Los príncipes Guillermo y Enrique no se ponen de acuerdo ni para homenajear a su madre

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El funeral del duque de Edimburgo generó una gran expectación porque el príncipe Enrique acudiría en solitario para verse las caras con su hermano Guillermo por primera vez desde que le confesara a Oprah que la familia real británica no le había ofrecido el apoyo que esperaba cuando su esposa se vio desbordada por su rol institucional y pidió que le buscaran ayuda profesional.

Su próxima aparición conjunta está prevista para el próximo mes de julio, cuando se presentará una estatua en honor a su madre en el que habría sido su 60 cumpleaños en uno de los jardines del palacio de Kensington. Sin embargo, los últimos rumores aseguran que Guillermo y Enrique habrían conseguido inquietar al personal responsable de organizar los actos oficiales de los miembros de la monarquía al insistir en ofrecer discursos separados en una ocasión tan especial, lo que podría interpretarse como una señal de tensión entre ellos.

En comparación, en la procesión que acompañó el féretro de su abuelo por los terrenos del castillo de Windsor, ambos se aseguraron de que los fotógrafos pudieran captarles en la misma imagen aunque caminaran separados por su primo Peter Phillips, y a la salida del servicio religioso también charlaron brevemente con la duquesa Catalina ante todo el mundo.

Según la información que publica el periódico The Sun, Guillermo y Enrique acudirán juntos a desvelar la estatua de la fallecida princesa, pero hablarán por turnos y la gran preocupación general es que su lenguaje corporal traicione sus sentimientos.

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