Tom Cruise no gana para disgustos: 'Top Gun 2', otro dolor de cabeza

Cine 54
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Lo de Tom Cruise es un no parar constante. Y no lo decimos por su afición a correr (mejor que nadie) en todas sus películas o a las escenas de riesgo que compiten por ser las más extremas de su carrera con cada producción que protagoniza, sino porque la cantidad de proyectos que acumula afectados por la pandemia le darían migraña a cualquiera.

El actor y productor no solo lleva el último año desafiando a la pandemia con el rodaje de dos entregas de Misión: Imposible en simultáneo, sino que está a la espera de poder estrenar la esperadísima secuela de Top Gun mientras el streaming acecha por llevársela a su terreno.

Y eso sí que le daría a Tom un patatús tremendo.

Tom Cruise en el rodaje de Misión Imposible 7 en Venecia, Italia (Ciao Pix, GTRES)
Tom Cruise en el rodaje de Misión Imposible 7 en Venecia, Italia (Ciao Pix, GTRES)

Tom Cruise es un amante empedernido del cine tradicional. A él le apasiona crear espectáculos visuales que suban el listón dentro del género de acción con secuencias que contagian la adrenalina que siente al hacerlas. En eso es el mejor de la industria. Y ver esas escenas en el televisor de casa, en la tablet o el móvil es prácticamente un sacrilegio porque están hechas para el disfrute de la experiencia cinematográfica. Esa que se vive en la gran pantalla, sentados al borde de la butaca, a oscuras y compartiendo el momento con un puñado de extraños. Claro que puedes verlas de nuevo en casa, pero esa primera experiencia, la original, no tiene comparación cuando se vive en una sala de cine.

Y Tom ha puesto tanto empeño en que Top Gun: Maverick sea una continuación digna de su clásico de 1986, volando aviones de caza y rodando escenas en el aire de infarto, que no nos extrañaría que sea la voz definitiva a la hora de negarse a estrenarla en el streaming. Las últimas noticias señalan que Netflix y Apple habrían intentado comprarla pero Paramount se negó a escuchar ofertas. Sin embargo, con la tendencia que ha tenido el estudio de vender sus películas a los servicios online para mantenerse a flote en plena pandemia, seguramente el miedo a perder la batalla haya acechado al actor unas cuantas veces.

Top Gun: Maverick, dirigida por Joseph Kosinski (Oblivion), iba a estrenarse en junio de 2020 pero terminó siendo uno de los blockbusteres afectados por el efecto dominó de Sin tiempo para morir (cuando la película de James Bond anuncia cambio de fecha, le sigue el resto). La pasaron a diciembre debido a la crisis sanitaria que ha provocado que los grandes estudios de Hollywood protejan sus inversiones bajo llave a la espera del regreso de la normalidad y las recaudaciones masivas de taquilla. Pero la cinta no se estrenó sino que volvió a cambiarse en el calendario para julio de 2021.

Durante todo este tiempo, Paramount Pictures fue vendiendo muchos de sus grandes estrenos a plataformas como Amazon y Netflix, como El juicio de los 7 de Chicago y The Lovebirds (por $56 y $20 millones respectivamente a Netflix), o el thriller de Tom Clancy con Michael B. Jordan Without Remorse o la secuela El rey de Zamunda (por $125 millones a Amazon). Incluso se quitaron de encima el biopic dirigido por Lee Daniels, The United States vs. Billie Holiday, vendiendo los derechos a Hulu. Se han guardado Un lugar tranquilo 2, Top Gun: Maverick y su joya de la corona, Misión: Imposible, películas capaces de arrasar en la taquilla mundial y con creces. Sin embargo, según un articulo publicado en Wall Street Journal, tanto Netflix como Apple intentaron comprar la secuela del piloto rebelde.

Ambos servicios se habrían acercado a Paramount para preguntar si estaban considerando venderla, pero según fuentes cercanas, se negaron a recibir ofertas. Según Indiewire, Netflix nunca llegó a presentar una oferta formal, pero de haberlo hecho no dudamos en que hubiera sido una buena tajada.

