Brad Pitt emociona con un discurso nostálgico y emotivo: "Esto es para mis hijos, que colorean todo lo que hago"

Era el favorito para llevarse el Óscar a Mejor Actor de Reparto y todos los pronósticos se han cumplido. Brad Pitt se hizo con su primer Óscar interpretativo gracias a su aplaudido trabajo en Érase una vez en… Hollywood de Quentin Tarantino.

(PA England, Jennifer Graylock, Gtres)

Recordemos que este no es su primer premio de la Academia, ya que recibió la estatuilla como productor por 12 años de esclavitud, que se alzó como la mejor película de la noche en 2014. Sin embargo, el Óscar como actor se le resistió desde que fuera nominado por primera vez a Mejor Actor Secundario por 12 monos en 1995. Tres candidaturas después, fue gracias a Tarantino que Pitt se hizo con la preciada estatuilla por interpretar a Cliff Booth, uno de los personajes más icónicos del año.

Pitt corona con el Óscar una temporada de premios en la que ha arrasado allá por donde ha pasado. Se lo ha llevado todo: Globo de Oro, BAFTA, SAG, innumerables premios de la crítica… Y por fin, el galardón más preciado. 

Lo más curioso es que hace unos meses decía no estar interesado en hacer campaña para el Óscar. “Me voy a abstener”, aseguraba a Entertainment Weekly en septiembre, “Creo que perseguir el premio le hace flaco favor a la pureza de contar una historia”. Pitt debió cambiar de parecer cuando se dio cuenta de que Cliff Booth le ponía en el camino para conseguir su primera estatuilla como actor. Y ha merecido la pena.

Regina King fue la encargada de entregarle el premio entre gran ovación de los asistentes. Pitt se subía al escenario del Teatro Dolby no sin antes darle un abrazo a su compañero de reparto y amigo Leonardo DiCaprio. Visiblemente emocionado y nervioso, pronunció un discurso en el que hubo espacio para política, amistad, reivindicación, nostalgia y familia.

“Me dijeron que tengo 45 segundos, que son 45 segundos más de los que el Senado le dio a John Bolton esta semana”. Así de potente comenzaba el agradecimiento del actor, con una referencia a la política norteamericana, concretamente a la negativa del Senado republicano a escuchar el testimonio del antiguo consejero de seguridad nacional de Donald Trump, que podía haber sido clave en su proceso de impeachment. Pitt daba la puntilla con una idea inspirada en el juego de ficción y realidad de Érase una vez en… Hollywood: “Estoy pensando que Quentin podría hacer una película sobre el tema, y al final, los adultos hacen lo correcto”

Pitt continuaba su intervención halagando al director y compartiendo la lección que ha aprendido de él y de un personaje tan gratificante como Cliff Booth: “Espera lo peor de la gente, pero busca lo mejor”. Tampoco faltó la mención a DiCaprio, con quien mantiene una estrecha amistad: “Leo, seguiría tus pasos siempre, la vista desde aquí es fantástica”. Y entre sus agradecimientos reivindicó el trabajo de los especialistas de escenas de riesgo, tan importantes en el cine de Tarantino, profesionales que no son reconocidos en los Oscar. 

A continuación, Pitt se puso nostálgico e hizo balance de su vida y su carrera, recordando desde su infancia hasta su primera gran oportunidad en Hollywood, Thelma y Louise: “No suelo mirar atrás, pero esto me ha obligado a hacerlo y me acuerdo de mis padres llevándome al autocine para ver Dos hombres y un destino, de cuando cargué mi coche para mudarme aquí, de Geena [Davis] y Ridley [Scott] dándome mi primera oportunidad, toda la gente maravillosa que he conocido en el camino… Estar aquí ahora… Érase una vez en Hollywood. Esa es la verdad”.

Para terminar, Pitt hizo algo que no suele hacer en sus agradecimientos, mencionar a los seis hijos que tiene con su expareja, Angelina Jolie: “Esto es para mis hijos, que colorean todo lo que hago. Os adoro”. Un final emotivo para un discurso que más que un agradecimiento a un Óscar a mejor actor de reparto, pareció el del Óscar a toda una carrera.

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