Sergi Arola, el chef 'outsider' vuelve a Madrid

Hay pocos chefs con la personalidad de Sergi Arola. El catalán revolucionó la cocina madrileña en 1997 al frente del mítico restaurante La Broche, donde obtuvo dos estrellas Michelin por una cocina elegante y cosmopolita, basada en su estancia en elBulli, pero con personalidad propia. Allí sobresalió con platos como los salmonetes con judía verde y mango y sopa de pescado de roca, vanguardia imaginativa y que demostraba que el chef catalán había aprendido mucho de su mentor, Ferran Adrià.

Sergi Arola regresa a Madrid.

En 2008 abrió su proyecto más personal, Sergi Arola Gastro, con el que volvió a conseguir dos estrellas y donde ofreció la mejor versión de si mismo, con platos muy celebrados como su tarta de fresas, hasta que en 2016 decidió echar el cierre. Problemas con hacienda solo unos meses antes, su divorcio de su mujer, Sara Fort, socia en el proyecto, y una cierta “sensación de hastío”, según sus propias palabras, fue el cóctel que hizo que Arola decidiera dar carpetazo. En su adiós a Madrid también bajó la persiana de otros dos negocios, El pollo gamberro y Vi Cool.

Pero, en estos dos años, el carismático chef no ha estado parado. Ha sido juez en la edición chilena del programa de cocina MasterChef y ha vuelto a ver reconocido su trabajo por la guía Michelin con su trabajo en LAB, un restaurante en Sintra (Portugal). En marzo abrió en Santander un nuevo restaurante, Cormorán, y parecía cuestión de tiempo que Arola regresara a Madrid, una ciudad por la que tiene devoción.

Las míticas patatas bravas de Sergi Arola.

Ese día ha llegado. Arola regresa a Madrid haciéndose cargo de la cocina del V Club madrileño, que llevará el apellido ‘feat. Arola’ desde ahora. Este nuevo restaurante está ubicado en un espacio ‘only adults’, único y exclusivo en Madrid, con un casino y una sala de fiestas incluida: quizá el entorno que mejor ‘marida’ con el carácter canalla del cocinero.

El nuevo espacio de Sergi Arola.

En este peculiar espacio, Arola apuesta con su cocina prêt à porter tanto en carta como en varios menús ideales, apostando por clásicos como sus famosas patatas bravas, su bomba
Barceloneta, el bocata de calamares con pan de tinta o sus Alitas fritas con salsa kimchi y cebolleta tierna. También aparecen sugerencias como el Salpicón de buey de mar con tostas de pan de algas o su ensaladilla rusa ‘a bocados’. Además, albóndigas guisadas con chimichurri y fondue de queso Treviso. Entre los postres, natillas con terciopelo de galleta y helado de mandarina, imaginación y vanguardia para poner la guinda a la velada.

La cocina de Arola está disponible de martes a sábado para cenas hasta la 01:30 horas por un precio aproximado de 45 euros. Así mismo, hasta las 03:00 horas se puede disfrutar de una carta más corta para picar. Arola ha vuelto a Madrid y eso es una estupenda noticia, tanto la ciudad como el chef se necesitan mutuamente.