Winding Refn, o como convertir un filme de vikingos en uno de ciencia ficción

Agencia EFE
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Barcelona (España), 20 abr (EFE).- El director danés Nicolas Winding Refn, 'enfant terrible' del cine contemporáneo europeo, presenta su película "Walhalla Rising" en el Barcelona Film Fest, inédita en la cartelera española, que, según ha dicho, "comenzó como una película fantástica y acabó siendo un filme de ciencia ficción".

Autor de títulos como la trilogía "Pusher", "Bronson", "Drive" o "Solo Dios perdona", Winding Refn, que no ha podido desplazarse hasta Barcelona por las restricciones de la pandemia, ha explicado en una entrevista virtual con EFE que la idea de 'Walhalla Rising' "surgió después de escuchar en la radio sobre el hallazgo de unas ruinas vikingas en Delaware, lo que alimentó diversas teorías sobre sus orígenes".

Este proyecto, ha precisado el director danés, fue evolucionando a lo largo del tiempo: "inicialmente quería hacer una película fantástica hasta que decidí convertirla en una película de ciencia ficción".

Elogia el cineasta que el festival barcelonés haya recuperado esta película de 2007, que ahora será "un redescubrimiento", al considerar que "quizá entonces no estaba lista para ser mostrada al público".

Poco preocupado por las críticas que puedan propiciar sus películas, el director asegura: "Hago lo que me gusta hacer e intento hacerlo a mi manera".

Y en esta libertad creativa, Winding Refn se sitúa en las antípodas del clásico "Los vikingos" de Richard Fleischer, con Kirk Douglas, o de la serie "Vikings": "Hay muchos hechos que son alternativos, y el arte no tiene por que ser realista, solo debe ser interesante" mientras subraya que "en ningún caso 'Valhalla Rising' es un documental".

Coescrita por Refn y Roy Jacobsen, "Valhalla Rising", ambientada alrededor del año 1096, narra la historia de un guerrero nórdico, durante muchos años esclavo de una tribu, One-Eye (tuerto), que, tras conseguir escapar junto con un niño, se unen a un grupo de vikingos cristianos que pretenden llegar a Tierra Santa, pero el penoso viaje llevará su barca a Norteamérica, donde son atacados por indígenas.

Al inicio de la película, Refn ofrece con un rótulo una declaración de intenciones: "Al principio, solo estaban el hombre y la naturaleza".

"Fue por necesidad, porque no tenía suficiente presupuesto, pero la naturaleza se convierte en un personaje más", y la ausencia humana en la inmensidad de un paisaje verde, sin fin, -el filme fue rodado en Escocia- "le da un carácter de ciencia ficción".

"Valhalla Rising" es, reconoce el director, "un ejercicio visual" fruto de "una actitud dogmática, porque la vida real no tiene fronteras, como han demostrado las redes sociales" y "al igual que la pintura o la escultura, el cine te brinda una plataforma impresionante para expresarte".

Tanto para Refn como para el protagonista, Mads Mikkelsen en el papel de tuerto, que no habla en toda la película -solo lo hace a través del niño- "fue como hacer una película muda", y añade: "El protagonista se convierte en una especie de extraterrestre y tiene que explicar su historia a través de otros personajes".

Refn elogia el trabajo de Mikkelsen, un habitual en sus películas, "un talentoso", al que en esta ocasión "lo despojé de todo, la voz, un ojo e incluso le extraje su naturaleza humana convirtiéndolo en un personaje de ciencia ficción".

Se siente halagado el cineasta danés cuando se compara su película con "Aguirre, la cólera de Dios", de Werner Herzog, "una muy buena película", con la que comparte atmósfera, naturaleza claustrofóbica y violencia y sangre.

Refn, que en la entrevista aparece rodeado de carteles de películas españolas de terror, no oculta la influencia del género en sus películas: "Me gusta el cine de terror, los cuentos de hadas, todo lo que es imaginativo, todo lo que habría hecho enfadar a mi madre, a la que le disgustaban dos cosas, las películas de miedo y Ronald Reagan, y a mi me gustaban las dos".

En la cinta, señala Refn, hay "una combinación de coreografía y de improvisación" en las escenas violentas de enfrentamientos, y la sangre se añadió posteriormente de manera digital, pues, recuerda, "la película se hizo en un momento de transición de los efectos especiales".

Jose Oliva

(c) Agencia EFE