Thalía: una vida de telenovela signada por la pasión, el éxito y la tragedia

Cynthia Caccia

Un recorrido por la vida amorosa de la cantante y actriz Thalía

Sin dudas, Thalía es una de las artistas más populares de Latinoamérica. Su belleza, talento y carisma la convirtieron en una de las más queridas dentro del mundo del espectáculo. Mientras que en el plano musical, la cantante de éxitos como "Piel Morena", "Amor a la mexicana", "¿A quién le importa?", "Esta noche" y "No me acuerdo", entre otros hits, vendió más de 25 millones de discos; en el ámbito televisivo, la popularidad de su "trilogía de las Marías" la convirtió en la reina de las telenovelas y en una de las favoritas de la audiencia. Ahora bien, sabemos todo sobre su vida profesional pero, ¿cuánto sabemos sobre su vida personal o, mejor dicho, amorosa?

Si bien, hoy se encuentra felizmente casada con el empresario Tommy Mottola -con quien a su vez tiene dos hijos- a lo largo de su vida la mexicana vivió varios romances, algunos de ellos ocultos, que despertaron sentimientos de amor y odio entre sus seguidores.

La estrella pop inició su carrera musical a los nueve años como vocalista de un grupo infantil llamado Din-Din. Sin embargo, sus primeros éxitos los vivió en la banda Timbiriche con la que grabó tres álbumes de estudio y de la cual se separó en 1989 para iniciar su camino solista. Esta banda tiene un gran lugar en el corazón de la cantante, no sólo porque en ella fueron sus primeros pasos en la música, sino también en el amor.

Allí, la mexicana conoció al primer hombre de su vida: Diego Schoening. Y aunque pasaban mucho tiempo juntos, eran muy jóvenes y su romance no duró demasiado. Sin embargo, la artista volvió a reincidir y cayó en las garras de otro compañero del grupo: el músico Benny Ibarra. Pero, al igual que la relación anterior, esta también fue corta, ya que él se mudó a Boston para estudiar.

Si creíamos que no se puede salir con más miembros de una banda, estábamos equivocados. Thalía también se enamoró de Erik Rubín, aunque al tiempo este noviazgo se transformó en una amistad que aún sigue viva. De hecho, años después el músico fue invitado a una de sus giras para interpretar con ella el tema "La apuesta".

Aunque no lo parezca, no todo fue color de rosas en la vida de la artista. Una de sus historias amorosas más importantes se vio envuelta por la tragedia y fracasó por culpa de la muerte. Es cierto que, desde un comienzo, su relación con Alfredo Díaz Ordaz -hijo del expresidente de México, Gustavo Díaz- fue una de las más controvertidas de su vida. Si bien las malas lenguas la catalogaban como una de esas relaciones en las que alguno de los dos buscaba un beneficio, ya sea dinero o fama, la cantante se encargó de demostrar que eso no era cierto.

La relación comenzó en 1990 cuando él era manager y productor de música y, a pesar de la diferencia de edad (él era 20 años mayor), su noviazgo avanzó tanto que hasta tenían planes de boda. Sin embargo, esto no fue posible ya que el hijo del mandatario murió víctima de una hepatitis C en el año '93. Fue tal el sentimiento de angustia y desolación que la compositora de "Mundo de cristal" cayó en una fuerte depresión.

El siguiente en la lista de los amores de Thalía es Luis Miguel. Si bien la prensa amarilla se cansó de buscar pruebas que confirmen este romance, ninguno de los dos lo blanqueó. ¿Cómo empezaron los rumores? Durante el Festival Acapulco 93, la cantante subió al escenario para darle un reconocimiento al "Sol de México" y él la besó delante de todo el público.

Pero Luismi no fue el único famoso a nivel mundial que estuvo cerca de la actriz y cantante. Otro de los nombres que sonaron muy fuerte dentro del ambiente fue el de Ricky Martin . En esa época, y sin aún declarar su homosexualidad, el autor de "Fuego de noche, nieve de día" era el suspiro de todas las mujeres, incluso la misma Thalía lo había destacado por su belleza en más de una oportunidad.

Y si bien las revistas del corazón se empeñaron en comentar que los artistas tuvieron un breve romance, la versión oficial siempre lo negó, asegurando que sólo los unía una bella amistad. Incluso, años más tarde, se los vio trabajando juntos en el doblaje de la película Minions.

Aunque la intérprete de "Piel morena" empezó su carrera como cantante, su talento para la actuación la llevó a ocupar un lugar importante dentro de los sets de televisión. La historia la consagró como la reina de las telenovelas a nivel mundial, ya que sus novelas fueron vistas por más de dos mil millones de personas en 182 países.

Tanto delante como detrás de cámara, la mexicana enamoraba con su belleza y carisma. Uno de los primeros galanes en caer bajo sus encantos fue Rodrigo Vidal. A pesar de que fue una relación corta, ambos la recuerdan con mucho cariño y felicidad. De hecho, en la actualidad el actor admite que tiene una muy buena relación con ella y con toda su familia.

