De Tom Cruise a Scarlett Johansson y Angelina Jolie, divorcios de famosos muy poco amistosos

Diario El País

El dinero, la custodia de los hijos, las pensiones, las acusaciones en los medios de comunicación... Todos ellos son elementos habituales en los divorcios de famosos que se convierten en algo tormentoso. Algunos logran resolver la separación en pocos meses, aunque las cicatrices perduren y otros tardan años hasta encontrar una solución que agrade a ambas partes.

Alejandro Sanz y Raquel Perera: de la amistad al enfrentamiento

Hace un año, el cantante Alejandro Sanz y su hasta entonces esposa, Raquel Perera, anunciaban su ruptura tras 12 años juntos. Hablaron de una separación en la que la familia estaría por encima de cualquier cosa. Sin embargo, las cosas cambiaron con el tiempo. A principios de años, el cantante eliminó todo rastro de Perera de sus empresas, donde ella ha ocupado diversos cargos y luego, el músico pidió formalmente el divorcio. Ahora Perera le ha exigido a un juez de Miami que congele las cuentas de Sanz por miedo a que "dilapide" su patrimonio y no quede nada para sus hijos, Dylan y Alma. En la demanda, Perera pide a su exmarido una pensión para sus hijos, otra para ella y un seguro de vida, además de afrontar otros gastos.

Angelina Jolie y Brad Pitt: un divorcio inesperado

Angelina Jolie presentó la solicitud de divorcio contra Brad Pitt en 2016. Después de casi cuatro años de enfrentamientos, las cosas parecen que se han calmado un poco, sobre todo en beneficio de la familia. Un juez ordenó a la actriz que reparara la relación entre el padre y los hijos y más tarde la intérprete denunció que Pitt no les pasó una pensión alimenticia "significativa" durante un año y medio, algo que negaron los abogados del actor tras presentar una documentación que demostraba haber pagado más de siete millones de euros desde la separación. En los últimos años ambos han hecho revelaciones respecto a su matrimonio, como el alcoholismo de Pitt o la tristeza de Jolie.

El divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt y los millones de dólares en juegoJohnny Depp y Amber Heard: acusaciones cruzadas

El proceso de separación de Johnny Depp y Amber Heard tuvo lugar en 2016 y acabó en agosto de ese año con un acuerdo de casi siete millones de dólares. La actriz solicitó el divorcio del intérprete tras 15 meses de matrimonio y al anuncio de separación lo acompañó una denuncia presentada por Heard con acusaciones de violencia física y psicológica, lo que provocó luego una respuesta legal del actor y nuevos conflictos que duran hasta hoy. El actor ha señalado a su exesposa por los mismos delitos que lo acusa y ha emprendido acciones legales también contra algunos medios como The Sun, a quien acusa de difamación por dudar de su honestidad y calificarlo de maltratador.

Las heridas de Amber Heard las causó Elon Musk y no Johnny Depp, dicen testigosScarlett Johansson y Romain Dauriac: el fin y la pelea por la hija

Tras divorciarse de Ryan Reynolds, Scarlett Johansson pasó de nuevo por el altar con el periodista francés Romain Dauriac. Ese mismo año, la pareja dio la bienvenida a su hija Rose Dorothy. Por su custodia estuvieron batallando casi 12 meses, ya que el padre quería llevarse a la niña a Francia cuando la pareja se separó en 2016. En 2017 alcanzaron un acuerdo del que no trascendieron los detalles. La manera de afrontar aquella separación, con un hijo de por medio, fue lo que ayudó a la actriz a conseguir el papel de Nicole en Historia de un matrimonio, película por la que estuvo nominada al Oscar. Lo primero que le dijo al director del film, Noah Baumbach, fue: "Estoy pasando por un divorcio". La honestidad de la actriz sorprendió al director, que vio en Johansson la persona idónea para encarnar a un personaje que estaba viviendo la misma experiencia.

Scarlett Johansson quiere darle otra oportunidad al amorNicole Kidman y Tom Cruise: el peor final

Nicole Kidman solo tenía 22 años cuando decidió casarse con Tom Cruise. Era 1990 y a partir de ahí iniciaron un matrimonio de poco más de una década y en el que adoptaron dos hijos: Isabella y Connor. Cuando los actores comunicaron la ruptura, los niños decidieron seguir viviendo con su padre. "Después del divorcio surgieron unos trabajos que fueron muy aplaudidos, así que fue algo interesante para mí", reconoció Kidman durante una conferencia en 2015. Eso sí, seguía sintiéndose sola tras la separación de Cruise y con limitaciones para ver a sus hijos. Por ejemplo, la intérprete no pudo asistir el año pasado a la boda del más pequeño por indicación de su exmarido, ya que ella se opone a la Cienciología, la doctrina religiosa que procesa el actor.

Nicole Kidman: la mujer que perdió a su familia y tuvo que volver a empezar