El protocolo norirlandés "socava" el acuerdo de paz, dice la ministra de Exteriores británica

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Londres, 27 jun (EFE).- El Protocolo de Irlanda del Norte del Brexit "socava" el acuerdo de paz de la provincia y, ante la negativa de la Unión Europea (UE) a modificarlo, el Reino Unido tiene que actuar, dijo la ministra de Asuntos Exteriores, Liz Truss, antes de que el Parlamento vote este lunes sobre ese documento.

En un artículo publicado en el "Financial Times", la titular de la diplomacia británica señala que el acuerdo del Viernes Santo (1998), que puso fin al conflicto norirlandés, es "la base de la paz y la estabilidad política" en la provincia británica, pero el protocolo ha creado muchos problemas prácticos.

La Cámara de los Comunes debate y vota esta tarde un proyecto de ley para modificar unilateralmente partes del protocolo, después de que el Gobierno conservador de Boris Johnson presentase el proyecto legislativo el pasado día 13 con el objetivo de introducir otro documento más beneficioso para el Reino Unido.

Según Truss, además de problemas prácticos, el protocolo ha creado una sensación creciente de que los derechos y aspiraciones de algunas partes de la comunidad norirlandesa están siendo socavados.

"Idealmente, arreglaríamos estos problemas a través de la negociación, pero la UE ha descartado cambiar el texto del protocolo. Irlanda del Norte ha estado sin un Ejecutivo (autónomo) en pleno funcionamiento desde febrero debido al protocolo, en un momento de crisis del coste de vida y muchos otros desafíos", añade.

El protocolo establece que Irlanda del Norte sigue vinculada al mercado único comunitario para bienes, por lo que las mercancías que cruzan entre Gran Bretaña y ese territorio han de pasar controles aduaneros para asegurar que la frontera entre las dos Irlandas continúa siendo invisible para no perjudicar el acuerdo de paz.

Estos controles han provocado, según Londres, una escasez de productos, así como tensiones políticas ya que los partidos unionistas pro-británicos consideran que se crea una frontera en el mar de Irlanda, separando a la provincia de Gran Bretaña.

Truss señala que el Gobierno británico confía en solucionar los problemas en cuatro áreas: controles aduaneros y agroalimentarios, regulación, control de subsidios e IVA y gobernabilidad.

"En materia aduanera, el proyecto de ley crea un sistema de carriles verdes y rojos. Eso significa que los bienes destinados únicamente a Irlanda del Norte estarán libres de burocracia, mientras que los que se dirijan a la UE pasarán por procedimientos aduaneros completos", indica.

Todos los datos se compartirán con la UE en tiempo real a medida que las mercancías salen de Gran Bretaña, según Truss, que considera que la propuesta británica protege el mercado único.

"Nuestro proyecto de ley establecerá un régimen regulatorio dual para que las empresas puedan elegir entre cumplir con los estándares del Reino Unido o de la UE. Esto elimina las barreras a los productos fabricados según los estándares del Reino Unido que se venden en Irlanda del Norte", añade.

Con este proyecto, indica la ministra, el Gobierno busca establecer políticas sobre el IVA para todo el territorio del Reino Unido, que permita "garantizar el papel tradicional que el gobierno ha desempeñado en el apoyo a la economía de Irlanda del Norte".

Asimismo, Truss resalta que el Ejecutivo quiere eliminar la labor del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en áreas en las que no es relevante, incluido su papel como árbitro final en disputas.

Tras el anuncio de Londres sobre este proyecto, la Comisión Europea (UE) anunció recientemente que reactivaba un procedimiento de infracción contra el Reino Unido.

(c) Agencia EFE

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