Renée Zellweger utilizó una nariz falsa que goteaba en el biopic sobre Judy Garland

Renée Zellweger

El proceso para que Renée Zellweger se transformara en Judy Garland, el papel por el que ya se asegurara que recibirá una nominación a los Óscar, la obligaba a pasarse dos horas diarias en la silla del maquillador para que le pusiera una peluca, lentes de contacto y una nariz prostética que acabó dándole muchos más problemas de los que esperaba en un primer momento.

Las escenas de pasión con su compañero de reparto Finn Wittrock, por ejemplo, resultaron más incómodas de lo habitual debido a las secreciones de un color blanquecino que salían de sus orificios nasales cada vez que alguien presionaba su rostro contra el suyo.

"No sabía que eso iba a pasar hasta que tuvimos la escena del beso. Me quedé mirándole horrorizada porque me sabía que me preocupaba más: haberle llenado la cara de esa sustancia o que yo la llevara pegada a la mía. Y además, como estábamos rodando y nadie había gritado 'corten', no podía ayudarle a limpiarse", ha explicado en declaraciones al portal Entertainment Tonight.

El misterioso líquido era, según cree ella, una mezcla de pegamento, maquillaje y el látex que se usaba para crear la nariz falsa, pero la cuestión es que Finn acababa recubierto de esa sustancia cada vez que se acercaba demasiado a Renée.