Pink prepara a su hija para la 'inevitable' muerte de su perro enfermo

La cantante Pink

La muerte de una mascota enferma o de avanzada edad siempre supone un duro golpe emocional para aquellos que han podido disfrutar de su compañía, especialmente aquellos niños que todavía no están mentalmente preparados para asumir tan triste pérdida. Eso explica que la cantante Pink lleve varias semanas tratando de hacer entender a su pequeña Willow (6) -eso sí, con todo el tacto y la sutileza posibles- que el fallecimiento de uno de sus adorados perros es inminente para que, de esta forma, la tragedia no le pille por sorpresa.

"Mis perros tienen unos 15 años cada uno, y por desgracia uno de ellos está ya listo para partir, es inevitable. Va a ser la primera vez que Willow experimente la pérdida de una mascota y, créeme, no va a ser divertido", ha expresado la carismática intérprete en conversación con el diario británico Daily Star.

"Va a estar viviendo con nosotros en el rancho familiar hasta que le llegue su hora. Tengo que volver a Estados Unidos cuanto antes, porque si estuviera fuera el día que lo perdamos, jamás me lo perdonaría a mí misma. Es como mi bebé", ha añadido con preocupación en la misma conversación.

Además de tener que ayudar a su pequeña a asimilar la eventual desaparición de su querido animal de compañía, la propia Pink ha reconocido que ella misma no sabe muy bien cómo lidiará con la muerte de la mascota que ha estado a su lado durante casi dos décadas de vida.

"Tengo tres perros, todos rescatados. Dos de ellos son hermanos y jamás han estado separados el uno del otro en toda su vida. Me entristece mucho que uno de ellos esté enfermo y pronto vaya a dejar de estar con nosotros. Se me parte el corazón", ha aseverado.