El piloto de una avioneta averiada evita una tragedia aterrizando en una autopista de Minnesota

El piloto de una avioneta que sobrevolaba la localidad de Arden Hills, Minnesota, en los Estados Unidos, ha evitado una tragedia al aterrizar en una autopista tras registrar una avería en el motor. Así se puede apreciar en unas imágenes del Departamento de Transportes de Minnesota grabadas por las cámaras de seguridad de la carretera interestatal 35W.

Los hechos se produjeron ayer sobre las 21:30 hora local cuando el piloto, Craig Gifford, de 52 años y vecino de Minneapolis, detectó un fallo en la máquina que le hizo perder potencia y altura. Debido a este imprevisto, no tuvo más remedio que buscar un sitio en el que tomar tierra mediante una maniobra de emergencia. Y lo encontró justo debajo suyo.

En la grabación, se puede apreciar la aeronave, una Bellanca Viking, descendiendo a gran velocidad hacia la vía de tres carriles por la que circulaban varios vehículos en ese momento. El piloto pudo sortearlos inicialmente y hacerse un hueco sobre la calzada pero no logró evitar el impacto contra un automóvil que iba justo delante.

Milagrosamente, ninguno de los dos ocupantes del avión ni la conductora del coche resultaron heridos. Tras el aparatoso accidente, las autoridades se vieron obligadas a cortar la autopista durante cinco horas para limpiar la zona y evacuarla.

En declaraciones a la cadena de televisión KSTP, la conductora del vehículo alcanzado, Brittany Yurik, explicó que no vio nada hasta una fracción de segundo antes de recibir el impacto en la parte trasera: “Cayó e inmediatamente me golpeó y nos deslizamos juntos por la carretera”.

“El crujir del metal fue increíblemente fuerte. Ese ruido es precisamente lo que me sigue pasando por la cabeza y también me pregunto cómo podemos estar vivos después de un impacto así”, añadió Yurik en la entrevista con este medio.

Ahora, la Administración federal de Avión y la Junta Nacional de Transporte y Seguridad de los Estados Unidos investiga lo ocurrido para esclarecer si se trató de un accidente o de una imprudencia.