Alejandra Bogue, la famosa actriz trans que rompe esquemas como chofer en México

José Rivero
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Alejandra Bogue. Foto: Hector Vivas/Jam Media/LatinContent via Getty Images

La personalidad y talento de Alejandra Bogue le abrió las puertas como actriz en cabaret y teatro, pero el programa 'Desde Gayola' hace 17 años la convirtió en una estrella del canal de paga Telehit. Al pasar de los años, y pese a su faceta como conductora, se inició como chofer en una aplicación con tal de conseguir ingresos.

Lleva 33 años viviendo como lo que su identidad de género le indica: mujer. Y es que como estudiaba en una escuela de varones, para ella siempre fue claro que debía vivir su vida cotidiana como una mujer.

En una entrevista contó que su primer momento con tacones fue en una obra de teatro donde la maestra la eligió para interpretar a un personaje femenino. "Sentí que me estaba llegando la corona, como cuando van a premiar a la reina del certamen, y ahí fue donde de verdad dije que quería ser actriz, descubrí mi vocación, porque mi identidad ya estaba".

Su decisión ha implicado enfrentarse con discriminación y con el poco avance en apoyo legal para los derechos de la comunidad trans en México, pues su licencia aún tiene su nombre de varón.

Así lo muestra un comercial que grabó para la aplicación Beat, en la que trabaja como chofer. La empresa aprovechó la incursión de la vedette en su plataforma para presumir la apertura de sus procesos, y anunciar que a las personas trans se les permite inscribirse con el nombre con el cual se identifican, sin importar su género.

En las imágenes se ve que en su licencia de conducir aparece el nombre de Roberto Arturo Bogue, pero en la aplicación, los clientes pueden ver que se llama Alejandra Bogue.

Lo único que demuestra la actriz es que sus ganas de trabajar no tienen límite, y es que ha dicho que quienes se dedican al entretenimiento van a morir siendo artistas, "vamos a descansar cuando estemos tres metros bajo tierra".

Pero Alejandra es incansable. Desde los años 80 trabajaba con un espectáculo nocturno en el Gallery, uno de los más famosos de Acapulco. En los años 90 incursionó en teatro, con obras como 'Las Ruinas de Bernarda Alba', 'Mishima', 'Proyecto Cancún' y 'Danzas Efímeras'.

De hecho, ganó como Revelación femenina en los premios de la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro por su participación en la obra 'Las Criadas', donde compartió créditos con Adrian Roel y Patricia Reyes Spindola y Pilar Pellicer.

Pero la fama le llegó con varios personajes como el de 'La Tesorito' y ‘Tearruina Fernández’ en 'Desde Gayola', un proyecto para Telehit de Horacio Villalobos, que fue tan exitoso que recorrió varias ciudades de México con un espectáculo teatral.

Pero hubo problemas entre ambos, y Alejandra salió de 'Desde Gayola'. En Telehit condujo por un tiempo el programa abiertamente gay 'Guau', y también tuvo su propio programa, ‘¡Qué show con La Bogue!’, con sketches donde posicionó a más personajes, como el de 'Betty BO5', una parodia de una actriz en decadencia.

La fama de la televisión no le impidió hacer cine y trabajar en teatro, como en el montaje mexicano de 'Todo sobre mi madre', basado en la película de Pedro Almodóvar.

Ha participado en varios programas de televisión como conductora, pero en recientes fechas se había dedicado a conducir para la aplicación Beat. Sin embargo, el jueves pasado inició una temporada de show de cabaret llamado ‘Fiestas Patrias’, con el que regresa a sus orígenes en el centro nocturno; comparte créditos con Carlos Bieletto y Roberto Cabral.

Apasionada del ballet, Alejandra puede trabajar como chofer, pero más que todo es una actriz a la que le gusta que la respeten como mujer. “Me gustaría ser siempre Alejandra. Olvídate si es transgénero, si es perro, si es carrito de hot-dog. ¡Cómo le gusta a la gente molestar! Sobre todo cuando no tiene una problema con ser como es, ahí es por donde la gente ataca. Es el miedo a lo desconocido lo que nos incita a ofender y juzgar sin conocer".

Es por eso que Alejandra está orgullosa de ser quien es. “Antes solo había de dos: la estética o la calle. Ahora pareciera que las cosas siguen igual, lo único que cambió fue el oficio, o eres activista o influencer. Pues yo decido ser chofer", dijo recientemente.

Eso sí, su carrera como actriz ha abierto puertas a otras chicas trans, y aunque está consciente de que hubo gente antes que ella, carecieron de los medios para "ventilar su lucha. Considerarme pionera sería petulante, pero claro, tampoco puedo negar el hecho de que hay un antes y un después de mí. Eso no me hace ni mejor ni peor que otra persona”.