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El viento complica a los invitados de la boda Real

Los invitados a la boda real de Eugenia de York lo han pasado fatal con un fuerte viento de 60mph que ha hecho que casi volaran por los aires a su entrada en la capilla de San Jorge.

El viento complica a los invitados de la boda de Eugenia de York

La boda de Eugenia de York y Jack Brooksbank ha sido un éxito rotundo… ¡a pesar del viento! Rachas de ventisca de 60mph han dificultado mucho la entrada de los invitados al enlace real, ¡y nos han dejado fotos divertidas!

Eugenia de York y su esposo Jack Brooksbank se han dado el ‘sí, quiero’ en la mítica capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor que acogió a Meghan Markle, vestida de Givenchy hoy, y al Príncipe Harry el pasado mes de mayo.

La boda ha sido un éxito y, entre otros invitados como Kate Middleton vestida de Alexander McQueen, el Príncipe Guillermo, la actriz Demi Moore hemos disfrutado de lo lindo de los pajes infantiles, el Príncipe George y la Princesa Charlotte.

Cuando la novia, hermosa, ha llegado a la capilla el viento se había calmado pero los que lo han debido pasar mal son los invitados que han llegado puntuales a las 11 de la mañana.

El protocolo marcaba que las mujeres debían llevar vestido o falta y tocado lateral. Por este motivo han sido ellas las que peor lo han pasado con las fuertes rachas de viento que les levantaba el vestido dejando al descubierto su ropa interior.

También algunos tocados han salido volando y los invitados masculinos han tenido que correr tras ellos, al no llevar tacones altos, les ha sido bastante más fácil que a las invitadas femeninas.

Louis de Givenchy, paje infantil que acompañaba a George y Charlotte en la escalinata justo antes de entrar a la capilla, también se ha caído a causa del fuerte viento.

Por suerte ha sido una caída tierna e inofensiva que le ha hecho apoyar sus manos y rodillas en el suelo por unos segundos antes de ser socorrido por una acompañante adulta, Lady Louise.

El viento no estaba invitado pero no ha querido perderse el evento, oye, todo no podía ser tan perfecto, ¿no crees?