Valverde y su rol fundamental para la gloria del Merengue

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Real Madrid consiguió su 14.° Champions League para extender su gran dominio en Europa y dejar con las manos vacías al Liverpool, que mereció mejor suerte. Sin embargo, la tarea de Federico Valverde fue fundamental para la victoria en el Stade de France.

El mediocampista fue partícipe necesario del gran golpe que dio el equipo de Carlo Ancelotti en París, al superar un partido en el que todo parecía perdido por la gran tarea del rival, en el que exigió a Thibaut Courtois en muchas oportunidades, pero logró sortearlo.

Y allí, el rendimiento del uruguayo resaltó. No solo porque fue quien asumió el rol de creador de juego en el Merengue, como también en ser el apoyo necesario para Karim Benzema y Vinícuis Júnior. De hecho, la jugada del único gol de la noche nació en sus pies.

Fueron 85 los minutos que estuvo en cancha, hasta que lo reemplazó Eduardo Camavinga, en los que tocó el balón 47 veces, dio 32 pases con un porcentaje de precisión de 71,9 por ciento, completó cuatro regates, recibió dos infracciones, con dos disparos y una ocasión generada.

Justamente, esa fue la del gol. Valverde recibió por derecha, esperó e ingresó al área, donde sacó disparó bajo de derecha para que Vini aparezca por el segundo palo en soledad y empuje el balón al fondo de la red. Eso lo convierte en el primer uruguayo en dar una asistencia en una final de Champions desde 2003/04.

Esta vez tirado a la derecha fue responsable de acompañar a Carvajal en defensa para aguantar la subida de Andrew Robertson y lo hizo de gran manera, por eso su tarea sacrificada recibió los aplausos desde las tribunas. Y la Orejona, por supuesto.

Foto: Julian Finney/Getty Images

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