Tahar Rahim, Don Juan en horas bajas en la revisión cinematográfica del mito

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Cannes (Francia), 23 may (EFE).- El mito del Don Juan seductor pierde adeptos en la época del post "Me too". El director francés Serge Bozon da un vuelco a ese personaje y encarnado por Tahar Rahim lo muestra como a un hombre perdido y con el corazón roto, que cree ver en todas las mujeres a la amada que le ha dado la espalda.

El filme, "Don Juan", se ha proyectado fuera de concurso en la sección Cannes Première de la 75 edición del Festival de Cannes, que se celebra del 17 al 28 de mayo, y en lugar de a un conquistador lleva a la pantalla a un novio obsesionado con una sola mujer, la que lo ha abandonado.

Su protagonista es actor en la película y la frontera entre su propia vida y la obra de teatro que interpreta, también sobre ese seductor, comienza a difuminarse y ofrece al espectador a su vez una doble reflexión sobre el amor y el trabajo de actor.

"Pensamos que había algo innovador en la idea de tener un héroe masculino tan obsesionado por una mujer. Es raro encontrar héroes masculinos así", contó este lunes a EFE Bozon, para quien esta es su primera participación en la selección oficial como director.

A diferencia de su papel en este proyecto, él afirma no haber llegado nunca a mezclar en su vida la realidad y la ficción, a fundirse con sus respectivos personajes.

"Cuando sueñas con ser actor piensas también en ese tipo de cosas, como si tuvieras que quemarte para conseguir ser sublime, pero creo que no es necesario, que es cosa de personalidades, y la mía no es así", destacó.

Su Don Juan alejado de la versión literaria de Molière o Tirso de Molina toma cuerpo en forma de musical. Las canciones, según el cineasta, permiten "prolongar" la obsesión de su personaje, da más fuerza a los sentimientos y alarga frases que de otra manera resultarían muy cortas, como "la echo de menos".

A Rahim, un habitual de Cannes con "Un prophète" (2009), de Jacques Audiard, o "Le Passé", de Asghar Farhadi, en competición oficial en el pasado, ese registro le hizo salir de su zona de confort.

"El oficio de actor nos permite explorar diferentes cosas y expresiones artísticas, y cantar así es un verdadero desafío. Me gustó hacerlo. Cuando algo me da miedo me siento más vivo", dijo a EFE, admitiendo que repetir todo el tiempo un mismo papel le aburriría.

Rahim considera que la idea de una "masculinidad fuerte, manipuladora y dominante" que el cine ha reflejado en otros filmes ya ha pasado de moda, y por eso este último, a su juicio, resulta "interesante y moderno".

Encarna a su obsesión en esta cinta la intérprete belga Virginie Efira, que en la película también es actriz y planta al novio en el altar cuando ve en la distancia que este no puede parar de mirar a otras mujeres.

Ese impulso, según el director, es el "rasgo mínimo" que este nuevo Don Juan ha conservado del original: "Pero eso es lo máximo en él. Algo le queda, porque si no podríamos haber llamado a este filme Emmanuel Macron o Superman", bromeó.

(c) Agencia EFE

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