MasterChef México: la cocina en la que hierven escándalos

Regina López protagoniza la polémica más reciente del famoso programa de televisión, sin embargo, es solo una de todas las que han rodeado a MasterChef desde sus inicios, y aquí recordamos algunas de las más sonadas.

Regina López, concursante de MasterChef México, levanta polémicas al ser finalista del programa. Foto: Twitter / ReginaChefMx

El pasado domingo, en la recta final de la cuarta temporada de MasterChef México, López fue criticada, y se lanzaron acusaciones de que se hizo trampa para convertirla en una de las tres finalistas del concurso gastronómico.

Usuarios de redes criticaron que su plato lucía diferente cuando se terminó el tiempo y luego en el momento en que lo presentó a los jueces. La culpa la tuvieron unos crutones que aparecieron fuera del plato en una toma, y dentro en la otra.

Ella se defendió, explicando que lo hizo a propósito para que los crutones no se aguaran, pero el público no está convencido, y es que Regina no es muy querida por la audiencia, aunque los jueces parecen opinar lo contrario. Incluso, a finales de enero comenzó un rumor que aseguraba que la concursante está saliendo con uno de los productores del programa, dándole una ventaja sobre los demás participantes. Sin embargo no hay pruebas ni declaraciones. Solo polémica.

El tema no es nuevo, y de hecho ya no es de extrañar que MasterChef esté rodeado de polémica y acusaciones de fraude. Desde la primera temporada del show los televidentes se quejan de que la televisora permite todo tipo de comportamientos y humillaciones con tal de generar rating.

Todo empezó con la forma de decir las cosas cuando el Chef Benito criticó un pollo con mole que había realizado Gonzalo Cruzado, un abogado penalista. Cuando este quiso defenderse, el juez no dudó en espetarle, muy enojado, un “En mi restaurante estarías en la puerta en este mismo instante” mientras le tronaba los dedos.

Pero cuando Gonzalo quiso defenderse, o al menos argumentar algo, no le dejó ni hablar. “¡Cállate! Que te quede muy claro que tú eres un participante y los jueces somos nosotros”.

Toda la discusión se puede ver aquí, comenzando en el minuto 58, cuando comienzan a criticar el plato de Gonzalo, y este pierde un poco la paciencia y les responde.

En esa misma temporada, la polémica llegó al límite cuando horas antes de que se transmitiera el último capítulo, se dio a conocer el nombre del ganador, Alan Rangel, a través de las redes sociales, minando por completo la expectativa de la audiencia.

En la segunda temporada se acusó a dos concursantes de racistas. Primero María Eugenia, que tras aparecer en el programa luciendo un traje típico del istmo de Tehuantepec comentó “Las tehuanas a lo mejor no son tan delgadas, tan estilizadas como yo, porque toman mucha cerveza y comen mucho, pero a mi me encantan los vestidos de cualquier etnia y de cualquier parte de Oaxaca”.

En Twitter las críticas a su comentario no se hicieron en esperar y no tardaron en tildar a Maria Eugenia como #LadyTehuana. Ella después se disculpó en Facebook, pero el daño ya estaba hecho, aunque terminó en segundo lugar.

 

Después hubo dos comentarios contra Bertha López, una empleada doméstica de Puebla, que además ganó el programa. El primero vino de parte de Lourdes Alcocer, que además aseguraba ser editora y promotora cultural. “Bertha me da igual, no vine a ser amiga de una sirvienta”, dijo en una entrevista durante el programa. “Perdóname, pero hasta en la comida hay códigos postales” agregó.

Después Kennia Flores, maqullista, se atrevió a comentar que “una trabajadora doméstica está acostumbrada a que la manden, difícilmente puede mandar”.

A pesar de las críticas de la audiencia ante el claro racismo, el productor Alejandro Esquivel defendió los comentarios, asegurando que “los retos del programa hacen que los concursantes mantengan sus emociones a flor de piel y eso se refleja en las entrevistas, donde transmiten todas sus alegrías o bien todas sus frustraciones” en una entrevista de Mónica Cruz para Verne.

Ha sido tal la racha, que hasta MasterChef Junior, en su primera edición, también se vio envuelto en la controversia, aunque fuera falsa. Y es que cuando se dio a conocer que la ganadora era Alana Literas, varios medios replicaron un rumor que aseguraba que era sobrina de Anette Michel, presentadora del programa y familiar de algunos ejecutivos de la televisora.

Todo fue un malentendido, o un chisme, y es que Alana no era la favorita a ganar, pues a muchos televidentes no les caía bien su actitud.

Ahora nos queda ver cómo termina la actual temporada, que seguramente nos traerá otro aluvión de críticas y descontentos en redes sociales.