"No le voy a pedir disculpas": el caso Griezmann sacude a un Barcelona en crisis que no logra hacer pie y pone en jaque el ciclo de Setién

LA NACION

BARCELONA (Reuters).- Antoine Griezmann seguramente estaba emocionado ante el partido de ayer contra Atlético de Madrid, su antiguo club, pero pese a que su equipo empataba 2-2 y necesitaba un tanto para mantener las esperanzas de conquistar el título de la Liga, no salió al campo hasta el tiempo agregado. El tercer empate en seis partidos alejó a Barcelona más aún de lograr su tercer título consecutivo y significa que Real Madrid puede situarse cuatro puntos por encima en la cima de la tabla a falta de cinco partidos si vence a Getafe.

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Con todo, las ambiciones de Barcelona pasaron a un segundo plano en comparación con la caída en desgracia de Griezmann desde que dejó el Atlético el año pasado por 120 millones de euros (134,48 millones de dólares). El delantero, que ganó el último Mundial con Francia, no salió en el once inicial en tres de los seis partidos desde que regresó a la acción, perdiéndose las cruciales visitas a Sevilla y a Celta de Vigo, que también terminaron en empate.

Sin embargo, quizás lo peor de todo para él fueron los comentarios del entrenador Quique Setién de que sacar a Griezmann antes no habría ayudado a su equipo. "A Griezmann le veo bien, pero no pueden jugar todos. Es verdad que en ese momento no es lógico sacarlo. Estaba la opción de no meterlo, pero siempre piensas que al final un jugador así te puede hacer algo", dijo Setién. "No hice el cambio antes porque estábamos jugando bien. Riqui Puig estaba bien, a Suárez siempre hay que tenerlo, Messi estaba bien. No es fácil", añadió.

Griezmann, que es el segundo jugador más caro del club catalán de todos los tiempos, solo marcó un gol de liga desde que Setién asumió el mando en enero. Marcó siete veces bajo el mando del anterior entrenador, Ernesto Valverde.

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"Sacarle faltando tan poco es duro para un jugador de su nivel. Mañana hablaré con él. No le voy a pedir disculpas, pero entiendo perfectamente que se pueda sentir mal", añadió Setién. El poco peso de Griezmann en el equipo contrasta con la repercusión que tuvo en el Atlético, donde fue el máximo goleador en cada una de sus cinco temporadas a las órdenes de Diego Simeone. La reacción del entrenador del Atlético a la salida de su exestrella en el descuento lo dice todo. "Sin palabras", dijo.

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