Anuncios

El rockstar más grande de Argentina es un rapero

I’m a Hitboy, I’m a Hitboy/ Mírame, mami, estoy puesto pa’ ser millonario
I’m a Hitboy, I’m a Hitboy/ Por má’ que no’ quiera’ no van a poder pararno’

El coro del tema “Hitboy” de Duki, como muchos otros temas de rap y trap, presume a lo grande, el tipo de discurso que Duki incorpora en tantas canciones donde habla de haters, dinero, mujeres, venir de abajo y cuidar a los suyos.

Es una retórica familiar en el mundo del trap en Estados Unidos. Pero en Argentina, que por décadas fue la tierra del rock en español y la cuna de una explosión global del rock en nuestro idioma, el mensaje de Duki inicialmente fue visto como raro, y poca cosa.

Resultó ser el futuro.

Duki
Duki durante su concierto del 3 de diciembre de 2023 en el Estadio River en Buenos Aires.

Hoy, a sus 27 años, Duki es el claro líder del explosivo movimiento argentino de rap y trap, propagando un mensaje de aspiración y colaboración que ha llegado a una nueva generación de fans.

El 3 y 4 de diciembre, esa generación vino en masa a ver los conciertos de Duki en el icónico Estadio River de Buenos Aires, donde vendió más de 140.000 boletos para ambas noches, convirtiéndose en el primer artista urbano en llenar el estadio más grande de Argentina, no una, sino dos veces.

La importancia del momento no pasó desapercibida ni para Duki (nombre verdadero Mauro Ezequiel Lombardo) ni para los más de una docena de artistas invitados — todos argentinos jóvenes — que cantaron con él, incluyendo su novia, la estrella del pop Emilia, Nicki Nicole, Khea y Bizarrap. Todos han sido apadrinados en algún momento por Duki, y todos se refirieron a él en repetidas ocasiones como el líder del movimiento.

Y va más allá de solo números. Con su música, pero también con su filosofía de vida y su actitud motivacional, Duki ha logrado captar la atención de una generación que anteriormente no tenía ni voz ni modelos a seguir, parecido a lo que sucedió hace años con el reggaetón en Puerto Rico. La diferencia es que Duki tiene un encanto multigeneracional y multigénero: en sus shows había niños y familias enteras, además de la población de hombres y mujeres entre los 15 y los 25 años que son su gran base de fans.

Su importancia fue mejor descrita por YSY A, quien fuera parte del trío Modo Diablo, al que pertenecía Duki, y que se reunió para cantar un par de canciones en el escenario el sábado.

“Gracias por ser el representante más grande que tienen los pibes en este país, que quieren tener un sueño y quieren vivir más grande y vos sos la referencia más grande que tienen”, dijo YSY A en un momento particularmente emotivo. “Sos el representante más grande de los soñadores. Eso es así. Y el primero de nuestra generación en llenar el estadio más grande de Argentina”.

Duki empezó su carrera haciendo batallas de rap en las plazas “cuando nadie creía en esta mierda”, como dijo él mismo en uno de los muchos interludios del show donde habla y pide a los fans que crean en sí mismos y luchen por sus sueños. Desde el comienzo, captó la atención de Fede Lauria, el fundador de la promotora de conciertos argentina Dale Play. Lauria vio tanto potencial en Duki como artista, que en 2020 creó el sello disquero Dale Play Records, tanto para la música de Duki como para servir de incubadora de artistas. Hoy, su roster incluye a estrellas globales como Bizarrap y Nicki Nicole.

Pero todo empezó con Duki, quien está enfocado en apoyar a más talento argentino emergente, como hicieron los urbanos en Puerto Rico y Colombia.

La diferencia, sin embargo, están en el mensaje y la música. El show de Duki es sorprendentemente musical y elevado dentro del mundo urbano. Toca aproximadamente medio show junto con un grupo de rock en vivo que ofrece un gran contrapunto a su lírica. La puesta en escena es espectacular, y los interludios musicales que acompañan a los videos producidos para la ocasión fueron compuestos por Gustavo Santaolalla. Duki canta completamente en vivo, y hasta hace armonía vocal con sus invitados. En ese sentido, la calidad reconoce la tradición musical de su país.

La segunda gran diferencia es el mensaje. Duki no se ve a sí mismo solamente como un artista, sino también como un mensajero de esperanza y bondad. A lo largo del show, interrumpió canciones para asegurar que las personas en el pit estuvieran seguras, que nadie se ahogara ni se hiciera daño. También habló con frecuencia, de esperanzas y sueños, de la importancia de ser “personas buenas” y del futuro de una generación por la cual se siente personalmente responsable.

“Gracias por asumir mi código de valores”, dijo en un momento. “Toda la gente me respeta y por eso me tomo la fama de esta manera. Si estoy haciendo este show, es por ustedes”.

El siguiente paso para Duki es tocar ante 65.000 personas en el Estadio Bernabéu de Madrid. Será el primer argentino urbano en llenar el recinto.

Leila Cobo es Chief Content Officer de Billboard Latin/Español, y autora de La Fórmula Despacito: Los hits de la música latina contados por sus artistas.

More from Billboard