Un pequeño país del Pacífico vende su ciudadanía para financiar la lucha climática

La playa en Ewa, en la isla de Nauru, en el Pacífico, en una del 2 de septiembre de 2018 (Mike LEYRAL)
La playa en Ewa, en la isla de Nauru, en el Pacífico, en una del 2 de septiembre de 2018 (Mike LEYRAL) (Mike LEYRAL/AFP/AFP)

Amenazado por el inexorable avance del oceáno Pacífico, el pequeño Estado de Nauru vende "pasaportes dorados" a extranjeros para financiar la lucha contra el cambio climático, explicó su presidente David Adeang a la AFP.

Esta isla de baja altura con apenas 13.000 habitantes planea un traslado masivo de hasta el 90% de su población hacia sus tierras interiores ante la crecida del mar que está devorando sus tierras fértiles.

Y para financiar el proyecto, vende pasaportes a extranjeros por 105.000 dólares, a pesar de la inquietud de que estos tipos de programas pueden ser aprovechados por redes criminales.

"Para Nauru no solo es adaptarse al cambio climático, sino asegurar un futuro sostenible y próspero para las generaciones venideras", dijo Adeang. "Va más allá de la supervivencia", insistió.

La isla se asienta en una pequeña maseta de roca fosfórica en el despoblado Pacífico Sur. Con una superficie terrestre de 21 kilómetros cuadrados, es una de las naciones más pequeñas del mundo.

La explotación de los depósitos de fosfato, un ingrediente clave de los fertilizantes, convirtió a Nauru en uno de los países con mayor PIB per capita del planeta, pero también hizo inhabitables un 80% de sus tierras.

Las mareas amenazan el resto, con una crecida del mar 1,5 veces más rápida que la media global.

Los programas de financiación climática existentes "no son suficientes" para tal desafío, afirma Edward Clark, que gestiona el nuevo Programa de Ciudadanía de Resiliencia Económica y Climática de Nauru.

El gobierno confía en recaudar 5,7 millones de dólares con este programa en el primer año y llegar eventualmente a los 43 millones de dólares, lo que representaría un 20% de los ingresos públicos, afirma Clark.

Este monto financiaría en gran parte los 60 millones de dólares en que estiman el costo de la primera fase de la reubicación masiva de la población.

- Peligro de instrumentalización -

Nauru asegura que su pasaporte permite entrar sin visado a 89 países como Reino Unido, Irlanda, Emiratos Árabes Unidos, Perú o Ecuador.

Clark define el programa como una "innovación", aunque el Instituto Lowy australiano asegura que otros países de la zona como Vanuatu, Samoa y Tonga también se han aventurado en la venta de pasaportes.

La experta Henrietta McNeill, de la Universidad Nacional Australiana, asegura que este tipo de programas ayudan a mejorar los ingresos de los gobiernos, pero también atraen usos inadecuados.

Los criminales pueden usar estos documentos para evadir la ley, blanquear dinero o aprovecharse de las reglas de entrada sin visado, afirma McNeill.

Nauru lo sabe de buena mano. En 2003, en otro programa de venta de pasaportes, el país vendió la ciudadanía a miembros de Al Qaeda que terminaron arrestados.

Esta vez, las autoridades solo otorgarán este estatus a inversores que hayan pasado "los procedimientos de control más estrictos", afirma Clark.

"Este programa no va simplemente de adquirir otro pasaporte", reivindica. "Va de unirse a una comunidad dedicada a las soluciones pioneras para los desafíos globales".

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