'Supervivientes' tiene un problema de verdad con la alimentación de Alexia Rivas

·5  min de lectura

Alexia Rivas y una porción de pizza fueron los protagonistas del momento más polémico y delicado en lo que llevamos de la nueva edición de Supervivientes. La periodista tuvo que comer la porción como parte de la prueba de recompensa de sus compañeros pero, en realidad, era una táctica del programa para conseguir que ingiriera alimentos tras pasar cuatro días sin hacerlo.

Ella dijo que todo lo que come le sienta mal, que le duele el estómago y no tiene fuerzas, mientras se negaba a comer con sus compañeros. Por su parte, Jordi González sugirió el domingo que sospechan de un posible intento de abandono, llamándole la atención en directo mientras los colaboradores apoyaban la teoría.

Sin embargo, los responsables de Supervivientes 2021 podrían haberse equivocado en cómo trataron la situación delante de la audiencia. Las críticas en redes no se hicieron esperar tras ver la situación al completo, dividiéndose entre aquellos que señalaron la falta de tacto y los que sugieren un posible problema de salud alimenticio que podría haberse pasado por alto.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

La situación se expuso en un principio en forma de llamada de atención. El programa emitió un vídeo donde se podía ver a Alexia Rivas negándose a comer aunque sus compañeros la cuidaban y le ofrecían arroz. Se la ve contradecirse al asegurar que sabe que debe comer y reconoce que ni siquiera toma agua, pero se niega a ingerir alimento alguno.

Tras la emisión del vídeo, Jordi González se dirigió en directo a la periodista, dejando claro que existe un equipo médico que los controla y que si se niega a comer “no es un problema médico, sino un problema suyo” siendo entonces una actitud “de desidia y apatía” que considerarían como abandono “con las consecuencias que supone”. Alexia aseguró que intentó comer garbanzos, arroz y pescado crudo, pero que todo le sienta mal, que no lo digiere. “Mejor que yo nadie sabe cómo encuentro, que es fatal” sentenció.

No obstante, la llamada de atención provocó muchas críticas en redes sociales ante la falta de presunción de inocencia sobre ella. Jordi González insistió en recalcar que los médicos decidirán si necesita ser apartada del programa llegado el caso, pero que si lo hace ella misma, tendría sus consecuencias, pidiéndole que se anime, que es un bache que puede superar. Ella insistía en que se siente débil y tiene “el estómago suelto”, mientras Jordi recalcaba por su parte que los médicos estaban allí para cuidarlos, que se animara y, básicamente, que comiera. Sin embargo, poco después, el programa volvió a mostrar el vídeo para que el público sacara sus conclusiones mientras varios colaboradores apoyaban la teoría del abandono, cuestionando su actitud ante las cámaras o sus palabras.

Tiempo después, en la prueba de recompensa, llegó el momento tan comentado de la pizza. La organización la obligó a comer una porción de pizza como parte de la prueba, haciendo que el tiempo que tardara en comerla se descontara de los siete minutos que tenían sus compañeros para ganar un desayuno al día siguiente. Es decir, para ayudar al equipo debía comer y rápido.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Alexia lo hizo, pero no como cualquiera de sus compañeros hubiera reaccionado en su lugar. Comió pero quitando los trozos de beicon, lenta y pausadamente, haciendo gestos de asco y agobio, consumiendo los siete minutos al completo y sin conseguir terminarla. Sus compañeros se mostraron comprensivos (qué remedio) y el programa les permitió hacer la prueba de todos modos, aunque no la ganaron.

Sin embargo, aquella situación al completo provocó una sensación de inquietud generalizada. Sobre todo después de percatarnos de un comentario que hizo Alexia al decir que llegó a la isla pesando 43 kilos, reconociendo ella misma que para medir 1,60 es “muy poco peso”.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Es decir, el programa defiende la presencia de un equipo médico que está pendiente de cuidar a todos los concursantes, sugieren sospechas de intento de abandono y la obligan a comer una porción de pizza delante de la audiencia pasando por alto su comentario del peso. Y, mientras tanto, ella se debilita ante la falta de alimentos que se niega a ingerir. Las redes sociales no han tardado en criticar, comentar y lanzar teorías al aire virtual, sin embargo existe una verdad evidente y es que nadie puede estar seguro de la verdad; si es una estrategia, un problema de salud o un trastorno alimenticio, lo que nos lleva a sugerir que la cadena podría tener más tacto a la hora de tratar el asunto en lugar de forzarla a comer ante la atenta mirada del público.

Si las teorías de algunos fueran ciertas y Alexia Rivas padeciera un problema de salud alimenticio, la cadena podría verse envuelta en un auténtico terremoto mediático donde la secuencia de la pizza y las sugerencias de manipulación, podrían dejarla en un lugar muy delicado ante la opinión pública. Quizás, en este caso, sería más prudente tratar el asunto fuera de las cámaras, en lugar de exponer las dudas en una prueba alimenticia frente a millones de espectadores.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.