Val Kilmer afirma sentirse "mucho mejor de lo que suena" después de la traqueostomía sufrida para tratar el cáncer

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Los últimos cinco años de la vida de Val Kilmer han sido todo menos fáciles. El angelino de 60 años ha tenido al mundo en vilo negando, sugiriendo, volviendo a negar y finalmente confesando el cáncer de garganta que le habría sido diagnosticado en 2015 y del que, según él, se habría curado –al menos en parte– gracias a la práctica oratoria de la “ciencia cristiana”.

Val Kilmer vuelve a la acción con el thriller Paydirt. (Imagen: Octane Entertainment / Ton of Hats / Seskri Produktionz)
Val Kilmer vuelve a la acción con el thriller Paydirt. (Imagen: Octane Entertainment / Ton of Hats / Seskri Produktionz)

Pero ahora, tras un calvario personal que le ha mantenido alejado de los focos durante años, Kilmer se prepara para regresar a la gran pantalla con el thriller Paydirt y asegura que se encuentra “mucho mejor” de lo que su casi inexistente voz podría hacer pensar.

Y es que Kilmer sabe perfectamente que está, digámoslo ya, irreconocible. El tratamiento de su cáncer y las intervenciones quirúrgicas que este requirió han afectado seriamente tanto a su apariencia como a su voz. Dejando a un lado las décadas de tiempo que median, lejos queda que sex symbol que el mundo conoció en los 80 con blockbusters como Top Gun o Willow, y que saltó definitivamente al estrellato en los 90 tras encarnar a Jim Morrison en The Doors y a Bruce Wayne en Batman Forever, entre otros papeles memorables.

Sin duda fue esa última década del siglo XX, cuando le vimos protagonizar éxitos como Heat o El Santo, la cima de la carrera de Kilmer. Y seguramente también la de su vida personal, pues fue entre 1988 y 1996 cuando estuvo casado con la actriz Joanne Whalley –hoy su ex mujer–, a la que conoció rodando Willow y con la que tuvo a sus dos hijos.

No obstante, también fue la época en la que Kilmer empezó a labrarse una intensa fama de conflictivo por su conducta problemática e insumisa en los rodajes, como él mismo lamentó en 2017. “A menudo era muy infeliz tratando de hacer mejores las películas”, declaró.

Aunque en los 2000 aún nos reservaba gratas sorpresas como Kiss Kiss, Bang Bang o su papel del rey Filipo en Alejandro Magno, el actor quedó poco a poco relegado a proyectos de segunda o papeles muy secundarios por meritorios o simpáticos que les resultaran a sus fans –como por ejemplo el que encarnó la versión de Teniente corruptoque Werner Herzog estrenó en 2009.

Y es que en la pasada década ya presenciamos cómo Kilmer, a medida que perdía tiempo en pantalla, parecía quedarse sin ese fuelle, sin esa “garra” que tuvo en sus mejores años. Un deterioro que la enfermedad agravaría de manera decisiva, y que sus fans empezaron a notar en forma de una pronunciada pérdida de peso y una ocultación sistemática de su cuello.

La sorpresa vino en enero 2015, cuando Kilmer fue hospitalizado por lo que su representante entonces dijo que eran pruebas para detectar un posible tumor. En sus redes sociales, el actor trató de acallar los rumores de cáncer afirmando: “No he tenido ningún tumor, ni operaciones de tumor, ni ningún operación. Tuve una complicación por la cual lo mejor era ponerme bajo los cuidados de la UCLA ICU”.

Pero su intento por negar lo evidente resultó contraproducente, y las sospechas sobre su mala salud se amontonaron hasta hacer insostenible su versión. Por si fuera poco, su amigo Michael Douglas, que ya había superado un cáncer similar, se fue de la lengua y reveló su verdadera situación.

Por fin, tras desmentir una y otra vez los persistentes rumores de que le habían diagnosticado un tumor maligno, en abril de 2017 Kilmer confesó que se había “curado del cáncer. En un extenso artículo del Hollywood Reporter se reveló que el actor había llevado “una lucha de dos años contra el cáncer de garganta”, y también que “la intervención en su tráquea había reducido su voz a un carraspeo y le había dejado casi sin aliento”.

Aunque lo más chocante del asunto es que, aunque admitió haber recibido quimioterapia, Kilmer achacó su superación del cáncer a la oración.

