Teresa Rabal, arruinada, se sincera sobre lo duro que ha sido vender su casa

La que fuera un icono de la música infantil en los ochenta, Teresa Rabal, se ha sincerado en el programa de María Patiño en Telecinco sobre la situación económica tan complicada por la que esta atravesando. Arruinada y acuciada por las deudas, no le ha quedado más remedio que vender la casa en la que crió a sus dos hijos para poder hacer frente a los pagos.

Teresa Rabal ha explicado en un programa de televisión cómo ha sido tener que vender su casa para pagar las deudas que la han arruinado. (Foto: Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)

Hija de los actores Francisco Rabal y Asunción Balaguer, Teresa Rabal cuenta a sus 66 años con un extenso currículum dentro del mundo del espectáculo. Actriz, cantante y productora durante décadas, hasta llegó a tener su propio circo para delicia de los más pequeños hace unas décadas y fundó unos premios, los Veo Veo. Toda una vida trabajando y un presente incierto.

“¿Quién no ha tenido deudas?”, se ha preguntado ante las cámaras de Socialité. Explica que ella “tenía deudas creadas porque en momentos de crisis trabajaba con las instituciones y televisiones y producíamos … y eso va haciendo bola. Entonces tuve que vender mi casa”. Una vivienda, Villa Renata, de 800 metros cuadrados, como indican en El Confidencial, en la que ha vivido momentos de todo tipo, buenos y malos. Todos se los ha llevado consigo, en el recuerdo y físicamente.

“El día que entregué las llaves de mi casa fue muy doloroso, lloré, porque ha sido toda mi vida ahí pero los recuerdos se llevan con uno mismo”, reconoce. Allí dijo adiós a su marido, Luis Eduardo, fallecido hace dos años tras una enfermedad. Y allí crió a sus dos hijos. También ha sido su lugar de trabajo durante muchos años porque era donde se encontraban las oficinas.

Lo ha contado emocionada, con el dolor de haber dejado atrás toda una vida, aunque solo hayan sido los muros, como ella dice. Con ella se ha llevado todas sus pertenencias: fotos, muebles, cosas del trabajo...

Ahora, a sus 66 años, se ha ido a vivir con su madre, Asunción Balaguer, de 94 años. “Me he venido a vivir con mi madre que tiene una casa enorme, que al final todo el día me lo pasaba aquí y estoy encantada”, cuenta.

Su conclusión para un momento tan duro como el que está viviendo, es que “las casas, al final, son casas”. Entres sus deseos para el futuro, según cuenta el programa de Telecinco, está el poder volver a trabajar en el teatro.

Sobre la enfermedad que pasó hace unos años, un cáncer de mamá, ha recordado que lo peor fue la quimioterapia y perder el pelo, pero que tampoco se pudo “permitir” estar mal porque entonces su marido ya estaba enfermo y “no quería que el sufriera”.