"Sabotaje" en Crimea refleja problemas de Rusia en Ucrania

·3  min de lectura
UCRANIA-GUERRA (AP)
UCRANIA-GUERRA (AP)

Una serie de incendios y explosiones ha hecho que Crimea, una península anexionada por Rusia, pase de ser una base segura para continuar su invasión en Ucrania para convertirse en el último ejemplo de los desafíos de Moscú en una guerra que va a cumplir seis meses.

“Es probable que los comandantes rusos estén cada vez más preocupados por el aparente deterioro de la seguridad en Crimea, que sirve de base de retaguardia para la ocupación”, indicó el miércoles un reporte británico de inteligencia de defensa.

Incluso la propia Rusia reconoce que un “acto de sabotaje” provocó las explosiones e incendios del martes en un almacén de municiones cerca de Dzhankoi, en la antes segura Crimea. El episodio provocó escenas de caos cuando unas 3.000 personas tuvieron que ser evacuadas.

En un vívido recordatorio de la vulnerabilidad rusa en Crimea, las detonaciones en el lugar continuaban el miércoles.

Una semana antes, el ejército ruso en Crimea ya se había visto presionado cuando Ucrania dijo que nueve aviones rusos habían quedado destruidos en varias explosiones. Moscú dijo entonces que un cigarrillo mal apagado podría haber sido la causa del siniestro.

Ninguna explicación de esa clase bastará ahora que la guerra, que durante mucho tiempo se centró en los brutales combates en la región del Donbás, en el este de Ucrania, dirige las miradas cada vez más hacia el sur de Crimea.

El periódico de negocios Kommersant dijo que también se habían registrado explosiones cerca de Gvardeyskoye, en el centro de la península, lo que empeoraba el panorama en la región. Las autoridades rusas seguían sin hacer comentarios al respecto el miércoles.

El reporte británico de inteligencia dijo que Gvardeyskoye y Dzhankoi “acogen dos de los aeródromos militares rusos más importantes en Crimea”.

Ucrania no ha llegado a reclamar la autoría de ninguna las explosiones. Rusia tomó la Península de Crimea en 2014 y la ha utilizado para lanzar ataques contra Ucrania en la guerra que comenzó el 24 de febrero.

Si las fuerzas ucranianas están detrás de las explosiones, sería una escalada considerable en la guerra. También implicaría que los agentes ucranianos pueden adentrarse en territorio ocupado por Rusia.

Los dos bandos seguían atascados en el frente oriental, donde la brutalidad de los ataques causaba aún más muerte y destrucción.

En la región de Donetsk que recibía el grueso de la ofensiva rusa, dos civiles murieron y siete resultaron heridos por proyectiles rusos lanzados contra varias poblaciones.

Bombarderos rusos de largo alcance Tu-22M3 lanzaron misiles de crucero a la región de Odesa durante la noche y dejaron cuatro heridos, según el vocero de la administración regional de Odesa Oleh Bratchuk.

En la ciudad sureña de Mykolaiv, dos misiles rusos dañaron el edificio de una universidad el miércoles, sin dejar heridos.

Fuerzas rusas también atacaron Járkiv y varias zonas de la región durante la noche y causaron daños en edificios e infraestructura civil, aunque no hubo víctimas.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, tenía previsto viajar a Ucrania para reunirse en la ciudad occidental de Leópolis con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, y con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Se esperaba que hablaran de los envíos de grano y de una posible misión de investigaicón a la central nuclear de Zaporiyia, que está bajo control ruso y que Kiev y Moscú se acusan mutuamente de atacar.