Sarah Ferguson lloró de felicidad en la boda de Enrique y Meghan

Sarah Ferguson en la alfombra roja de los premios Classical BRIT Awards

Tras la comprensible conmoción inicial que rodeó a su divorcio, en la actualidad el príncipe Andrés y Sarah Ferguson son considerados en Reino Unido como la pareja de divorciados mejor avenida del país debido a la cordialidad de la que hacen gala en sus apariciones públicas y al núcleo familiar tan unido que conforman junto a las princesas Eugenia y Beatriz.

Por ese mismo motivo, en todo momento se dio por sentado que la duquesa de York recibiría una invitación al enlace de Enrique y Meghan para que acompañara a su exmarido y sus dos hijas, y así fue. La inconfundible royal pelirroja y escritora de cuentos infantiles estuvo presente en la capilla San Jorge del castillo de Windsor mientras su sobrino político daba el 'sí quiero' a la antigua protagonista de 'Suits' -ahora duquesa de Sussex-, y según ha confesado en su última aparición pública, no pudo evitar que se le saltaran las lágrimas ante lo emotivo de la ocasión.

"Para mí fue todo un honor, fue un día precioso. No hay nada más bonito que presenciar un despliegue de amor semejante. Consigue emocionarte hasta las lágrimas", aseguró Sarah a su paso por la alfombra roja de los premios Classical BRIT Awards celebrados este miércoles en el Royal Albert Hall de Londres.

El mediático enlace estuvo amenizado por una serie de piezas musicales repartidas a lo largo del servicio religioso, que contó con las actuaciones de un coro de gospel y del coro de la capilla, además de con una emotiva interpretación del joven chelista Sheku Kanneh-Mason y de una orquesta. Como amante confesa del arte, y en especial de los conciertos de piano, Sarah destaca precisamente el acompañamiento musical como uno de los grandes aciertos de la celebración y uno de los motivos de que a ella se le empañaran los ojos.

"Me pareció fantástica; en realidad toda la boda resultó una verdadera alegría y de verdad que fue un honor formar parte de ella".