No hay frutas y verduras suficientes para seguir una dieta saludable

No hay duda alguna de que seguir una dieta rica en frutas y verduras es absolutamente recomendable. Si echamos un vistazo a las últimas tendencias gastronómicas, además, vemos como hay una tendencia irrefrenable que apuesta por el consumo de productos frescos. Pues bien, un estudio dirigido por  la Universidad de Guelph en Canadá, acaba de suponer un jarro de agua fría sobre nuestra intención de comer más sano

No estamos produciendo suficientes frutas y verduras.

El estudio compara las dietas recomendadas con la cantidad real de alimentos que produciremos en 2050 para alimentar a todo el planeta. Si se mide por calorías, el resultado es que se produce mucho más de lo que realmente se necesita. Pero a la hora de establecer una valoración en relación con una dieta sana y equilibrada, el estudio muestra que se produce demasiado azúcar, cereales y alimentos ricos en grasa, y muy poca fruta y verdura.

Esto se demostró a través de la cantidad de porciones diarias de cada tipo de alimento que debemos consumir. En comparación con las 15 porciones recomendadas de frutas y verduras que deberíamos consumir cada día, solo estamos produciendo u n tercio, únicamente cinco porciones. Comparativamente, se produce cereal para garantizar 12 porciones al día, cuando solo necesitamos ocho. También producimos tres veces la cantidad de grasa que requiere la dieta promedio.

Cambiar el modelo agrícola podría solucionar el desequilibrio en las dietas.

Pero hay una cierta esperanza: cambiar el modelo de cultivo podría solucionar este desequilibrio. Cultivar más frutas y verduras para alimentar al mundo en 2050 consumiría 171 millones de hectáreas adicionales pero eso se vería atenuado por una reducción masiva en la cantidad de tierra que se utiliza para cultivar cereales, lo que ahorraría 150 millones de hectáreas. Producir menos grasa, aceite y azúcar ahorraría otros 135 millones de hectáreas. En resumen, un cambio a dietas más sanas ahorraría 51 millones de hectáreas de tierras cultivables, que podrían dedicarse a la conservación de la biodiversidad.

Sin embargo, las pautas nutricionales típicas también recomiendan que, junto con una mayor proporción de frutas y verduras, una dieta saludable debe contener una cierta cantidad de proteínas animales, como lácteos y la carne. Si eso se extrapola para cumplir con las dietas de 9.8 billones de personas en 2050, habría que aumentar el uso de la tierra y las emisiones de gases de efecto invernadero: más ganado necesitaría más pasto y más cereal. En la actualidad, muchos países en el mundo no tienen acceso a suficientes proteínas, por lo que este cálculo está pensado en una hipotética extensión del consumo de proteína para todo el mundo. Los investigadores arrojan aquí una solución, reemplazando el 80% de las proteínas animales por otras de origen vegetal

Así pues, garantizar una dieta saludable para todo el planeta requiere una serie de medidas: aumentar la superficie cultivada de frutas y verduras y reducir el de azúcares, cereales y alimentos ricos en grasas. En cuanto al consumo de proteína, la clave es reducir la de fuente animal y aumentar la de origen vegetal. Sin duda, un cambio radical en el modelo agrícola que tiene premio: la posibilidad de que todo el mundo disfrute de una alimentación sana.