Las nietas del rey Abdalá II: ¿un futuro sin trono para las princesas hachemitas?
La Casa Real de Jordania es un símbolo de estabilidad y modernidad en Oriente Medio, y han sido históricos aliados de Occidente. El actual rey, Abdalá II, es conocido por su intensa actividad diplomática y sus esfuerzos por buscar soluciones a los conflictos en una de las regiones más complicadas del planeta. Por otro lado, su esposa, la reina Rania, ha sido una voz influyente y activa desde 1999 en materia de acción humanitaria, protección de la infancia e igualdad de género. Como mujer árabe, ha derribado estereotipos y ha promovido la causa de las mujeres en Jordania y en todo el mundo. La Familia Real hachemita es cosmopolita y moderna. Todos sus miembros han recibido una educación internacional y participan en actividades que promuevan el intercambio y el respeto por la diversidad cultural. Sin embargo, en lo que respecta a la estructura de su propia institución, sus cimientos son totalmente tradicionales. Esto se hace evidente ahora que la nueva generación está compuesta solo por princesas.
La Corte hachemita está viviendo un momento de máxima felicidad con la llegada de una nueva generación que ha convertido a los reyes Abdalá y Rania en abuelos. El príncipe Huseín, mano derecha de su padre, heredero al trono y con una agenda activa en la diplomacia internacional, tuvo a su primera hija con la princesa Rajwa el pasado agosto y para ella eligieron el nombre de su hermana, la princesa Iman, a la que está muy unido hasta el punto de ser él quien la llevó al altar. Siete meses después, ha sido precisamente ella, su hermana Iman, la que ha tenido otra niña, la princesa Amina. Dos primas que ya se conocen, que se criarán como hermanas y que de momento son la nueva generación de la monarquía hachemita.
La Constitución actual de Jordania, en su Artículo 28, establece claramente que el trono del Reino Hachemita de Jordania es hereditario de la dinastía del Rey Abdullah Bin Al-Hussein en línea directa a través de los herederos varones. "Si el heredero al trono no tiene varón, pasará a su hermano mayor", establece una ley que contempla que hereden tíos y primos, lo cual está alineado con las tradiciones islámicas que han favorecido la sucesión masculina. En ese sentido, aunque hay un amplio movimiento feminista en el país, especialmente ámbitos como el derecho penal y la participación política, no parece haber un movimiento significativo que afecte a la realeza, como ocurre en la monarquía de otros países, como la de Japón, que ha sido recientemente señalada por un organismo internacional por las leyes que rigen a la Casa Imperial.
La paradoja es que uno de los actores que ha impulsado la igualdad de género en Jordania ha sido precisamente la Familia Real, no hay que olvidar que Rania de Jordania ha sido una defensora activa de los derechos de las mujeres y ha utilizado su plataforma para abogar por la eliminación de la violencia y la justicia social. A lo largo de los años, ha hablado abiertamente sobre la importancia de empoderar a las mujeres y romper los estereotipos que limitan su potencial, mientras el rey Abdalá ha puesto en foco en las medidas necesarias para que formen parte de la vida política y de las instituciones, algo complejo en un país con una estructura patriarcal, una enorme brecha de género y un delicado equilibrio entre las expectativas culturales y la necesidad de reformas sociales.
De momento, esa posible reforma de la Constitución, una ley que sí se ha cambiado en los últimos años, no es ninguna prioridad, ya que el rey, que todavía tiene 63 años, tiene ya a un heredero completamente en activo (pocos herederos tienen la presencia del príncipe Huseín a nivel internacional) y todo apunta a que la nueva generación, con las princesas Iman y Amina a la cabeza, no ha hecho más que empezar. Así que la línea sucesoria se reestructurará con la llegada del primer varón, de momento el heredero del príncipe Huseín sigue siendo su hermano pequeño, el príncipe Hashem, que ya ha acompañado a sus padres a encuentros con otros jefes de Estado, entre ellos Felipe VI.