Nicaragüenses recuerdan la plegaria que “detuvo” una erupción volcánica en 1947

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Managua, 14 ago (EFE).- Un grupo de nicaragüenses realizó una peregrinación este domingo hacia el volcán Cerro Negro para recordar la plegaria a la Virgen de la Concepción que, según la fe católica, detuvo una erupción a mediados del siglo XIX que amenazaba con destruir por segunda ocasión la ciudad de León, en el noroeste de Nicaragua.

Aproximadamente un centenar de personas peregrinó hacia el Cerro Negro como lo hicieron sus padres y abuelos, esta vez en agradecimiento por el “milagro” de hace tres cuartos de siglo.

“Son 75 años, en 1947 arranca esta hermosa tradición mariana”, dijo a Efe el peregrino Jacinto Sebastián Salinas, parte del grupo que caminó unos 300 metros sobre la arena oscura que le da nombre al volcán Cerro Negro.

Pero la tradición no inició en un día tranquilo y soleado, sino en medio de una de las mayores erupciones del volcán más joven de Nicaragua.

Para el 14 de agosto de 1947, el Cerro Negro llevaba más de un mes expulsando material a 5 kilómetros de altura, ríos de lava de 6 kilómetros de largo por 1 de ancho, y un acumulado de 7 pulgadas de arena sobre los techos, según los registros del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

La interminable actividad hizo creer a los leoneses que su ciudad volvería a desaparecer, tal como ocurrió en 1610, cuando quedó soterrada por una erupción del volcán Momotombo, que siglos después Rubén Darío describiría como “ronco y sonoro”.

En una peregrinación hacia las faldas del Cerro Negro, leoneses católicos de la época pidieron el milagro del cese de la erupción a la Virgen María y, a juzgar por la tradición, fue concedido.

“La peregrinación no solo es el seguimiento de una tradición, simplemente de algo que se dio en 1947, sino que es una cuestión de seguir con una fe, la idiosincrasia del pueblo nicaragüense es por excelencia mariano, nosotros vemos eso y nos llena de fe, nos llena de alegría, nos trae paz, sobre todo porque somos un pueblo creyente de María y amamos a María”, afirmó el peregrino Delgado.

Como uno de los volcanes más activos de Nicaragua, el Cerro Negro, de 675 metros de altura, según el Ineter, continuó haciendo erupciones y provocando desastres en el noroeste del país, sin embargo, la fe de los católicos leoneses continúa firme y actualmente no hay nada que los haga creer que la ciudad volverá a desaparecer entre las cenizas.

Con el tiempo, el Cerro Negro pasó de ser una amenaza a un icono de León, y hoy comparte protagonismo con la Virgen María, en una jornada que cada año concluye con una fiesta religiosa en toda la ciudad.

(c) Agencia EFE