De Tom Hanks a Drew Barrymore: 13 famosos que estuvieron al borde de la muerte

Diario El País

Tom Hanks, Drew Barrymore y Matthew McConaughey, todos ellos vivieron experiencias que pusieron en peligro sus vidas.

En los años ochenta, Matthew McConaughey vivió una temporada en Australia como estudiante de intercambio. Ahora cuando regresó a ese país para promocionar un producto, confiesa que su animal australiano favorito es la serpiente marrón, que es muy venenosa, porque casi se muere. "Estaba regresando del cobertizo que había detrás de la casa de un amigo y pisé algo. Estaba oscuro. Empezó a recorrer mis piernas y me asusté un poco. Entonces mi amigo se acercó y la atrapó", contó el actor al programa australiano Today.

Anne Hathaway y una salida al mar que pudo haber terminado muy mal.

En 2014, Anne Hathaway disfrutaba de sus tranquilas vacaciones en Hawai hasta que casi pierde la vida ahogada. La actriz practicaba surf cuando una fuerte corriente la golpeó, por lo que cayó de la tabla y, bastante nerviosa, intentó nadar hacia la orilla, pero la fuerza del agua se lo impedía. Varios surfistas acudieron a su rescate y lograron llevarla a tierra. Finalmente, Hathaway solo se hizo un corte con un arrecife.

Sharon Stone sufrió un derrame cerebral en 2001 cuando entrenaba para correr una maratón. "Tenía un 1% de posibilidades de sobrevivir cuando me operaron, y durante un mes no supieron si viviría", contó la actriz años después, quien denunció la poca información que había recibido sobre su dolencia.

Johnny Depp y una experiencia aterradora.

"El avión estaba cerrado. El sonido de los motores se paró. Había silencio. Bruce [Robinson] y yo nos mirábamos. Era como uno de esos momentos extraños y largos en los que parece que estás flotando por un segundo y de repente podrías sentir ese descenso desagradable". Así narró Johnny Depp su experiencia con la muerte a la revista Live, en 2011. "De repente los motores se encendieron de nuevo y volvimos a subir. Supongo que esta experiencia nos unió a Bruce y a mí. Por un momento, íbamos a morir juntos", añadió.

Ryan Reynolds y su miedo a los paracaídas.

Tras terminar el colegio, Ryan Reynolds decidió practicar paracaidismo con sus amigos. "A esa edad se hace lo que quieran tus amigos, así que yo también empecé a hacerlo. Cada vez me daba peor presentimiento. Hasta que llegó mi salto número 13 y el paracaídas no se abrió", explicó a la revista española ICON. Tras varios minutos suspendido en el aire, se acordó de tirar de la anilla del paracaídas de emergencia. "Aterricé a ocho kilómetros de donde tendría que haber aterrizado y sobreviví, pero la experiencia me dejó bastante tocado. Juré no volver a hacerlo nunca más. Aún hoy me da miedo volar", contó el actor.

Drew Barrymore, entre incendios y golpes.

La casa de Drew Barrymore y su entonces pareja Tom Green se incendió en 2001, con ellos dentro. Por suerte, su perro, Flossie, entró en la habitación de la pareja ladrando por lo que ambos se despertaron y salieron de la vivienda. Años después, en uno de los ensayos de la serie que protagoniza en Netflix, “Santa Clarita Diet”, la actriz se subió encima de su compañero Deobia Oparei, pero no se puso bien y cayó al suelo, golpeándose la cabeza. Estuvo internada en una clínica dos días y le diagnosticaron una conmoción cerebral.

Tom Hanks, durante una escena de “Náufrago”.

Tom Hanks sufrió un corte en la pierna cuando rodaba Náufrago en Fiji. El actor lo dejó pasar, pero la herida se infectó y su pierna se hinchó. Un médico logró atenderlo a tiempo para que la infección no se extendiera. Casi pierde la pierna, y la vida.

Isla Fisher casi muere ahogada en el rodaje de “Nada es lo que parece”. La actriz se encontraba sumergida en un estanque de agua y la cadena a la que estaba atada se atascó por lo que no podía nadar hacia la superficie. "Todos pensaron que estaba actuando fabulosamente, pero me estaba ahogando. Nadie se dio cuenta de lo que me estaba pasando", dijo Fisher sobre aquella escena. Finalmente, un miembro del equipo se percató de lo que sucedía y pulsó el botón de emergencias para vaciar el estanque.

Michael J. Fox, en una escena de “Volver al futuro III”.

Michael J. Fox sufrió un percance rodando la tercera parte de “Volver al futuro”. El actor tenía a un doble para las escenas de acción, pero en una en la que está colgado de una cuerda era necesario que se viera su cara. En la tercera toma, colocó mal las manos y comenzó a asfixiarse. El equipo de la película tardó unos minutos en darse cuenta de que el actor lo estaba pasando realmente mal.

Uma Thurman y una escena de Kill Bill, que puso en peligro su vida.

La protagonista de “Kill Bill” sufrió un accidente en una de las películas de la saga. Presionada por el director Quentin Tarantino, Uma Thurman tuvo que conducir un vehículo que ya contaba con varias averías. La actriz solicitó a un especialista para la escena, pero Tarantino se lo negó. Así que arrancó el auto y comenzó a conducir a toda velocidad hasta que se estrelló contra un árbol.

Rodar la cuarta entrega de Rocky casi le supone a Sylvester Stallone la muerte. El actor Dolph Lundgren, que interpretaba a Ivan Drago, le propinó un puñetazo que obligó al protagonista a ser hospitalizado. Stallone contó a 'Vulture: "Le dije: '¿Por qué no lo hacemos? Solo trata de noquearme. De verdad, golpea tan fuerte como puedas'. Decir eso fue muy estúpido. Lo siguiente que supe fue que iba en un avión a la sala de emergencias, que estuve en cuidados intensivos durante cuatro días y que había muchas monjas a mi alrededor".

Jackie Chan

Las escenas de riesgo siempre han sido algo habitual en las películas de Jackie Chan, incluso las lesiones, dislocaciones y fracturas. Pero rodando La armadura de Dios, en 1986, tuvo que saltar hasta un árbol y se cayó sobre unas rocas en la segunda toma. El golpe le provocó una fractura en el cráneo.

Ellie Goulding

En 2016, Ellie Goulding sorprendió a sus seguidores contando su mala experiencia en Noruega. La cantante y sus acompañantes viajaban en una caravana sobre un lago congelado. De repente, el hielo se resquebrajó y el vehículo comenzó a hundirse. Afortunadamente, lograron salir.