Rosalía dejó plantada a Madonna en su cumpleaños

Madonna

Los cumpleaños de Madonna son siempre unos acontecimientos dignos de recordar: desde la escapada que organizó a Cuba para darle la bienvenida a los 58 a la fiesta con aires gitanos que montó en Italia de cara a los 59, sin olvidar la celebración que congregó a todos sus amigos en Marruecos el pasado mes de agosto.

De cara a su entrada en una nueva década de vida, la artista quería contar con una actuación musical de primera y, por suerte para ella, poco antes había descubierto a una joven 'promesa' que le pareció un soplo de aire fresco tanto por su estilo musical como por su imagen: la cantante Rosalía.

"La descubrí hace más de un año e hice todo lo posible para que viniera a Marruecos en mi cumpleaños y actuara para mí", ha confesado en una entrevista al suplemento Papel del periódico El Mundo.

En aquel momento, según explica ella misma, estaba convencida de que era la única gran estrella que se había fijado en Rosalía y se propuso conseguir que asistiera a su fiesta a toda costa. En un principio las negociaciones para llevarla hasta Marrakech parecieron ir por bueno camino, pero llegado un punto las exigencias de su invitada comenzaron a parecerle excesivas.

"Todo se complicó mucho. Cuando ella y yo empezamos a hablar se trataba de una transacción simple y lo único que necesitaba era a su guitarrista y a algunos palmeros; iban a compartir habitaciones porque nos alojábamos en un hotel muy pequeño. Entonces apareció un mánager, y luego un agente, y entonces ya había cinco personas de por medio y querían cobrar una cantidad extraordinaria de dinero, y luego eran 36 personas y yo estaba como: 'Espera, espera, ¿qué?'. Así que no vino", ha aclarado.

El consuelo que le queda ahora a Madonna es saber que su buen ojo para detectar el talento ajeno no le falló y estaba en lo cierto al augurarle un futuro brillante: "No tuve noticias de ella durante un tiempo y de repente se convirtió en una gran estrella y me decía: 'Sí, yo tenía razón'".

Por otra parte, tampoco parece que le guarde ningún rencor a Rosalía por dejarla plantada en vista de los piropos que le dedica.

"La amo. Es increíble de verdad. La admiro porque en un mundo repleto de estrellas del pop que suenan igual y que tienen el mismo aspecto, ella es realmente única y fiel a sí misma. Me gusta. Hay algo especial en ella. Es única porque, en primer lugar, es una cantante de flamenco fantástica. Y eso lo aprecio", afirma.