Netflix puede poner contra las cuerdas a 'La isla de las tentaciones'

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Si Insiders ya nos parecía uno de los realities más apetecibles de la temporada gracias a la originalidad que promete en su adelanto, Netflix sube el listón compartiendo la estrategia detrás de su concurso de parejas poniéndose a prueba en una villa idílica y con Mónica Naranjo al mando.

Y ahora sí que no cabe duda que Amor con fianza promete poner contra las cuerdas a La isla de las tentaciones justo cuando el formato necesita más novedades que nunca.

Monica Naranjo promocionando 'Amor con fianza' (Cortesía de Netflix)
Monica Naranjo promocionando 'Amor con fianza' (Cortesía de Netflix)

Que Amor con fianza cuente con la expresentadora de La isla de las tentaciones ya se antojaba como una pullita evidente contra el reality de las parejas de Mediaset. Pero ahora sabemos más. Gracias a las últimas novedades que acaba de compartirnos Netflix sabemos que el reality promete convertirse en un soplo de aire fresco en el subgénero de los amores a prueba televisivos. Algo que Atresmedia intentó con Love Island pero le salió el tiro por la culata.

Amor con fianza aterrizará en la plataforma a nivel global el próximo 11 de noviembre, con todos sus capítulos disponibles al instante. Producido por Fremantle Media (la misma productora de Got Talent, Mask Singer, Factor X), el reality contará con seis parejas que pasarán tres semanas en una villa idílica. Hasta aquí, muy parecido a La isla de las tentaciones. Incluso también pondrán a prueba la relación pero de manera completamente diferente al reality de Telecinco. Es más, me atrevería a decir que Amor con fianza y sus tácticas podrían provocar un revuelo en este tipo de formatos, recurriendo a estrategias de lo más provocadoras para conseguir reacciones y momentos dignos de memes virales.

Básicamente, las seis parejas apuntadas al concurso llegarán con la convicción de mantener una relación sincera, sin embargo en esta ocasión no se trata de probar fidelidad -como en La isla de las tentaciones- sino de demostrar que realmente hay sinceridad entre ellos. Y es que no hay mayor traición que la mentira.

A diferencia del reality de Mediaset donde el premio es un sueldo semanal y la fama mediática -que de tener suficiente se pueden hacer un hueco en la plantilla recurrente de la cadena- aquí competirán por un premio en metálico de hasta 100.000 euros. Pero repitiendo la estrategia de Jugando con fuego, el programa descontará cada mentira que les vayan descubriendo del monto final (en el reality de los solteros desatados se descontaba dinero si rompían las normas de nada de besos ni interacciones físicas entre ellos).

De esta manera, los concursantes deberán decir la verdad en todo momento porque si les descubren mentiras, pierden dinero del bote. ¿Y cómo sabrán si mienten? Porque el formato incluye un sistema de detección de mentiras. Lo llaman “eye detect”, y según nos comunica Netflix es un revolucionario detector que analiza las alteraciones involuntarias que se producen en el ojo al mentir. Decir la verdad, por dolorosa que sea, les hará ganar dinero, pero, si mienten, la cifra disminuirá automáticamente”.

Esto despierta un sinfín de posibilidades en el mundo del reality. Desconfianza, traición, discusiones, ataques de odio pero tambien, por qué no, amores que se afiancen si es que alguno demuestra compartir sinceridad completa. Pero eso no es todo. Amor con fianza se guarda varias sorpresas bajo la manga. Y es que los 12 concursantes no estarán solos, sino que al igual que en La isla de las tentaciones los separarán para que reciban la visita inesperada de exparejas o idilios del pasado que daban por superados, incluso desconocidos que tendrían afinidad con ellos. Cada grupo irá sabiendo lo que sucede en el otro, abriendo más la brecha de la desconfianza y el riesgo de la traición no solo con infidelidades potenciales, sino mentiras descubiertas por el camino.

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Mi primera reacción al descubrir la idea de Amor con fianza fue pensar “¡qué retorcido!”, para a continuación exclamar en mi mente “¡pero qué ganas!” Y esto es que algo que La isla de las tentaciones no ha conseguido con su última apuesta. Es evidente que los dos formatos son muy similares, o al menos parten de una premisa prácticamente idéntica (hasta comparten expresentadora), pero después de tres ediciones de éxito, el reality de Mediaset está cayendo en un abismo cansino por culpa de La última tentación.

Esta versión que la productora se ha sacado de la galera, reuniendo a figuras relevantes de las tres ediciones para que salden cuentas pendientes, no está generando la misma audiencia ni fuerza viral. Sus debates no lideran y sus episodios semanales de los miércoles no provocan los memes ni conversaciones previas. Y es que cómo olvidar el fervor con que nos volcábamos en Twitter durante cada corte publicitario de La isla de las tentaciones 1, 2 y 3. Ir a ver qué decía la gente en la red del pajarito azul formaba parte del visionado semanal. Pero ahora no. La última tentación se antoja cada vez más forzado, con personajes que parecen estar allí para marear la perdiz o dar que hablar buscando protagonismo mentras la espontaneidad brille por su ausencia. Si no fuera por las emociones sinceras de Marina, Jesús o Christofer, más de una noche hubiera apagado el televisor antes de tiempo.

Telecinco ya promociona La isla de las tentaciones 4 con una publicidad que advierte que habrá sorpresas. Pero es que lo mismo dijeron de La última tentación y el resultado no está siendo el que esperábamos. Y por eso resulta curioso que Amor con fianza llegue justo en este momento. Y lo hace prometiendo aires frescos e ideas renovadas que ya nos hacen imaginar parejas viviendo una experiencia emocionalmente extrema.

No cabe duda que España tiene debilidad por el reality de parejas -si bien La última tentación no está consiguiendo récords, sus ediciones pasadas llegaron a superar el 29% de audiencias (lo más alto que ha llegado La última tentación hasta ahora es el 18,1%)-, demostrando que existe un nicho para explotar el formato. Pero siempre que se haga con ganas de remover el cotarro. Después de todo, el fracaso de Love Island ya demostró que el público es exigente y no verá un reality solo por tener parejas. De esta manera, la idea que aporta Amor con fianza ya se erige como más interesante incluso que La isla de las tentaciones, justo cuando el formato de Mediaset en su versión spin-off no está dando los mismos resultados.

Si Amor con fianza se erige como un fenómeno de masas -como parece que podría conseguir- entonces La isla de las tentaciones podría verle por fin las orejas al lobo, viéndose contra las cuerdas por primera vez con un reality que podría subir el listón, derivando en comparativas que podrían hacerle mucho daño ante el ojo crítico de la audiencia.

De momento, Amor con fianza aterriza con todos sus capítulos en Netflix el 11 de noviembre.

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