Sin embargo, si tenemos en cuenta el avance del virus, el aumento de casos tras el descubrimiento de nuevas variantes y que la vacunación recién comienza, el streaming se mantiene como una vía infalible para lanzar películas y recuperar algo de lo invertido. Y el acecho de las plataformas es una realidad. Según un análisis publicado en The Wrap, Paramount cobró $450 millones en 2020 por los estrenos del primer trimestre del año y las ventas a los servicios online.

Es decir que no solo Misión: Imposible ha sido una preocupación constante con un rodaje que ha sufrido retrasos, cancelaciones, resultados positivos de Covid-19 y escándalo tras el audio filtrado con los gritos de Tom Cruise al pillar a dos empleados incumpliendo las medidas de seguridad, sino también el estreno de Top Gun: Maverick. Y no podemos evitar imaginar la presión que debe acarrear el actor en estos momentos.

El rodaje de Misión: Imposible 7 y 8 comenzó con el pie izquierdo cuando tenía previsto arrancar en febrero de 2020 en Venecia, solo para ser retrasado ante el avance de la pandemia en Italia. La producción igualmente siguió desafiando al virus, cambiando sus planes y continuando en Inglaterra, para sumar temporadas de cancelaciones y más retrasos debido a un accidente de motocicleta en la que se definió como “una de las escenas más costosas jamás filmadas en Reino Unido”. Pero Tom siguió adelante. No canceló sus planes y siguió rodando contra viento y marea, se marchó a Noruega y rodaron una escena que promete ser de las más extremas de la saga. E incluso cuando personas del equipo dieron positivo de Covid-19 en Italia se las rebuscaron, impusieron aislamientos y a seguir rodando.

Tom Cruise en el set de Mision Imposible 7 en Roma en noviembre de 2020 (Agencia: Abaca, Autor: IPA/ABACA, Copyright: GTRES)
Tom Cruise en el set de Mision Imposible 7 en Roma en noviembre de 2020 (Agencia: Abaca, Autor: IPA/ABACA, Copyright: GTRES)

Pero en diciembre finalmente descubrimos la tremenda presión que carga Tom como actor, productor y creador de historias comprometido cuando se filtró el audio con la rabieta donde regañaba a un par de empleados por saltarse las medidas de seguridad. “¡Hablo por teléfono con todos los putos estudios cada noche, con compañías de seguros, con productores, y nos están mirando y nos utilizan para hacer sus películas. Estamos creando miles de empleos […] ¡Con eso me voy a la cama cada noche! ¡El futuro de esta puta industria!” les gritaba demostrándonos lo convencido que está en su rol como figura responsable del futuro del cine. En pleno escándalo, Tom se tomó unas vacaciones para volver en enero con las pilas renovadas, cambiando el rodaje a otro estudio en Inglaterra y así aislar a su equipo separándolos del gran estudio de Warner Bros. en Leavesden (donde habían estado rodando previamente).

Vamos, que la presión con la que está desarrollando las secuelas debe ser extrema. Y si a esto le sumamos el acecho del streaming sobre otro de sus proyectos preciados, no sería de extrañar que sufra algún que otro dolor de cabeza. Pero afortunadamente para él, Paramount valora muchísimo su relación. Después de todo, a sus 58 años Tom sigue siendo uno de los Dioses de la taquilla capaz de generar ingresos millonarios con su acción extrema. Sin ir más lejos, la última entrega de Misión: Imposible fue la que obtuvo la mayor recaudación de todas con $791 millones en todo el mundo.

Si Paramount llegara a lanzar Top Gun: Maverick en un servicio streaming apostaríamos a que Tom no dudaría en cortar lazos con ellos. La secuela habría llevado su legado aún más lejos rodando secuencias en el aire con última tecnología, colocando cámaras de manera que el espectador compartirála misma visión de los personajes desde la cabina del piloto. Pero además de elevar las escenas de acción que vimos hace 35 años, también añadieron la faceta más arriesgada del actor con secuencias ambiciosas cargadas de adrenalina. Algo que, evidentemente, hay que ver en una sala de cine.

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