Acusan a tres personas por manuscrito robado del clásico 'Hotel California' de Eagles

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ARCHIVO - Los miembros de los Eagles Timothy B. Schmit, Don Henley, Glenn Frey y Joe Walsh, de izquierda a derecha, posan con una guitarra autografiada después de una conferencia de prensa en el Festival de Cine de Sundance, el 19 de enero de 2013 en Park City, Utah. (Foto por Chris Pizzello/Invision/AP, archivo)
ARCHIVO - Los miembros de los Eagles Timothy B. Schmit, Don Henley, Glenn Frey y Joe Walsh, de izquierda a derecha, posan con una guitarra autografiada después de una conferencia de prensa en el Festival de Cine de Sundance, el 19 de enero de 2013 en Park City, Utah. (Chris Pizzello / Chris Pizzello/invision/ap)

Un marchante de artículos históricos de rock y otros dos hombres fueron acusados el martes de crear un ardid para vender las letras escritas a mano del clásico del rock “Hotel California” y otros éxitos de The Eagles tras obtenerlas aparentemente de forma ilegal.

Los fiscales dijeron que el trío mintió a casas de subastas y compradores sobre el origen de los manuscritos e instruyeron a la persona que proporcionó el material sobre lo que tenía que decir. Mientras tanto, los tres intentaron frustrar los esfuerzos del cofundador de The Eagles Don Henley para recuperar los manuscritos, según los fiscales.

“Inventaron historias sobre el origen de los documentos y su derecho a poseerlos para poder obtener una ganancia”, dijo el fiscal del distrito de Manhattan Alvin Bragg.

A través de sus abogados, el subastador de objetos de rock Edward Kosinski y los otros acusados, Glenn Horowitz y Craig Inciardi, se declararon inocentes de cargos de asociación delictuosa. Kosinski e Inciardi también fueron acusados de posesión ilegal de propiedad privada y Horowitz fue acusado de intento de posesión ilegal de propiedad privada y dos cargos por obstaculizar el caso. Quedaron libres sin fianza.

Sus abogados insisten en que son inocentes.

“La oficina del fiscal de distrito alega un acto criminal cuando no existe ninguno y afecta injustamente la reputación de profesionales respetados”, dijeron los abogados defensores Antonia Apps, Jonathan Bach y Stacey Richman en un comunicado en el que prometieron “luchar vigorosamente contra estos cargos injustificados”.

Apps, quien representa a Kosinski, lo calificó después como “el caso penal más débil que he visto en mi carrera entera”, caracterizándolo como una “disputa civil” sobre propiedad.

“A pesar de seis años investigando el caso, el fiscal de distrito no ha incluido un solo alegato basado en los hechos en la acusación formal que demuestre que mi cliente hizo algo malo”, dijo en un comunicado.

Los documentos en disputa incluyen las notas de Henley y las letras de “Hotel California” así como dos sencillos más del popular álbum de 1976 que tomaba su título de la famosa canción: “Life in the Fast Lane” y “New Kid In Town”. Los fiscales valuaron el material en más de un millón de dólares.

Los manuscritos son “piezas irremplazables de historia musical” y “una parte integral del legado que Don Henley ha creado a lo largo de sus más de 50 años de carrera”, dijo Irving Azoff, quien ha sido mánager de la banda por años, en un comunicado.

Agradeció a los fiscales por presentar un caso que expone “la verdad sobre la venta de objetos musicales históricos, sumamente personales, objetos robados, ocultos tras la fachada de la legitimidad”.

El sencillo “Hotel California” dominó las listas de popularidad y fue galardonado con el Grammy. Es considerado una piedra angular del rock de la década de 1970, con algunos de los solos de guitarra más memorables de la época y una historia sobre un misterioso y lujoso hotel en el que “puedes hacer el check out a cualquier hora, pero nunca te puedes ir”. Las teorías sobre su significado abundan. Henley ha dicho que se trata del exceso y del lado oscuro del sueño americano.

El álbum en el que está incluido ha vendido más de 26 millones de copias desde su lanzamiento, lo que lo hace uno de los más vendidos de la historia.

Según los fiscales y una acusación formal, Horowitz compró los documentos alrededor de 2005 de un escritor que trabajaba en un libro sobre The Eagles a finales de la década de 1970, el cual nunca llegó publicarse.

El escritor, que no es identificado en la acusación, dio varias explicaciones a Horowitz sobre el origen de los manuscritos.

En un correo electrónico incluido en la acusación, el escritor dijo que el asistente de Henley los envió desde la casa del músico en Malibú, California, después de elegirlos. En otro, dice que los encontró desechados en un camerino tras bambalinas en un concierto de The Eagles, y en otro que alguien que trabajaba para la banda se los dio.

“¡Fue hace 35 años, y mi memoria está nublada!”, dijo el escritor en un email de 2012.

Para entonces, Kosinski e Inciardi habían comprado los documentos a Horowitz; Kosinski los había puesto a la venta en su sitio de subastas online y todavía había dudas sobre su origen.

En correos subsecuentes, Horowitz e Inciardi trataron de conseguir una “explicación" coherente en uncomunicado del escritor. Eventualmente, recibieron un correo electrónico en abril de 2012 en el que este decía que no recordaba quién le había dado los documentos. Kosinski lo envió al abogado de Henley, de acuerdo con la acusación formal.

Más adelante, en ese mes, Kosinski vendió algunas hojas con la letra de “Hotel California” a Henley por 8.500 dólares, de acuerdo con la acusación formal.

Inciardi y Kosinski trataron después de vender más documentos de The Eagles a otros posibles compradores a través de las casas de subastas Christie’s y Sotheby’s, al tiempo que ofrecieron vender algunas a Henley, de acuerdo con los documentos judiciales.

Para 2017, no solo los abogados de Henley, sino también la oficina del fiscal de distrito, estaban haciendo preguntas. Horowitz preguntó si el escritor había obtenido los manuscritos de otro miembro fundador de The Eagles, Glenn Frey, señala la acusación. Frey había muerto un año antes.

“Una vez que identificas a GF como la fuente de la tablilla, tú y yo estamos fuera de este asunto para siempre”, escribió Horowitz en un email de seguimiento.

El escritor envió entonces un mensaje para tal efecto, según la acusación.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.