Sara Gómez: "Hacer comedia es agotador porque implica muchísima energía"

Por Paula Olvera.-Sara Gómez es una actriz con una luz maravillosa, una luchadora incansable que lleva desde muy joven trabajando en la interpretación. Actualmente participa en la función El día de mi boda, que se representa en la Suite Presidencial NH Collection Eurobuilding Madrid, pero seguro que la recordarás por su papel en Gym Tony y también por sus apariciones en series tan reconocidas como Tierra de lobos o El Caso: Crónica de sucesos.

Sara Gómez (©Gran Vía Comunicación)

-¿Qué piensas cuando te ves en la televisión?
Cuando me veo en la tele, son personajes muy diferentes como Mayka de Gym Tony que no puede haber nada más opuesto a mí. Me gusta mucho crear personajes y hay como una cosa de separación, en esa máscara me refugio y me cuesta bastante verme porque soy muy crítica.

-Precisamente uno de tus trabajos televisivos más destacados ha sido en la serie Gym Tony, ¿qué te aportó trabajar en una serie estructurada a base de sketches?
Gym tony ha sido una experiencia chulísima. Tiene un equipo maravilloso. Eran jornadas de trabajo muy duras, muchas horas. Hacer comedia es agotador porque implica muchísima energía. En esta sitcom tenías que hacer personajes muy estereotipados llevados al límite. Es muy complicado no caer en la caricatura. Los actores tenemos mucho juicio porque estamos expuestos a una opinión externa y, en este tipo de personajes, es complicado.

-Participaste en un capítulo de El Caso: Crónica de sucesos, ¿cómo has recibido la noticia de que TVE prepara un spin-off de la serie? ¿Te gustaría volver?
Fernando Guillen Cuervo, que estaba de productor en esa primera temporada, me comentó que si hubiera una segunda temporada hay una historia de dos gemelas entrelazado con los niños robados. El caso era una serie que estaba muy bien cuidada, muy bien interpretada, tenía un equipo de trabajo maravilloso. Espero que vaya fenomenal. Y sobra decir que me encantaría recuperar ese personaje, bueno Luisa se muere, pero la hermana.

-¿Cómo recuerdas tu paso por Tierra de lobos, alguna anécdota que puedas destacar del rodaje en Ambite (Madrid)?
Un día fuimos a grabar allí y tenía una escena con Junio Valverde, que tenía que ser yo muy sensual, muy guapa, y tenía un pedazo de grano en la frente que era horroroso. Fue muy divertido. Tuvimos que parar el rodaje y partirnos de risa porque en cámara se veía todavía más el bulto. ¡Parecía un chichón! Lo pasé fatal. Tierra de lobos fue la primera serie que hice de época y estaba trabajando con gente que admiraba muchísimo de antes.

-Ahora están de moda las ficciones sobre clanes de droga como Fariña. ¿Por qué crees que esta trama está en auge?
Yo creo que está de moda porque quizás ahora ya se puede empezar a hablar de cosas que antes eran demasiado tabú. Fariña me parece espectacular. Todos alucinamos con Narcos, pero realmente tenemos unas cosas muy graves aquí arriba en nuestro país, en Galicia, que se desconocen. No hay nada más oscuro que la trata de mujeres, la prostitución involuntaria. Soy de la opinión de que la realidad supera a la ficción y que muchas veces nos ponen como ficción cosas que son reales para mantenernos anestesiados.

-Tengo entendido que consideras que tu físico condiciona los papeles que te llegan porque normalmente son estereotipados. ¿Qué propuesta de personaje te gustaría recibir? ¿Quizás una serie más extrema, interpretativamente, como Vis a vis?
Me encantaría que me llegaran papeles de mujeres en general. Me intento divertir muchísimo con todos los personajes. Me resulta un reto hacer diferentes tipos de rubia, diferentes tipos de mujer florero. Ahí está mi creatividad como actriz. Pero me encantaría que me dieran una policía o una presa. Me rapé el lateral del pelo y todo para intentar que me hicieran una prueba para Vis a vis, pero nada. Me encantaría hacer un papel de una tía mala.

-¿Tienes miedo de que acaben encasillándote en este tipo de personajes?
Me gusta mi trabajo. Afortunada o desafortunadamente los papeles que me llegan para televisión son un poco estereotipados. Ahora, además, me encuentro en una situación en la que tengo 32 años y hay muchas niñas Disney, exuberantes, que eran los papeles que tenía antes. Me encuentro con que el imaginario en el que me tiene la gente de los casting ya no lo puedo hacer. Necesitan verme de otra manera. En el teatro no me pasa eso. Me llegan ofertas de cualquier tipo y me llena el alma. A mí lo que me gusta de la interpretación es la capacidad de representar y de poder meterme en distintas pieles. Es lo que me emociona.

-Actualmente participas en la obra El día de mi boda en el marco de Las noches de la Suite. ¿De qué va la obra?
Estoy con Verónica Perona, Rubén Sanz y Álex Adróver. La verdad es que está siendo espectacular. Es una comedia de enredo maravillosa, muy sencilla, muy fresquita, del amor, de las relaciones. Es el tema eterno. Son dos parejas, una más tradicional y otra más inestable por así decirlo. Tengo un personaje que es muy bicha y está muy loca. Es muy divertida.

-Me ha sorprendido esta propuesta porque se podría calificar de gastroescénica. ¿Dirías que es una experiencia global para disfrutar con los cinco sentidos?
Efectivamente. Se hace en el Hotel NH Collection Eurobuilding de Madrid y es una experiencia gastroteatral porque el público primero entra a un suite, hay comida, hay vino, refrescos. Luego pasa a otra suite, ve la obra de teatro que dura una hora, y luego hay de nuevo un picoteo. Hay un photocall y luego salimos los actores y charlamos un poco.

-Es para el disfrute en exclusiva de 50 personas por función, ¿de qué manera te influye el público tan reducido a la hora de trabajar como actriz?
Yo lo llamo teatro en primer plano porque tienes a la gente tan cerca que es otro mundo totalmente distinto a la televisión. Tienes que trabajar muy de cerca con la gente, les escuchas tanto para bien como para mal. A mí me gusta mucho, el teatro es un intercambio de energía, es mucho más intenso.

-Desde muy joven estás trabajando. ¿Cómo llevas los bajones en tu trayectoria?
Se aprende inevitablemente a vivir con esta inestabilidad. Pero es algo que los actores nunca terminamos de superar. Jugamos mucho con las emociones y siempre tienes el vértigo de “esto se acaba”. Cada vez lo llevo mejor porque estos bajones son necesarios.

-Además de actriz eres quiromasajista y has estudiado medicina tradicional china, ¿ese es tu plan B por si falla la interpretación?
Claro, es mi plan B. Yo doy masajes, es todo de boca a boca. Me encanta la gente, la psicología. Me gusta entender el cuerpo. Me sirve mucho para crear personajes, entender líneas de pensamiento, ver qué grita el cuerpo. Cada órgano está ligado a una emoción, a un elemento y cada elemento se conecta entre sí. Vivimos en un mundo demasiado complicado como para seguir haciendo oídos sordos a todo lo que somos y que necesitamos.

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