que un atleta en alza llamado Manti Te’o tuviera una novia online a la que todavía no había conocido en persona, no me parece nada del otro mundo. No es algo que personalmente haría (yo soy más de sensaciones presenciales) pero tampoco voy a juzgarlo. Cada cual hace con su corazón lo que le da la gana. Sin embargo, ese amor online lo terminó acorralando entre el ridículo público y el precipicio profesional. ¿Por qué? Porque su novia no existía.

Su historia fue uno de los escándalos estadounidenses que colmaron horas de televisión y páginas de prensa en 2012, mofándose, riéndose y ridiculizándolo con malicia. Y ahora, una década más tarde, los protagonistas se abren al mundo en una serie documental de Netflix que les tiende una mano con corazón y simpatía.

Manti Te'o en Secretos del deporte: La novia que no existía . Cr. Netflix © 2022
Manti Te'o en Secretos del deporte: La novia que no existía . Cr. Netflix © 2022

Secretos del deporte: La novia que no existía es la nueva entrega de la antología documental ‘Untold’ que desde hace un par de años repasa diferentes escándalos del mundo del deporte. Como fue el caso de ‘Delitos y penaltis’ sobre la compra de un equipo de hockey por parte de un capo de la mafia; o ‘Punto de Break’ sobre los problemas de salud mental del tenista Mardy Fish, ‘Pacto con el diablo’ sobre la boxeadora Christy Martin o ‘Caitlyn Jenner’. Ahora, la serie antológica posa los lentes de su cámara sobre Manti Te’o, un jugador de fútbol americano que en pleno ascenso profesional vivió un escándalo que lo marcó para siempre.

Como decía al principio, encontrar el amor en redes sociales o aplicaciones está a la orden del día. Sin embargo, en 2012 era un tabú del que muchos se avergonzaban. Yo misma he conocido parejas cercanas que se inventaban historias ficticias para explicar cómo se habían conocido y así no tenían que contar que habían recurrido a sitios webs como Match.com. Por aquel entonces, no se hablaba abiertamente de las relaciones online. Había demasiados prejuicios. Pero a Manti Te’o le daba igual. Es más, una relación online le convenía al poder dedicar todo su tiempo a cumplir su meta y ascender profesionalmente en el fútbol americano. Conoció a Lennay Kekua por Facebook, una estudiante de la Universidad de Stanford, con quien compartía muchas cosas en común, desarrollando una relación a distancia centrada en mensajes de texto, voz y llamadas. Porque cada vez que intentaban conectarse por vídeo siempre surgía algún error técnico. Pero a Manti Te’o no le parecía nada extraño. Cosas de la tecnología. Confiaba plenamente en su novia.

Sin embargo, el 11 de septiembre de 2012 dio a conocer que su abuela y su novia habían fallecido el mismo día. En ese momento se convirtió en el niño mimado del fútbol americano, despertando la simpatía de los aficionados y la prensa especializada al dedicar cada partido -sin perderse ninguno- a Lennay tras haberle prometido que seguiría jugando antes de morir. La doble tragedia lo colocó en la mira de la temporada al añadir un toque humano, personal y empático a su perfil profesional. Pero todo se derrumbó en cuestión de unos meses.

Secretos del deporte: La novia que no existía repasa el escándalo con la descripción de sus protagonistas, incluida la persona que decía ser su novia. Porque Lennay no había muerto, sino que fue la estrategia que Ronaiah Tuiasosopo utilizó para poder librarse del catfish que había labrado durante meses.

Ronaiah, que ahora se hace llamar Naya tras su transición transexual, era un joven hawaiano confundido entre su sexualidad y los prejuicios sociales que le rodeaban que un buen día decidió crear un perfil femenino en redes para, así, vivir una vida como mujer paralela. Utilizó las fotos de una chica de la universidad y, sin buscarlo, contactó con Manti Te’o. La relación creció y Ronaiah se convirtió en uno de los ejemplos de catfish con mayores consecuencias.

Naya Tuiasosopo en Secretos del deporte: La novia que no existía. Cr. Netflix © 2022
Naya Tuiasosopo en Secretos del deporte: La novia que no existía. Cr. Netflix © 2022

Para poder librarse de la gran mentira que había creado, Ronaiah le hizo creer a Manti que su novia había sufrido un accidente y que, en el hospital, habían descubierto que padecía leucemia. Manti se mantuvo a su lado a través de llamadas telefónicas “escuchando su respiración” mientras Lennay susurraba su nombre y reaccionaba desde su lecho de muerte cuando escuchaba su voz. Hasta que un día Ronaiah finalmente acabó con la farsa anunciando la muerte de Lennay.

Si bien la historia de Ronaiah nos habla de las consecuencias de los prejuicios sociales y la falta de apoyo en el descubrimiento y aceptación de su orientación de género, no provoca la empatía que quizás esperaba al participar en la serie documental. Porque ver a Manti evidentemente dolido mientras detalla los suspiros que Ronaiah fingía por teléfono, los susurros desde el hospital y cómo alargó la telenovela haciendo sufrir al joven cuando podría haber contado la verdad, provoca más rechazo que otra cosa. Se puede comprender que se había metido en un berenjenal del que quizás sentía que no tenía escapatoria pero la verdad es que no midió las consecuencias del daño que estaba haciendo. Es más, una vez dada a su alter ego por muerta siguió manteniendo contacto con Manti haciéndose pasar por familiares y hasta fue a verlo en persona.

No obstante, Manti terminó descubriendo la verdad a través de una llamada anónima sin saber que un medio de comunicación ya estaba investigando el asunto. Habían descubierto la mentira y antes de que el joven pudiera explicar ante el país que había sido víctima del catfish, la historia se publicó despertando un fenómeno viral centrado en memes y bromas ridiculizándolo.

Manti Te'o en Secretos del deporte: La novia que no existía . Cr. Netflix © 2022
Manti Te'o en Secretos del deporte: La novia que no existía . Cr. Netflix © 2022

No solo eso, Manti cuenta cómo sus propios compañeros de vestuario le dieron la espalda mientras la serie muestra cómo los programas de televisión deportivos se burlaban de él, cuestionando la relación online o su sexualidad, preguntándose si era homosexual. Pero en un tono prejuiciosamente homófobo y machista que hoy en día provoca vergüenza ajena al verlo en la serie. Hasta los jefes de la NFL tenían dudas si ficharlo debido a la polémica. Su futuro llegó a pender de un hilo mientras nadie parecía detenerse a empatizar en su frustración y la decepción del engaño. Incluso tuvo que hacer terapia ante la sensación de culpa que el trauma había dejado en su salud mental.

A casi una década del escándalo, Secretos del deporte: La novia que no existía aporta una mirada empática y comprensiva a la historia, tendiendo un puente en el que Manti y Ronaiah (ahora Naya) pueden exponer sus vivencias y emociones ante el mundo sin que la narrativa los juzgue. En apenas dos episodios de una hora cada uno, la serie abre una ventana humana para que analicemos las consecuencias del impacto viral mientras expone con una bofetada directa que el verdadero ridículo hacen aquellos que se escudan en los prejuicios.

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