Señales que revelan que estás bajo demasiado estrés y ni siquiera te has dado cuenta

En pequeñas dosis puede ser positivo pero si es continuo provoca un desgaste generalizado que te vuelve vulnerable a virus, enfermedades e incluso un ataque cardíaco. Un nuevo test te pone sobre aviso

Especialistas en cardiología señalan que las mujeres son dos veces más vulnerables que los hombres al infarto debido al estrés continuado. (Foto: Getty)

El estilo de vida actual en ocasiones provoca en las personas a situaciones de estrés que de manera aislada no son perjudiciales pero que, mantenidas en el tiempo, pueden afectar seriamente a la salud.

Esta época es una de las más peligrosas ya que después del verano los niveles de estrés se disparan al tener que enfrentarse a una intensa realidad familiar y laboral que se traduce en problemas como irritabilidad, ansiedad, insomnio, dolores de cabeza, musculares y fatiga física.

De hecho, según datos del INE, el 60 por ciento de los trabajadores confiesan sufrir estrés.­

Ahora puedes contar con un nueva herramiento predictiva y de diagnóstico; gracias a la prueba de Valoración del Estrés se puede disponer de una evaluación personalizada de los niveles de las “hormonas del estrés” (cortisol y DHEA) y determinar si existe un patrón biológico de estrés.

La carga mental que arrastramos por el exceso de trabajo, los horarios y las dificultades para conciliar vida personal y trabajo pueden debilitar nuestro sistema inmune y hacernos vulnerables a infeccciones, virus y enfermedades. (Foto: Getty)

El proceso de estrés

El estrés es un mecanismo fisiológico que se desencadena cuando una persona percibe una situación como amenazante y requiere la movilización de recursos físicos o mentales para hacerle frente.

En situaciones de estrés, el organismo produce Cortisol, una hormona que prepara al cuerpo para afrontar una situación de estrés puntual. Sin embargo, la producción sostenida de Cortisol puede ser dañina y, para contrarrestar este efecto nocivo, el organismo produce otra hormona llamada Dehidroepiandrosterona (DHEA).

Ante una situación de estrés el organismo reacciona para hacerle frente activando el sistema nervioso y la producción de diferentes hormonas. El cortisol actúa en todo el organismo aumentando el gasto calórico, la capacidad muscular, la capacidad de concentración mental, etc. Si esta situación se mantiene en el tiempo, el organismo aumenta la producción de DHEA para contrarrestar este desgaste.

Cuando se vuelve serio

A largo plazo, el efecto compensatorio de DHEA no es suficiente dando lugar a una fatiga crónica, inmunodepresión y otras alteraciones que dañan la salud del paciente.

El estrés continuado puede tener efectos graves en la salud y calidad de vida. Sus consecuencias pueden ser muy variadas, como el debilitamiento del sistema inmunitario, la aparición de enfermedades cardiovasculares o problemas digestivos.

También puede influir en el envejecimiento prematuro y puede empeorar enfermedades graves como el cáncer o la diabetes.

Y de acuerdo a un estudio publicado por The American Journal of Cardiology, las personas con un alto nivel de estrés tienen un 27 por ciento más de riesgo de padecer una enfermedad cardíaca. Esto indica que el estrés es claramente un factor de riesgo más a controlar, al igual que la hipertensión arterial y el colesterol elevado. Por lo tanto, es sumamente importante prestarle atención ya que puede afectar nuestra salud si se instala en nuestra vida cotidiana.

Las revisiones de empresa nos ayudan a controlar los niveles de estrés (Foto: Getty)

Señales de aviso

Cuando estamos inmersos en el ajetreo diario no solemos prestar atención a nuestro cuerpo, ¡bastante tenemos con ocuparnos de todo! Sin embargo, el cuerpo puede estar mandándote mensajes subliminales todo el tiempo. Estos son algunos:

  • Te duelen los dientes o la mandíbula.

  • Te olvidas de las cosas que antes recordabas con facilidad.

  • Tienes problemas digestivos.

  • La espalda o/y el cuello te están matando.

  • Te resfrías a menudo.

  • Tienes sueños raros.

  • Te cuesta decidirte, todo se hace un mundo.

  • Sufres dolores de cabeza.

  • Te pica todo.

  • Se te cae el pelo, mucho más de lo normal, y no, no es por el cambio de estación.

  • Saltas a la mínima.

  • Discutes más con tu pareja y le sacas ‘defectos’ a la relación cuando antes todo iba genial. Hasta has perdido apetito sexual.

  • Tu peso va y viene.

  • Ya no te divierten las mismas cosas que antes.

  • Te da por comer mal y has empezado a adquirir ciertos hábitos peligrosos (ya no sólo tomas cerveza a diario, también alguna copa para relajarte o has empezado a probar sustancias para mantenerte alerta)

  • Y por último, no duermes bien.

Cómo puedes medirlo

Si reconoces alguno de los síntomas anteriores quizás deberías hacerte la prueba de Valoración del Estrés; se puede disponer de una evaluación personalizada de los niveles de las “hormonas del estrés” (cortisol y DHEA) y determinar si existe un patrón biológico de estrés.

Está indicada para personas con síntomas asociados al estrés, con síndrome de carga laboral excesiva o de agotamiento profesional y para todos aquellos que deseen gestionar proactivamente su salud ya que influye en el envejecimiento prematuro.

"Gracias a esta información, explica Bibiana Palao, directora técnica del departamento de Innovación de SYNLAB, las personas pueden reaccionar a tiempo, cambiando sus hábitos de vida o incorporando actividades que le ayuden a controlar las situaciones de estrés que se presentan en el día a día".

Los nervios y la ansiedad nos hacen tomar malas decisiones. Por ejemplo, eligiendo comida basura porque "nos hace sentirnos bien". (Foto: Getty).

¿Se puede vencer al estrés?

Para vencer al estrés, los expertos recomiendan analizar sus causas y, de no ser posible modificarlas, tratar de compensarlas a través de hábitos saludables, tales como ejercicio, alimentación, descanso, técnicas de relajación, etc.

Para que no te afecte tanto todos debes aprender a gestionar el tiempo, llevar a la práctica (diaria) técnicas de relajación y relativizar los problemas. (Foto: Getty)

10 trucos para vencer el estrés

  1. Realiza ejercicio regularmente: te ayudará a sentirte más fuerte física y mentalmente.

  2. Aprende a priorizar: no dejes que las cosas sin importancia te alteren.

  3. Comparte el problema: te ayudará a sobrellevar la carga y a encontrar una solución.

  4. Saca tiempo para ti: consigue organizarte para disfrutar de lo que más te gusta.

  5. Evita hábitos no saludables: el alcohol, el tabaco o la cafeína no resuelven los problemas.

  6. Trabaja de manera más eficiente, no trabajes más: gestiona el tiempo; a veces menos, es más.

  7. Se positivo: apreciar lo que tienes es el primer paso para evitar el estrés.

  8. Acepta las cosas que no se pueden cambiar: no hay que se conformista, pero sí consciente de la realidad. No te preocupes por aquello que no puedes cambiar.

  9. Aprende a relajarte: escucha música relajante, aprende técnicas de relajación o encuentra tu vía de escape.

  10. Duerme bien: el sueño es básico para la salud, trata de dormir 8 horas.

¿Qué haces para vencer el estrés? ¿Te someterías al test de valoración para modificar tus hábitos?

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