Otro de los romances que fue furor entre los seguidores de Thalía fue el que tuvo con Fernando Colunga. Ambos eran personas muy atractivas y protagonizaban la telenovela más exitosa de la década del '90: María la del barrio. Y si bien ya habían trabajado juntos en producciones como María Mercedes o Marimar, fue en la última "trilogía de las Marías" que Cupido los unió. Para desgracia de sus fanáticos, la química de esta pareja no tuvo la misma suerte que en la ficción.

Lejos de deprimirse, la actriz se consoló en los brazos de Jaime Camil, otro galán de la época. A pesar de que él era extremadamente detallista y romántico, esta historia de amor tampoco prosperó y llegó a su fin en 1997.

Finalmente después de tanto buscar, Thalía logró dar con el amor más duradero: el empresario Tommy Mottola. Fue en la época de la telenovela Rosalinda (1999) que la estrella de Televisa conoció al entonces presidente de la discográfica Sony Music y se enamoró a primera vista. "Me lo presentó Emilio Estefan en una cena. Yo estaba grabando en México y fui a Miami un fin de semana a una reunión de amigos. Allí lo conocí y quedamos impresionados", recordó la artista sobre su primer encuentro con quien luego se convertiría en su esposo.

Una vez más, la diferencia de edad con su pareja se convirtió en tema de todos los medios, sin embargo, esta vez la artista supo disipar las dudas y los comentarios negativos rápidamente. "Todas las mujeres de mi familia siempre se han sentido atraídas por hombres mayores. Mi papá era veinte años mayor que mi mamá. Todas mis hermanas, las cuatro, están casadas con hombres mucho mayores que ellas. Mi antiguo novio [en referencia a Díaz Ordaz] tenía también veinte años más que yo. Cuando vi a Tommy me encantó por su look, por su mirada, su forma de platicar. Me gustó su seguridad. Fue como encontrar el complemento perfecto", confesaba por aquel entonces.

El flechazo con el ex de Mariah Carey fue tan intenso que la pareja decidió casarse un año después. El 2 de diciembre de 2000 y con una boda de ensueño en la Catedral de San Patricio en Nueva York, Thalía y Mottola sellaron su amor frente a los ojos del mundo.

Con un vestido inspirado en la emperatriz Carlota de Habsburgo -que tenía unos 17 metros de cola- y un velo sujetado por una tiara de perlas y diamantes, la heroína de la TV mexicana lucía como una verdadera princesa de cuento de hadas, esa que muchas veces le tocó interpretar en sus telenovelas. "Estoy viviendo mi propio cuento de hadas. La felicidad sí existe. Yo soy plenamente feliz al lado de Tommy y me caso enamoradísima. Él adora a mi familia y me trata como una reina. ¿Qué más puedo pedirle a la vida?", confesaba la actriz, después de dar el sí.

Mientras que Emilio Estefan oficiaba como padrino, varios cantantes y actores como Bruce Springsteen, Robert De Niro, Juan Gabriel, Julio Iglesias, Michael Jackson y Jennifer López fueron parte de los famosos invitados. La boda -que costó unos tres millones de dólares- recibió gran atención mediática a nivel internacional y, sin dudas, se la consideró el evento del año.

Siempre a su lado, su marido demostró en más de una oportunidad ser incondicional para la mexicana. Tanto cuando secuestraron a sus dos hermanas Laura y Ernestina Sodi (por las que tuvieron que pagar un rescate millonario) como cuando la intérprete de "Entre el mar y una estrella" fue mordida por una garrapata, mientras hacía ejercicio en su casa de Nueva York. A partir de ese accidente, Thalía contrajo una enfermedad llamada "Lyme" que le ocasionó serios problemas de salud como alucinaciones, dolores en el cuerpo, caída del pelo, sequedad en la piel, entre otros síntomas. Gracias a un tratamiento exhaustivo y al apoyo de su marido, pudo mejorarse notablemente.

Siguiendo varios cuidados extremos, el 7 de octubre de 2007 la compositora de "No me enseñaste" cumplió su gran sueño y se convirtió en mamá con la llegada de su primera hija Sabrina Sakaë. La felicidad del matrimonio era plena pero se incrementó el 25 de junio de 2011 con el nacimiento de Matthew Alejandro, el primer varón de la pareja. Se rumorea que a la cantante, que ya es abuelastra por parte de la hija mayor de su marido, le gustaría tener muchos más hijos, aunque los médicos consideran que esto sería un poco riesgoso para su salud.

Veinte años después -y tras sortear varios rumores de crisis- Thalía y Mottola son una de las duplas más exitosas del ambiente. En el plano profesional, él renunció a su cargo en Sony Music para convertirse en el manager de su esposa y manejarle con mucho éxito su carrera como cantante y actriz. En el plano personal, son inseparables y juntos supieron construir un hogar de amor, alegría y felicidad, en el cual -a pesar de estar en suelo estadounidense- reinan los valores y tradiciones mexicanas.