Sin pretender entrar en polémicas religiosas o ideológicas, aclararemos que Kilmer es desde hace años devoto de la llamada Iglesia de Cristo Científico o “ciencia cristiana”, un sistema de creencias religiosas y espirituales establecido en el siglo XIX por Mary Baker Eddy, que pretende curar mediante la oración de los “practicistas” (fieles aprobados por la Iglesia que se dedican a tiempo completo a orar por quienes se lo piden). Es a esta práctica a la que Kilmer atribuiría, al menos en buena medida, su mejoría y buen pronóstico.

Sea como sea, a sus 60 años y tras dejarse ver por última vez en un cameo en Jay y Bob el silencioso: el reboot, Kilmer afronta el estreno inminente de su primera película tras recuperarse del cáncer de garganta y la traqueostomía que este requirió. Este thriller de acción dirigido por Christian Sesma (Vigilante Diaries) llegará a la cartelera estadounidense este 7 de agosto, y nos mostrará a Kilmer en el papel del shérif Tucker, un agente de la ley ya jubilado que se ve inmerso en una trama de dinero robado.

Con una premisa que nos hace pensar en aquel Chris Shiherlis que Kilmer encarnara en la inolvidable Heat de Michael Mann, el tráiler nos muestra solo imágenes fugaces del actor sexagenario, con el cuello siempre cubierto y susurrando unas pocas frases que, según sospechan algunos, habrían sido dobladas tal y como sucedió en 2017 con El muñeco de nieve (aunque habrá que ver la película entera para comprobarlo):

No obstante, según las recientes declaraciones del propio Kilmer a Good Morning America, su apariencia física no correspondería con su auténtico estado de salud.

Estoy genial, me encuentro mucho mejor de lo que sueno”, aseguró el actor con optimismo.

En cuanto a el método que habría empleado para que la traqueostomía que recibió no le impidiese pronunciar sus frases, Kilmer asegura haberlo encontrado gracias a su experiencia interpretativa:

Es como cualquier otro idioma o dialecto. Tienes que encontrar una forma de comunicarte y eso no es diferente a otros desafíos interpretativos, aunque las circunstancias sean únicas”.

Aunque quizá la buena compañía también ayude. Y es que el reparto de Paydirt cuenta con Mercedes Kilmer, la hija de 28 años que el actor tuvo con Whalley allá por 1991 (su otro descendiente es Jack, nacido cuatro años después). Para más inri, en la película Val y Mercedes encarnan respectivamente a un padre y su hija.

Interpretar a su hija fue alucinante y perfecto”, declaró Mercedes durante su aparición en Good Morning America. “Estoy muy orgullosa de salir en esta película y de haber trabajado en ella, no solo porque mi padre sea el de verdad, sino porque sé que aquí no eres el protagonista y tienes una discapacidad en la voz, y para mí significaba mucho poder participar en una película que cuente con un actor con discapacidad”.

Recordemos que ya el pasado mes de abril, Kilmer apareció en el mismo programa para promocionar sus memorias, tituladas I´m Your Huckleberry (en las que, entre otras historias interesantes, recordaba sus romances con Angelina Jolie, Cher, Cindy Crawford y, especialmente, con Daryl Hannah).

Me diagnosticaron cáncer de garganta, del cual me curé rápidamente. Lo que tengo es una traqueostomía que me ayuda a respirar porque las glándulas de mi cuello se hincharon”, explicó entonces.

En aquella ocasión, cuando le preguntaron si echaba de menos su antigua voz, el actor respondió con admirable humor: “¡Echo de menos tener alguna voz! Y no reírme como un pirata”.

Aunque hoy en día el actor parezca más entregado a la pintura que al cine, lo cierto es que queda Kilmer para rato. Tras el estreno de Paydirt, en 2020 tiene pendiente de lanzar otro thriller criminal, The Birthday Cake, en el que nuevamente le veremos interpretando un papel secundario. Pero el plato fuerte vendrá en julio de 2021 con la retrasada secuela Top Gun: Maverick, en la que le veremos reunirse con Tom Cruise encarnando al icónico piloto de combate Iceman.

Por si fuera poco, Kilmer tiene por hacer una película escrita y dirigida por él mismo, Mark Twain and Mary Baker Eddy, en la que interpretará al autor de Tom Sawyer y Huckleberry Finn –una figura muy estimada por el actor–, quien en esta historia escribirá una diatriba contra la mismísima Mary Baker Eddy, fundadora de la ciencia cristiana. ¡Proyecto extraño donde los haya, en el que veremos enfrentados a dos de los mayores referentes de Kilmer!

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