Robert Pattinson tuvo que comer barro, vomitar y orinarse en el rodaje de El faro

Como ya sucediera con la cuidadísima e hiperrealista La bruja, el rodaje de El faro –la nueva película de Robert Eggers– supuso todo un desafío no solo para su director y equipo técnico, sino también para su reparto, encabezado por Robert Pattinson y William Dafoe. Y si ya habíamos oído que la tensión del rodaje casi llevó a Pattinson a dar un puñetazo a Dafoe, ahora gracias a Esquire hemos sabido que el británico de 33 años llegó a extremos inauditos para encarnar al farero Ephraim Winslow.

Robert Pattinson se zambulló en su personaje de El faro hasta el punto de perder la cordura durante el rodaje de algunas escenas. (Imagen: © 2019 A24 Films)

Al parecer, el actor de Crepúsculo se habría sumergido por completo en el personaje durante la filmación de esta cinta autoral de terror retro, lo cual le habría obligado a perder la cordura temporalmente.

Cuando interpretas a un loco, eso significa que puedes estar más o menos loco todo el tiempo”, asegura Pattinson. “Bueno, no todo el tiempo, pero sí desde una hora antes de rodar la escena. Literalmente podía estar sentado en el suelo gruñendo y lamiendo charcos de barro”.

Según la revista, esta última afirmación de Pattinson no sería una mera forma de hablar sino que reflejaría exactamente el tipo de cosas que el actor acabó haciendo durante el rodaje. Igualmente, el británico habría adoptado el alcoholismo de su personaje, llegando incluso a perder el conocimiento al rodar ciertas escenas.

Básicamente estaba inconsciente todo el rato. Fue una locura”, dijo Pattinson. “Pasé mucho tiempo vomitando. Orinándome en los pantalones. Fue de lo más asqueroso”.

Durante el rodaje, Willem Dafoe y Pattinson habrían tenido más de un altercado por la conducta extrema de este último. (Imagen: Eric Chakeen - © A24 / Universal Pictures Spain / Image.net)

Pattinson también reveló que en cierta escena las cosas fueron demasiado lejos para el gusto de Dafoe: “Hay una escena en la que Willem está medio durmiendo sobre mí y estamos muy, muy borrachos”, recuerda.

Sentí que estábamos completamente perdidos en la escena y yo estaba ahí intentando provocarme el vómito y el director me regañó porque Willem le estaba mirando como: “Si me vomita encima, abandono el rodaje”. Yo no tenía ni idea de la situación dramática que se estaba creando”.

Pero para Pattinson, zambullirse de lleno en el personaje durante el rodaje era la única forma de abordar el papel. El actor es conocido por ser poco amigo de los ensayos, y según contó a Esquire fue “muy, muy frustrante” soportar las largas lecturas de guion a las que le sometió Eggers.

Yo no podía alcanzar lo que querían que alcanzara en esa habitación”, recuerda. “Robert estaba furioso con conmigo porque yo estaba simplemente ahí sentado, completamente monótono durante toda la lectura. Él no podía soportarlo. Pero yo no sé cómo interpretar hasta que hay que interpretarlo. Al final de la semana, yo pensaba: “Me van a despedir incluso antes de que hayamos empezado”. Creo que al final del periodo de ensayos estábamos muy enfadados el uno con el otro. Literalmente terminábamos el día, yo daba un portazo y me iba a casa”.

Por suerte para Eggers, el compromiso de Pattinson con su papel acabo surtiendo más efecto del esperado durante el rodaje.

Tras su premiere en el Festival de Cannes en mayo –y su más reciente paso por festivales como Toronto o Sitges– y con un magnífico porcentaje de aprobación crítica del 94% en Rotten Tomatoes, El faro se estrenará en EEUU el próximo 18 de octubre –aunque a España no llegará hasta el 10 de enero de 2020.

Para seguir leyendo:

Martin Scorsese cree que las películas de Marvel “no son cine”

No podía faltar: Clint Eastwood se apunta a la carrera hacia los Oscar

Julie Delpy se negó a rodar Antes del anochecer hasta tener el mismo salario que Ethan Hawke